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Está en vigor: por qué la Ley de Bienestar animal protege a tu perro pero no a los toros

La tauromaquia se rige por una normativa específica al estar considerada patrimonio cultural

Por qué Ley de bienestar animal protege a tu perro pero no a los toros

Por qué Ley de bienestar animal protege a tu perro pero no a los toros

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Carmen Tomàs

Carmen Tomàs

La Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales tiene el objetivo de reforzar la protección de los animales, lo que implica velar por su salud y cuidados con multas de hasta 50.000 euros por acciones tales como dejar a un perro solo en el balcón. Debido a esta legislación, que entró en vigor hace ya tres años, muchos continúan preguntándose por qué existe este cuidado con unos animales mientras otros, como toros y vaquillas, pueden ser sometidos a encierros y corridas.

La razón está en que la Ley 7/2023 tiene por objeto proteger a los animales de compañía y a los animales silvestres en cautividad. En otras palabras, no es una ley general para todos los animales.

Uno de los momentos de la corrida de toros de Morante

Uno de los momentos durante una corrida de toros de Morante / EFE

Animales como perros, gatos y hurones son considerados animales de compañía “en todo caso”, independientemente del fin al que se destinen o del lugar en el que habiten. Por eso entran de lleno en la Ley 7/2023 y se les aplican obligaciones como identificación, cuidados, limitaciones a la venta, prohibición de abandono o normas de convivencia responsable. Sin embargo, no son los únicos:

A efectos de la Ley 7/2023 se considera animal de compañía: "animal doméstico o silvestre en cautividad, mantenido por el ser humano, principalmente en el hogar, siempre que se pueda tener en buenas condiciones de bienestar que respeten sus necesidades etológicas, pueda adaptarse a la cautividad y que su tenencia no tenga como destino su consumo o el aprovechamiento de sus producciones o cualquier uso industrial o cualquier otro fin comercial o lucrativo y que, en el caso de los animales silvestres su especie esté incluida en el listado positivo de animales de compañía. En todo caso perros, gatos y hurones, independientemente del fin al que se destinen o del lugar en el que habiten o del que procedan, serán considerados animales de compañía. Los animales de producción sólo se considerarán animales de compañía en el supuesto de que, perdiendo su fin productivo, el propietario decidiera inscribirlo como animal de compañía en el Registro de Animales de Compañía".

Un hurón de patas negras, especie muy amenazada

Un hurón de patas negras, especie muy amenazada / Agencias

Animales sintientes con categorías diferentes

En este contexto, los toros y vaquillas utilizados en festejos taurinos tales como ferias o encierros no entran en la misma clasificación que los animales de compañía. La razón no es la biología, sino la categoría legal: el artículo 1 de la misma ley excluye de forma expresa a “los animales utilizados en los espectáculos taurinos” previstos en la Ley 10/1991 sobre espectáculos taurinos.

En resumen: el conejo mascota entra por la categoría “animal de compañía”; el toro usado en espectáculos taurinos está excluido expresamente de la Ley 7/2023 y se rige por normativa taurina específica. En ambos casos son animales vertebrados y sintientes, pero la Ley los coloca en compartimentos jurídicos distintos.

Protesta en Elda contra la tauromaquia, en imagen de archivo.

Protesta en Elda contra la tauromaquia, en imagen de archivo. / INFORMACIÓN

En España, la tauromaquia cuenta con un marco normativo específico: la Ley 18/2013 define estas prácticas como patrimonio cultural e incluye dentro de este concepto otras prácticas que tienen que ver con la criando, la selección del toro de lidia, las corridas así como las manifestaciones "artísticas y culturales" vinculadas a la tauromaquia.

A eso se suma la Ley 10/1991, que regula las potestades administrativas en materia de espectáculos taurinos, y el Real Decreto 145/1996, que desarrolla el Reglamento de Espectáculos Taurinos.

Una corrida de toros.

Una corrida de toros. / EFE

El desamparo de toros y vaquillas utilizados en la tauromaquia por el hecho de considerarse patrimonio cultural ha sido el mayor punto de crítica de la ley de bienestar animal del pasado 2023. Desde diversas organizaciones y partidos animalistas siguen luchando para que los toros, vaquillas y demás animales utilizados en los espectáculos taurinos sean tratados como todos los demás.

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