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La nutricionista canina Sandra Martínez lo tiene claro: este superalimento natural puede ayudar a tu perro en momentos clave

No es un medicamento ni una solución milagrosa, pero puede ser un extra interesante para cuidar la microbiota de los perros

La nutricionista canina Sandra Martínez lo recomienda: el alimento que puede ayudar a la digestión de tu perro

La nutricionista canina Sandra Martínez lo recomienda: el alimento que puede ayudar a la digestión de tu perro / INFORMACIÓN

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C. Suena

C. Suena

Hay alimentos que aparecen un día en la nevera de casa y, casi sin darnos cuenta, acaban formando parte de la conversación sobre la salud de todos: de los adultos, de los niños y también de los animales. El kéfir es uno de ellos.

Para muchas personas, este lácteo fermentado se ha convertido en sinónimo de cuidado digestivo, microbiota y defensas. Pero la pregunta que cada vez se hacen más dueños es otra: ¿también se le puede dar kéfir a un perro?

La nutricionista canina Sandra Martínez ha hablado de este producto en su perfil de Instagram y lo presenta como un “superalimento” para perros y gatos por su aporte de antioxidantes y probióticos. Según explica, puede ayudar a la salud digestiva e inmune de los animales, especialmente como apoyo nutricional en cambios de dieta, tratamientos con antibióticos o problemas digestivos puntuales.

La clave, como casi siempre en nutrición animal, está en no convertir una recomendación útil en una moda sin control.

Qué es exactamente el kéfir y por qué se habla tanto de él

El kéfir es un alimento fermentado que contiene microorganismos vivos. De ahí viene buena parte de su fama: se asocia con los probióticos, esas bacterias beneficiosas que pueden ayudar al equilibrio intestinal.

En perros, los probióticos se utilizan sobre todo para apoyar el sistema digestivo en situaciones concretas, como diarreas, cambios en la alimentación, episodios de estrés o después de algunos tratamientos. VCA Animal Hospitals explica que los probióticos se emplean con frecuencia para apoyar el tracto gastrointestinal en perros y gatos, especialmente en casos relacionados con diarrea, enfermedad intestinal, antibióticos o eventos estresantes.

Muchos dueños han pasado alguna vez por ese momento en el que el perro empieza con molestias digestivas después de cambiarle el pienso o comer algo distinto. Y ahí el kéfir entra como un posible apoyo.

¿Qué pasa si tomas kéfir a diario?

¿Qué pasa si tomas kéfir a diario? / Esin Deniz/Shutterstock

Por qué Sandra Martínez recomienda el kéfir para perros

La nutricionista canina señala tres ideas principales: que puede fortalecer la microbiota, que puede apoyar el sistema inmune y que puede encajar en distintos tipos de dieta, tanto pienso como comida cocinada o dieta cruda tipo BARF.

Sandra Martínez recomienda el kéfir sobre todo en momentos en los que muchos perros tienen el estómago más sensible: cambios de alimentación, tratamientos con antibióticos o pequeñas molestias digestivas. Pero insiste en una idea importante: no hablamos de un medicamento ni de una solución mágica.

Puede ser un complemento interesante para algunos perros, especialmente si toleran bien los lácteos fermentados. Otra cosa muy distinta es pensar que una diarrea fuerte, vómitos continuos o un perro apagado se arreglan solo con kéfir. Ahí toca veterinario.

De hecho, PetMD recuerda que alimentos fermentados como el yogur natural o el kéfir pueden sentar bien a algunos perros gracias a sus cultivos vivos, aunque advierte de que introducir nuevos alimentos también puede provocar molestias digestivas en ciertos animales. Por eso, en algunos casos, puede ser más recomendable utilizar probióticos formulados específicamente para perros.

No vale cualquier kéfir: natural, sin azúcar y sin edulcorantes

Aquí llega el punto más importante para cualquier dueño. Si se ofrece kéfir a un perro, debe ser natural, sin azúcar, sin sabores, sin chocolate, sin frutas añadidas y sin edulcorantes.

Esto no es un detalle menor. Algunos productos pensados para humanos pueden contener ingredientes que no son adecuados para perros. El xilitol, por ejemplo, es un edulcorante especialmente peligroso para ellos. PetMD insiste en revisar bien las etiquetas de productos humanos y evitar edulcorantes artificiales, especialmente xilitol, por su toxicidad en perros.

Por eso no sirve coger cualquier vasito “healthy” del supermercado y echarlo en el comedero. Tiene que ser un kéfir sencillo, limpio y sin añadidos.

Mejor de cabra u oveja, según Sandra Martínez

Sandra Martínez apunta además una preferencia: mejor kéfir de cabra u oveja que de vaca. La razón que da es que pueden resultar más fáciles de digerir por su composición en triglicéridos de cadena corta y media. Este matiz encaja con algo que muchos dueños ya sospechan: algunos perros no toleran bien los lácteos.

Aunque el kéfir sea fermentado y pueda contener menos lactosa que otros lácteos, sigue siendo un producto de origen lácteo si procede de leche. Y algunos perros pueden tener gases, diarrea, picor, molestias o intolerancia.

La recomendación práctica es clara: empezar con muy poca cantidad y observar.

Cómo introducirlo sin provocar un problema digestivo

El error más habitual con este tipo de alimentos es emocionarse demasiado. Si a un perro nunca se le ha dado kéfir, no conviene llenar el cuenco el primer día. Lo prudente es introducirlo de forma progresiva, en pequeñas cantidades, y observar cómo responde el animal durante las siguientes horas.

Si aparecen diarrea, vómitos, gases, picor, malestar o rechazo, lo mejor es retirarlo y consultar con un veterinario o nutricionista canino.

También hay que tener cuidado en perros con patologías digestivas, pancreatitis, alergias alimentarias, dietas veterinarias pautadas o tratamientos médicos. En esos casos, cualquier cambio en la alimentación debería consultarse antes.

Porque lo natural no siempre es inocuo.

¿Sirve también el yogur natural?

Sandra Martínez menciona el yogur natural como alternativa saludable. Y aquí la norma vuelve a ser la misma: natural, sin azúcar, sin edulcorantes y sin sabores.

El American Kennel Club señala que algunos perros pueden tomar yogur, pero recomienda elegir versiones naturales y controlar la tolerancia individual, ya que no todos los perros digieren igual los lácteos.

El yogur puede ser más fácil de encontrar y más cómodo para algunas familias, pero no debe confundirse con postres lácteos, yogures azucarados o productos con ingredientes añadidos.

Sandra Martínez lo tiene claro: el kéfir puede ser un extra saludable para perros, pero no vale cualquiera

Sandra Martínez lo tiene claro: el kéfir puede ser un extra saludable para perros, pero no vale cualquiera / INFORMACIÓN

El kéfir no sustituye al veterinario

Este es el límite que no conviene borrar. El kéfir puede ser un apoyo nutricional. Puede ayudar a algunos perros. Puede ser interesante en ciertos cambios de dieta. Puede formar parte de una alimentación variada y bien planteada. Pero no sustituye un diagnóstico.

Si un perro lleva varios días con diarrea, vomita, no quiere comer, está decaído, bebe mucho, adelgaza o muestra dolor, no estamos ante un simple “problema de microbiota” que se arregla con una cucharada de kéfir.

Ahí hay que llamar al veterinario.

Entonces, ¿es buena idea darle kéfir a un perro?

La respuesta más honesta es: puede serlo, si se hace bien. Puede ser una buena opción para perros sanos, que toleran los lácteos fermentados y que necesitan un pequeño apoyo digestivo. También puede ser útil como complemento durante una transición alimentaria o después de ciertos tratamientos, siempre con supervisión profesional si hay problemas de salud.

Pero no debe darse de cualquier manera ni a cualquier perro.

El kéfir no es una moda para copiar sin pensar. Es un alimento fermentado con potencial interesante, pero también con límites.

Y quizá ahí está el mejor consejo para cualquier dueño: antes de añadir algo nuevo al cuenco, conviene mirar la etiqueta, empezar poco a poco y observar al animal.

Porque a veces el bienestar de un perro no depende de grandes cambios, sino de pequeños gestos bien hechos.

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