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Monedas

¿Qué fue de las pesetas que aún están sin cambiar?

Los españoles guardan 1.625 millones de euros en pesetas 17 años después de entrar en vigor la moneda única

La peseta estuvo en funcionamiento desde 1868 a 2002. Shutterstock

El 31 de diciembre del próximo año concluye el plazo estipulado por el Gobierno para canjear las pesetas por euros. Diecisiete años después de que se introdujera oficialmente la nueva moneda, los españoles aún conservan 269.916 millones de la antigua moneda, 1.625 millones al cambio en euros. Una cantidad que en buena parte se quedará sin canjear por razones que van desde el olvido en un viejo cajón o hucha hasta su salida del país en los bolsillos de turistas extranjeros.

De ese total, al cierre del pasado año, restan 826 millones de euros en billetes de pesetas y 799 millones en monedas. No obstante, mientras la cifra de monedas pendientes de canje es estable desde 2015, la de billetes sí ha descendido. Durante los once primeros meses del pasado año, los españoles cambiaron alrededor de 1.200 millones de pesetas, unos siete millones de euros, según los datos de pesetas no retornadas que maneja el Banco de España.

Billetes sin cambiar

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El propio organismo ve casi imposible calcular qué cantidades se cambiarán de aquí al último día de 2020 por la complejidad de esta operativa de sustitución monetaria. De todas maneras, explican desde el Banco de España, el valor nominal del volumen restante de cambio "representa solo alrededor de un 3% del saldo total en circulación a 31 de diciembre de 2001". En total, un 1,8% del importe de los billetes y hasta un 32% de las monedas disponibles a esa fecha, si bien hay que tener en cuenta que este último porcentaje incluye las monedas de 1 peseta, sin duda las que más posibilidades han tenido de quedar arrinconadas o perdidas.

¿Qué explicaciones hay para el hecho de que reste aún dicha cantidad pendiente de cambio? Antonio Peraza, presidente de la Comisión Financiera del Consejo General de Economistas, cree que parte de ese dinero, en especial el de las monedas de menos valor, ha podido perderse o estar en el extranjero, en manos de turistas foráneos que olvidaron o prefirieron no recuperar su dinero al tratarse de volúmenes muy limitados cuyo proceso de devolución les podría haber supuesto un desembolso mayor.

Parte de ese dinero ha podido perderse o salir al extranjero en pequeñas cantidades portadas por turistas foráneos antes de la entrada del euro en 2002

Una opinión parecida comparte Antonio Gallardo, experto del comparador de productos financieros iAhorro. "Los billetes de pequeño valor, como el de 1.000 pesetas, son los más comunes, pero ir al Banco de España para recibir 6,01 euros no es un gran incentivo", indica. Y es que la desidia, sobre todo a la hora del cambio de las monedas - los recordados 20 duros son hoy apenas 60 céntimos -, es un factor que explica esta situación. Muchas monedas permanecen hoy olvidadas en los hogares, mientras que muchos billetes han podido también deteriorarse por el paso del tiempo.

¿Y la nostalgia? Como todo objeto cotidiano del pasado, la peseta evoca recuerdos, y algunas personas prefieren guardarlas antes que cambiarlas, un proceso que debe realizarse en las 15 sucursales del Banco de España -están en todas las comunidades autónomas- o en la oficina virtual de su página web. "En las monedas, el volumen no cambiado cuando acabe el plazo será el 90% del actual", subraya Gallardo, que aprecia un fenómeno similar en otras partes de Europa donde la moneda nacional está fuertemente vinculada a su historia. "Alemanes, italianos y franceses son los más nostálgicos junto a nosotros y tienen aún un importante monto en marcos, liras y francos sin cambiar", indica.

Copy: Billetes sin cambiar

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Durante años, se instauró la creencia popular de que gran parte de esa masa monetaria es 'dinero negro' procedente, entre otras vías, de pagos en B en el mercado inmobiliario a finales de los años 90, pero los datos y las opiniones de los expertos van por otros tiros. "Actualmente ese supuesto dinero negro es insignificante. Quien tuvo ese dinero ya lo afloró. No se puso tantas trabas de control en los primeros años y facilitó el cambio", explica Antonio Gallardo. El reducido porcentaje de billetes de la peseta que aún no se han canjeado confirma este extremo. De todas maneras, el peso de la economía sumergida en España sigue siendo "importante".

La creencia popular estimó durante mucho tiempo que el dinero pendiente de canje eran cantidades en B, pero los especialistas creeen "insignificante" ese supuesto remanente irregular

El estudio 'Economía sumergida y fraude fiscal en España', presentado el pasado año por Funcas, estimaba un rango de entre el 18,5% y el 24,5% del PIB. El Banco Central Europeo ha ordenado la retirada progresiva de los mercados financieros de los billetes de 500 euros ante la previsión de que "puedan facilitar la comisión de actividades delictivas". España ha sido uno de los países que más billetes de este tipo llegó a acaparar. El Banco de España ha dejado de emitir hace unos días estos billetes.

El ritmo de canje en los últimos años ha sido progresivo, sobre todo en lo que respecta a los billetes. Así, ha pasado de 881 millones de euros en pesetas en el año 2012 a los 827 del pasado mes de noviembre. Sin embargo, en lo que concierne a las monedas, pasó de los 809 millones de euros de 2012 a los 799 cuatro años después, una cifra que se mantiene estable desde entonces, según el Boletín Estadístico del Banco de España. Naturalmente, "el volumen de monedas que quedarán sin canjear aumentará cuanto más pequeño sea su valor", indican fuentes del Banco de España.

Monedas de pesetas de distintas épocas. ShutterstockEn términos de valor numismático, las pesetas que restan por cambiar tienen una "reducida" envergadura, "a veces incluso más bajo que el propio valor nominal de la moneda", resalta el economista Antonio Peraza. Para los coleccionistas, las monedas más apreciadas son aquellas que, en líneas generales, "son muy específicas", no han tenido circulación o han pertenecido a ediciones limitadas caracterizadas por un diseño exclusivo. Es decir, que casi ninguna de las pesetas que se conservan aún cumplen estas condiciones. "Salvo emisiones sin circular que se compraron directamente a la FNMT (Fábrica Nacional de Moneda y Timbre) su valor es muy bajo. Por ejemplo, la emisión anual en plata de 2.000 pesetas, que ha tenido siempre un fin de colección y no circulación, apenas supone el 0,15% del dinero no cambiado", indica Antonio Gallardo.

Desde el Banco de España señalan que es "previsible" que el goteo de operaciones de cambio se prolongue durante este año y se "intensifique" en 2020, a medida que se acerque la conclusión del plazo establecido. Será la última oportunidad para darle un nuevo valor, ahora en euros, para la moneda que rigió en España desde 1868 a 2002.

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