En la actualidad existen numerosos productos de limpieza muy novedosos, pero la mayoría de los profesionales siguen apostando por los productos de toda la vida. Ya te hablamos en otros artículos sobre el Jabón Beltrán, uno de los productos más usados para limpiar la campana de la cocina y el horno y también los suelos. Pero también te recordamos que hay un amoniaco de toda la vida que sirve para quitar la suciedad de muchas superficies: el Volvone. Ideal para limpiar la cocina pero también para quitar las manchas de una alfombra.

Ahora vamos a hablarte de otro producto de limpieza de toda la vida y que antes sólo podías encontrar en las droguerías de barrio: la piedra blanca de limpieza. Esta especie de piedra es una roca de arcilla que tiene tantos usos como puedas imaginar, pero el resultado siempre es el mismo: una limpieza y un brillo espectacular.

La piedra blanca puede servirte para limpiar oro, plata cobre, estaño, latón, aluminio, acero inoxidable, cristal, goma, plásticos, esmaltados, cromados, etc, por lo que sirven para limpiar todas las estancias de tu casa.

En la cocina puedes usarlo para limpiar los electrodomésticos, la vitrocerámica, el fregadero, los muebles de la cocina, los aluminios de las ventanas, los fogones, el extractor, el horno, el microondas y los mármoles y granitos e incluso sintéticos tipo Silestone.

En el baño podrás librarte de la cal de tus azulejos (y de las juntas) y grifos, limpiar los sanitarios, la bañera y los espejos. Pero no queda ahí al cosa, también podrás usarlo en los muebles del jardín, para quitar manchas de las paredes, manchas de tabaco, limpiar las llantas del coche, el cristal de la chimenea o tus trofeos antiguos.

Esta piedra blanca tiene olor a limón bastante bueno y es biodegradable. Podrás hacerte con ella por unos cuatro euros.

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Cómo se usa la piedra blanca de limpieza

Su uso es muy sencillo y lo mejor, no te llevará mucho tiempo quitar las manchas o la suciedad. Debe mojar la esponja que incluye la piedra blanca en un poco de agua y coger con ella un poco de esta arcilla. Una vez que tienes el producto en la esponja sólo hay que frotar la superficie a limpiar y listo. Ten en cuenta que siempre tendrás que aclarar la zona con un trapo húmedo para obtener un resultado óptimo.