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Juanjovet, veterinario: “No todo lo que tienes en la cocina es malo para tu gato"

El experto explica que algunos alimentos pueden ser un buen premio

¿Qué premio puedo darle a mi gato? Esta es la lista de alimentos que debes saber

¿Qué premio puedo darle a mi gato? Esta es la lista de alimentos que debes saber

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Laura Morote

Laura Morote

Hay gatos que no necesitan invitación para aparecer en la cocina. Basta con abrir la nevera, cortar un trozo de pollo o preparar pescado para que asomen la cabeza, se acerquen con cuidado y miren como si aquello también fuera con ellos. La escena es habitual en muchas casas, pero la duda siempre acaba siendo la misma: ¿puede comer mi gato algo de lo que estoy preparando?

La respuesta no es un sí rotundo ni un no absoluto. Algunos alimentos humanos pueden ser seguros para los gatos e incluso funcionar como un pequeño premio saludable. Otros, en cambio, pueden ser peligrosos aunque parezcan inofensivos. Por eso conviene saber qué se puede ofrecer, cómo prepararlo y en qué cantidad.

Así lo explica Juanjovet, veterinario con un canal de TikTok con casi 60.000 seguidores, en un vídeo en el que repasa varios alimentos humanos que pueden tomar los gatos de forma ocasional y otros que nunca deberían formar parte de su dieta. El mensaje principal es sencillo: un premio puede salir de la cocina, pero no todo lo que comemos las personas es adecuado para ellos.

Premios ocasionales

Uno de los puntos más importantes es recordar que los gatos son carnívoros obligados. Esto significa que su alimentación principal debe estar basada en proteína animal. Las frutas, verduras o cereales nunca deben sustituir su dieta habitual, aunque algunos puedan darse en pequeñas cantidades como premio puntual.

Entre los alimentos que pueden sorprender está el plátano. Los gatos pueden comerlo, pero siempre en trozos pequeños y de forma ocasional, porque contiene azúcar. Por eso no sería una buena opción para gatos con diabetes o problemas de peso. También pueden tomar fresas y arándanos, que aportan antioxidantes, vitaminas y fibra, aunque no todos los gatos se sentirán atraídos por la fruta.

La sandía también puede ser una opción en días de calor, ya que contiene mucha agua y puede ayudar a la hidratación. Eso sí, debe ofrecerse sin semillas y en cantidades pequeñas. Como ocurre con otros alimentos, lo normal es que algunos gatos la prueben con curiosidad y otros la ignoren por completo.

La calabaza natural, sin azúcar, especias ni aditivos, puede ser útil en algunos problemas digestivos leves por su contenido en fibra. También pueden darse pequeñas cantidades de zanahoria cocida, judías verdes, guisantes, avena o arroz cocido. En todos los casos, la idea debe ser la misma: cantidades reducidas, preparación sencilla y nunca como base de la alimentación.

Carne, pescado y huevo, con una condición clara

Los alimentos de origen animal suelen resultar más atractivos para los gatos. El pollo, el pavo, la ternera, el pescado, las gambas o el huevo pueden ser buenos premios si están bien preparados. La condición es importante: deben estar cocinados, sin sal, sin salsas y sin condimentos.

Frutas

Frutas / Europa Press

El huevo puede aportar proteínas y aminoácidos, pero nunca debe darse crudo. El pescado, como salmón, sardinas o atún cocidos, puede ser una fuente de proteínas y ácidos grasos omega-3, aunque hay que retirar siempre las espinas y no abusar del atún. Las gambas cocinadas también pueden ser seguras y, por su olor, suelen llamar mucho la atención de muchos gatos.

Con la carne ocurre algo parecido. Pollo, pavo o ternera cocidos pueden ser opciones adecuadas, pero hay que evitar la carne cruda por el riesgo de bacterias. Tampoco deben darse huesos cocidos, ya que pueden astillarse y provocar lesiones o problemas intestinales graves.

El veterinario también recuerda la lista de alimentos que no deberían ofrecerse nunca a un gato: uvas, pasas, chocolate, cebolla, ajo, aguacate, alcohol y productos con xilitol. Si el animal ingiere alguno de ellos, lo recomendable es contactar rápidamente con un veterinario.

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