La llegada de las vacaciones provoca una ruptura de la vida diaria que en el caso de la alimentación suele traer consecuencias bastante negativas. Aumentar de peso durante la época estival es cada vez más frecuente pero también evitable si tenemos en cuenta algunas pautas fáciles de seguir:

1. Opta por tapas sanas

En verano las visitas al chiringuito de la playa para tapear o comer se convierten en algo habitual. Por ello sería recomendable intentar escoger los platos más sanos como las ensaladas o los pescados para comer y los pinchos menos calóricos para tapear como los boquerones, las sardinas, los calamares a la plancha, los mejillones, los encurtidos, el pulpo o el jamón ibérico.

2. Toma zumos en vez de alcohol

El agua es la fuente de hidratación ideal pero en verano también puedes tomar zumos de frutas para refrescarte e incluso sumarte a la moda de los batidos verdes. Es aconsejable no abusar del alcohol. La cerveza o el vino tinto son la mejor opción de entre todas las bebidas alcohólicas, siempre con moderación. Si se eliges refrescos recuerda siempre pedirlos bajos en azúcares.

Los zumos de frutas son la mejor opción para cuidar la dieta Getty Images

3. Escoge el helado adecuado

Es el postre del verano por excelencia y a pesar de su mala fama, incluso podemos tomarlo a diario. Solo es necesario descubrir cuáles son los tipos más saludables. Los de hielo son los que menos calorías poseen y los de yogur y frutas los más saludables. Una buena opción es prepararlos en casa.

4. Recurre a las ensaladas

Durante los meses de verano se está más tiempo en la calle y apenas se tiene tiempo para cocinar por ello las ensaladas completas se convierten en una de las mejores opciones. Puedes elegir diferentes tipos de lechugas o incluso elaborarlas con espinacas. Añádela frutas, verduras, embutidos, queso, frutos secos, semillas, etc. con diferentes para crear un plato rápido, sano y fresco.

5. Muévete

Aunque los días de vacaciones son para relajarse no es necesario estar las 24 horas del día tirado en la tumbona. No perder la forma durante es mucho más fácil y divertido de lo que se cree. Aprovecha los días de playa para pasear o jugar a las palas y los de piscina para hacerte unos cuantos largos. Diviértete con tus amigos jugando algún partido de fútbol o realizando carreras con la bici.