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Retratos urbanos

Maestro, cantautor y rebelde

Maestro de escuela, cantautor y rebelde. Compartió aulas con largas noches en el Barrio. Transición. Listo y preparado está para grabar su primer disco con sus colegas del grupo La Pedrera, desde mayo del 1968.

Paco Armengol Guillén. Alicante (1947). Casado. Dos hijas. Maestro de escuela jubilado. Cantautor. Prepara su primer disco.

Paco Armengol Guillén. Alicante (1947). Casado. Dos hijas. Maestro de escuela jubilado. Cantautor. Prepara su primer disco.

Paco Armengol Guillén es el cuarto hijo de un matrimonio que tuvo que soportar los castigos del franquismo por pertenecer al bando republicano en la Guerra Civil. Nació en el dormitorio de sus padres en el número 61 de la calle Bazán, en el centro de Alicante. Aprendió sus primeras lecciones con los Franciscanos. Estudió en la academia San Juan Bosco. Y se hizo bachiller en las viejas aulas de Juan XXIII.

El padre, Antonio, maestro de escuela, no pudo ejercer su profesión hasta mediados de los años sesenta, casi sexagenario, por estar expedientado como «rojo». Sacó a su familia adelante trabajando como practicante (ATS) y dando clases particulares de lunes a domingo. Casualmente, sus tres hijos y su hija también ejercieron culto al magisterio.

Paco empezó a impartir clases a los veinte años. Antes se dio un paseo por la Congregación Mariana (Club 47), asociación religiosa de ardiente devoción, reverencia y amor a la Virgen María. Salió por piernas. Vivió intensamente el Mayo del 68 ya con plaza de profesor e integrado en el grupo La Pedrera, de carácter contestatario, junto a Fernando Celdrán y Antonio Antón. Ofrecieron conciertos en clubes parroquiales, en asociaciones juveniles y en cualquier sala por casi todos los rincones de la provincia, incluso en antros clandestinos. Armengol, guitarra entre sus manos, también actuó en solitario con canciones propias y de otros cantautores como Raimon, Paco Ibáñez, Hilario Camacho y Joan Manuel Serrat, entre otros.

Tiempos de rebeldía en un país clavado con yugos y flechas al suelo por una dictadura. El mundo estaba cambiando. La rebeldía de los jóvenes gritaba contra la guerra de Vietnam y contra los postureos de políticos corruptos o dictadores. Tiempo de amor para ganar una guerra sin machetes ni balas, sólo música: Beatles, Bob Dilan o la canción protesta de Violeta Parra, Víctor Jara, Quilapayun? Y, a todo esto, Armengol se hizo hippy, se acomodó en la anarquía y aún sigue creyendo en la revolución permanente de Trotsky. Seguía como maestro en el colegio Nazaret, creado por el jesuita Francisco Javier Fontova como «La ciudad de los muchachos». Lucha permanente. Firme.

Decidió dar un respiro a su vida, a sus ideas. Se tomó como sabático el curso 1972-1973. Se largó a Madrid para sentir y oler de cerca la actividad política: manifestaciones, cargas policiales contra un entramado de estudiantes, intelectuales, paseantes y obreros.

Regresó a Alicante y trabajó un período en un centro privado. Volvió a su sitio, a la enseñanza pública en centros públicos de Sant Joan y El Campello.

En tiempos de transición política, La Pedrera dejó de actuar: la canción ya no era necesaria como herramienta política. Compaginó la escuela con la hostelería: mañanas en las aulas y largas noches en el Barrio. El 1979 abrió junto con su amigo Pedro «El Amstrong», algo más que un bar de copas por el que han desfilado comisarios de todos los paladares.

Se centró en la naturaleza. Trabajó en programas ambientales de la Generalitat. Dos años dirigió el Centro de Educación Ambiental de Alicante. Creó itinerarios para escolares por el Benacantil y la isla de Tabarca. Publicó cuadernos para contar lo que se siente entre el monte y el mar.

Hace diez años que se jubiló. Se dedica a componer. Ha vuelto varias veces a la carga con sus compañeros de La Pedrera. Prepara la grabación de un disco con nuevas canciones, entre ellas su última creación: «Amores, desamores; rabias y des rabias». Está hecho un chaval. Sigue con madera de hippy. Ya no fuma. Ni porros. Es feliz y se siente «muy de izquierdas», como en el 68.

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