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Pasillos con nombre de mujer

Un colegio de Benidorm dedica sus espacios a mujeres que hicieron historia para suplir el vacío en el callejero

Varios momentos del homenaje que se ha rendido a las mujeres en el CEIP Ausiàs March de Benidorm. | DAVID REVENGA

Varios momentos del homenaje que se ha rendido a las mujeres en el CEIP Ausiàs March de Benidorm. | DAVID REVENGA

Antes del 8 de marzo, posiblemente, la gran mayoría del alumnado del colegio público Ausiàs March de Benidorm no había escuchado nunca a Flora Sempere cantar aquello de «seràs un puny alçat al vent; i tu, sols tu faràs vibrar cinc continents». Pero ahora, estos mismos niños no sólo son capaces de reconocer el famoso tema de El Diluvi sino que, además, saben que para llegar al despacho de la directora deberán ir hasta la plaza a la que da nombre la cantante de Onil. Antes del 8 de marzo, probablemente, tampoco eran capaces de comprender el valor histórico de figuras como Victoria Adrados, Clara Campoamor o Isabel-Clara Simó. Pero después de esta fecha, sus nombres han tomado algunos espacios comunes del centro. Allí, el feminismo ha llegado para quedarse. Y de qué manera.

Alumnos y docentes han reconvertido en calles o plazas los pasillos y descansillos de este colegio benidormense y los han bautizado con el nombre de distintas mujeres que, de una manera u otra, hicieron o están haciendo historia. El proyecto forma parte de los distintos actos conmemorativos que se han sucedido en muchas escuelas de la provincia con motivo de las celebraciones del 8-M, Día Internacional de la Mujer, y viene a suplir una de las principales carencias que se observan en los callejeros de la gran mayoría de las ciudades: la escasa o nula presencia femenina para dar nombre a calles, plazas, glorietas, avenidas o edificios públicos.

Varios momentos del acto

Baste con destacar un ejemplo. De los más de 350 viales que hay urbanizados en Benidorm, sólo tres llevan el nombre de una mujer: la beata María del Sufragio Orts Baldó, una religiosa perseguida y asesinada durante la Guerra Civil, que tiene un vial en el barrio de Els Tolls; Carmela Martínez, comadrona y «sanadora» de Benidorm, fallecida en el primer tercio del siglo XX, que da nombre a una calle en el casco antiguo; y Encarnació Lloret Devesa, «la Corrilla», que también ejerció de comadrona y trajo al mundo a decenas de «fills del poble» a mediados del pasado siglo, a la que se reconoce con una plaza en el barrio de La Cala. Nada más, mientras que los nombres de hombre copan la denominación de más de 60 viales: desde políticos locales, nacionales o internacionales a médicos, escritores, actores, cantantes, deportistas, militares, marinos, nobles, empresarios o, incluso, periodistas o toreros, que en ningún caso tienen correlación con otras figuras femeninas que destacaron en sus mismos campos.

Algunas de ellas estarán a partir de ahora presentes en la ciudad en miniatura que podría representar el CEIP Ausiàs March. La benidormense Liliana Fernández, olímpica en voley playa; la escritora, filósofa y periodista alcoyana Isabel-Clara Simó; la cantante de El Diluvi, la colivenca Flora Sempere; la escritora Ana María Matute; la abogada y política Clara Campoamor; o la primera mujer que ejerció como inspectora de Educación en España, Victoria Adrados, son algunas de las figuras que dan nombre a las nuevas calles y plazas del centro en el aulario de Primaria; mientras que en el de Infantil, son «Les Mares», «Les Iaies» y «Les Mestres» las protagonistas de este particular homenaje de los más pequeños.

Tributo escolar a la mujer

La directora del colegio, Rosa Ana González Carreño, explica que desde el centro no se fijó ningún criterio a la hora de seleccionar los nombres, sino que fue el propio alumnado quien eligió a qué mujeres quería rendir homenaje: «Les pedimos que fueran mujeres que creyesen importantes por algún motivo, con las que se sintiesen representados o cuyos nombres les gustaría ver todos los días al salir de sus clases», indica. González señala que todo el claustro, especialmente las mujeres maestras, se ven en la «obligación de enseñar al alumnado , de motivarlo y abrirles el camino en la lucha por la igualdad». Por eso, para este 8-M también han realizado otras actividades para promover, por ejemplo, el conocimiento de figuras como las de la primatóloga Dian Fossey o la pintora Maruja Mallo.

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