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“Nunca pasa nada hasta que pasa”: el aviso de una veterinaria sobre este peligroso snack para perros

La profesional María Vetican insiste en que, aunque popularmente se relacione a los perros con este producto y a ellos les encante, no es para nada recomendable

«Está demostrado científicamente que tener un perro aumenta los niveles de oxitocina, la hormona de la felicidad»

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Carmen Tomàs

Carmen Tomàs

Popularmente es lo que muchos relacionan con una delicia para los perros y, no nos engañemos: a ellos les encanta. Sin embargo, más allá de las leyendas populares y del apetito de vuestros peludos, hay recomendaciones sobre la alimentación de los mismos que excluyen en todo caso estos alimentos. La veterinaria María Vetican ha compartido el caso de Jiro, el husky de Edu, para advertir sobre un producto que, según explica, no recomienda dar a los perros: en el caso de Jiro, estos "snacks perrunos" le han provocado una dolorosísima obstrucción y un problema muy grave.

Un perro tumbado en un sofá.

Un perro tumbado en un sofá. / ChatGPT

"Diarrea sanguinolenta brutal”

Siendo cierto que los perros aman los huesos (y más aún cuando están curados o salados, al resultarles muy sabrosos), lo cierto es que los huesos de jamón deshidratados que se venden envueltos en tiendas de animales no son nada recomendables para su salud.

“Resumiendo para que te quedes con lo importante: los huesos estos de jamón deshidratados que venden envueltos en las tiendas de animales, no los deis”, señala la veterinaria al relatar lo ocurrido con Jiro.

Según cuenta Vetican, Edu le dio uno de estos huesos a Jiro “tan tranquilo”, porque ya lo había hecho en otras ocasiones. Sin embargo, esta vez el perro llegó a comerse aproximadamente la mitad del hueso, o incluso más, y acabó sufriendo una obstrucción por la acumulación de hueso y calcio en el colon.

La veterinaria explica que Jiro tuvo “muchísimo dolor de tripa”, estuvo “súper estreñido”, por lo que no conseguía hacer caca. Cuando finalmente lo logró, sufrió una “diarrea sanguinolenta brutal”. Por suerte, según aclara, el husky ya está recuperado.

María insiste en que el tamaño del perro no elimina el riesgo. “Jiro es un husky enorme, o sea que no tiene que ver con el tamaño del perro”, afirma. También recuerda que el animal ya había comido este producto más veces, algo que resume con una frase clara: “Nunca pasa nada hasta que pasa”.

Según la veterinaria, estos huesos son nocivos para la salud gastrointestinal

Según la veterinaria, estos huesos son nocivos para la salud gastrointestinal / ChatGPT Image

No lo necesitan

Es probable que a muchos les de pena dejar de dar este tipo de "aperitivos" a sus perros, pero la profesional aclara una cosa muy importante: no los necesitan en su alimentación. “Tu perro no necesita esa cantidad de hueso, de calcio”, afirma, y añade que están “llenísimos de sal”, subraya.

Como alternativa, la veterinaria comenta que existen "ortos mil snacks" que pueden darse de forma segura y, en el caso de querer ofrecer un hueso recreativo que los tenga "entretenidos", se puede optar por una rodilla de ternera cruda, congelarla unos días, descongelarla y ofrecérsela durante 5 o 10 minutos, siempre bajo control y con un máximo de media hora por semana.

Estos huesos recreativos, aclara, no están pensados para que el perro se coma el hueso como tal, sino para que roa los restos de carne y cartílago de alrededor.

En definitiva, ¿para qué darle algo peligroso e innecesario a la par a nuestro perro? Ofrecer a nuestro peludo una dieta sana, equilibrada y con snacks que se adapten a estos parámetros son una garantía de preservar su calidad de vida durante años.

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