Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Sin rastro de los turistas británicos en Benidorm

La capital de la Costa blanca aguarda en los próximos días un aumento de visitantes desde Reino Unido. Preocupan las aglomeraciones de gente en torno a los pubs y locales de ocio de la zona inglesa

Por el momento aún hay muy pocos turistas originarios de Gran Bretaña.

Por el momento aún hay muy pocos turistas originarios de Gran Bretaña. DAVID REVENGA

Cuando veas las barbas de tu vecino cortar.. En días anteriores saltaba a la palestra el cierre de algunas de las principales zonas turísticas de Palma de Mallorca por parte del Govern balear, una decisión que se adoptó tras las múltiples imágenes en las que el turismo de borrachera era el protagonista, principalmente porque en ellas se mostraba claramente un total incumplimiento de las medidas de seguridad recomendadas para evitar el contagio por covid-19.

Tras ver esas escenas y la consecuente reacción por parte de las autoridades de las islas, inmediatamente viene a la cabeza la zona inglesa de Benidorm con sus pubs y discotecas abarrotados de gente, sus calles llenas durante el día y la noche, pero sobre todo con el alcohol como un componente, si no generalizado, si muy extendido entre sus visitantes.

De momento la situación está controlada, a pesar de que esta semana comenzaron a operar los vuelos que conectan el Reino Unido con el aeropuerto de Alicante-Elche, en un principio no ha sido masiva la llegada de los «brits» a suelo benidormense. No obstante, se espera que a lo largo de estos días la afluencia de estos viajeros se vaya incrementando de forma considerable.

Prevención

Fuentes del equipo de gobierno de Benidorm señalan que la ciudad esta preparada para evitar que el «turismo de borrachera» invada sus calles. Dichas fuentes hacen hincapié en que hay una normativa, tanto local como estatal, que regula lo que se puede y lo que no se puede hacer.

Desde el gobierno local señalan que no hay previsto ningún dispositivo de seguridad especial, centrado en las calles del Rincón de Loix donde se encuentran los locales de ocio que suelen frecuentar los turistas procedentes del Gran Bretaña. Subrayan que se mantendrá la vigilancia habitual y que se actuará en aquellos casos en los que se observe un incumplimiento por parte de los establecimientos o de los usuarios.

En ese sentido, los residentes y los empresarios de la propia zona inglesa reivindican que si se implemente un dispositivo especial de vigilancia, señalan que ellos son los primeros interesados en que se cumpla con las medidas de seguridad, principalmente en materia sanitaria, sobre todo para evitar rebrotes y para no padecer la aplicación de restricciones tan drásticas como las implementadas por el Govern balear.

También desde la corporación municipal se reivindica que se adopten medidas preventivas para evitar que las aglomeraciones de turistas en torno a los pubs y locales de ocio de la zona inglesa se conviertan en un foco de contagio.

Concretamente desde Ciudadanos, su portavoz Juan Balastegui, hace hincapié en que «hay gente que no guarda las medidas de protección y ya se han producido incidentes con turistas británicos a los que otros usuarios les han pedido que usen las mascarillas».

Cabe destacar, que además de que aún no se ha hecho patente la presencia de los viajeros británicos, por lo menos no en un número considerable, en este momento aún hay muchos establecimientos comerciales, de restauración y de ocio de este sector de Benidorm, que sigue estando cerrado a la espera de contar con suficientes clientes que les permitan abrir y obtener una rentabilidad.

La presidenta de la Benidorm's British Businesses Asociation (Asociación de Empresarios Británicos de Benidorm) Karen Cowles, subraya que cerca del 50% de sus asociados mantienen bajada la persiana. «Somos optimistas al ver que llegan los primeros viajeros -apunta Cowles- y creemos que cada vez serán muchos más los que lleguen».

Aún así, hace énfasis en que su optimismo es muy relativo, ya que estos empresarios están llegando al límite de su resistencia, muchos de ellos se están quedando sin ahorros y estiman que cerca de la mitad de los negocios enfocados en el público procedente de las islas británicas podrían verse obligados a echar el cierre de forma definitiva.

Dos frentes

La presidenta de la patronal británica, reitera que esta comunidad tiene dos grandes frentes abiertos. Por un lado tiene que lidiar con la crisis que se ha derivado de la pandemia del coronavirus y por otro tienen en el horizonte, cada vez más cercano, la entrada en vigor del Brexit.

Muchos de estos residentes ya vivían una situación de incertidumbre ante la imposibilidad de regularizar su estatus migratorio, son personas que tienen contratos irregulares o jornadas que no alcanzan el mínimo exigido para poder optar a la residencia legal en España.

Ahora, además suman que debido a sus circunstancias contractuales, han recibido prestaciones derivadas del ERTE al que fueron sometidos muy reducidas y en el caso de quienes trabajaban sin contrato, directamente no han cobrado ningún tipo de prestación por parte del Estado.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats