Método Sakuma. Si no has oído hablar de él aquí te explicamos en qué consiste. Este método ha sido creado por Kenichi Sakuma, un gurú del fitness japonés, que está arrasando en todo el mundo. Para trabajar esta técnica sólo necesitas cinco minutos al día y no serán necesarios ni duros entrenamientos ni dietas milagro para lucir un cuerpo más bonito.

Para conseguir este objetivo, el método Sakuma trata de corregir ciertos hábitos posturales a través de 5 ejercicios diferentes que se deben practicar durante al menos un minuto cada uno de ellos.

Ejercicio 1 del método Sakuma

El primer ejercicio que propone Kenichi Sakuma es el que aparece en la portada de su libro. Para ejecutarlo hay que colocarse boca abajo, cruzando las manos en la nuca y pegando la barbilla al cuello. Después, hay que cruzar las piernas por los tobillos y elevar la cabeza y las piernas manteniendo solo sobre el suelo el abdomen durante 10 segundos y repitiendo el movimiento 3 veces.

Ejercicio 2 del método Sakuma

En el segundo ejercicio habría que mantener la misma postura pero sin cruzar las piernas en los tobillos y presionándolas una contra otra. También debe de durar 10 segundos y repetirse 3 veces.

El método Sakuma o cómo remodelar tu cuerpo haciendo ejercicios 5 minutos al día

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Ejercicio 3 del método Sakuma

Manteniéndose tumbado boca abajo, hay que cruzar los tobillos separando las rodillas. Después hay que levantar las piernas del suelo y mantenerse así durante 10 segundos. Con esta técnica se fortalecen las caderas, se trabajan los glúteos y se lucha contra la celulitis.

Ejercicio 4 del método Sakuma

También hay ejercicios que se pueden hacer sentados. Baja los hombros y aléjalos de la cabeza todo lo posible. A la vez sube una pierna y moviendo la cadera. Aguanta 3 segundos y cambia de piernas. Se deben hacer 10 repeticiones.

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Además, el método Sakuma invita a llevar una dieta en la que se deben incluir más proteínas de calidad en el menú diario, no saltarse nunca el desayuno, comer tres veces al día, beber mucha agua y evitar el alcohol. Además, conviene llevar una vida sin estrés ni agobios.