La solidaridad se debe basar en hechos, no en palabras. Además, por lo general, se suele demostrar cuando la realidad muestra su cara más fea. Algo así es lo que ha sucedido con Alicante Gastronómica. La pandemia del Covid-19 truncó la celebración del certamen, que debía celebrarse hace unas semanas. Los organizadores, lejos de conformarse con esperar a que vaya amainando la crisis sanitaria y poder recuperar la muestra en otoño, han puesto en marcha una iniciativa que, auspiciada por la Cámara de Comercio de Alicante, la Diputación, el Consell e IFA, pretende llevar menús a los colectivos más vulnerables. Sólo ayer, en la jornada que debía ser la prueba de fuego, se llegaron a repartir hasta 400 comidas. Ragú de ternera con arroz pilaf, una naranja y pan. Sin embargo, la propuesta ha desbordado tanto las previsiones -para bien-que hoy también se repartirán lotes en el albergue para personas sin hogar que se ha habilitado en Elche, en El Toscar, sumándose así a los que se distribuyan entre los usuarios de Cáritas de Alicante, el albergue municipal de Babel del Ayuntamiento de Alicante a través de DYA y el comedor social La Prosperidad.

La idea es que la próxima semana, junto a las cocinas del CdT de Alicante, empiecen a prepararse platos en Elche -está por ver si en la Escuela de Hostelería o en IFA-, y también en el CdT de Torrevieja, con el fin de llegar a más personas y, de paso, reducir desplazamientos. A partir de ahí, se quiere ir expandiendo el proyecto a otras comarcas. Voluntarios hay en todas las zonas. No obstante, la extensión de la iniciativa depende, como explica el presidente de Alicante Gastronómica y principal promotor del proyecto, Carlos Baño, de las colaboración de las diferentes administraciones.

«La gente ha demostrado en las últimas semanas que está orgullosa de los sanitarios, las Fuerzas del Estado y los empleados de los supermercados, y lo que queremos es que también se sienta orgullosa de la restauración y la hostelería, que están sufriendo mucho esta crisis, que no pueden trabajar, pero que ayudan con lo que saben hacer: cocinando», indica Baño, que pone el acento en que «de esta crisis tenemos que salir todos juntos». Mientras, el presidente de la Diputación, Carlos Mazón, que ayer visitó el CdT en esta primera jornada, incide en que «volvemos a tener una referencia en nuestros restaurantes, no solo turísticamente, sino también solidariamente», al tiempo que afirma que «estamos muy orgullosos de ellos por la labor que llevan a cabo en la reconstrucción social de la provincia».

Por ahora, apoyos por parte de empresas, organizaciones empresariales e instituciones no faltan. De hecho, ayer por la tarde ya eran 130 los cocineros, restaurantes y hoteles que participan en la iniciativa, entre ellos Quique Dacosta, Kiko Moya, Alberto Ferruz, Susi Díaz, María José San Román, Cristina Figueira, Ferdinando Bernardi y Paco, Jacob y Sergio Torreblanca. Además, la cifra de empresas, asociaciones e instituciones públicas y privadas que se han involucrado en esta iniciativa asistencial rondaba las 40, aunque la cifra seguirá creciendo, porque aún no se ha podido dar respuesta a todas las que se han ofrecido. Avecox, por ejemplo, ha donado una tonelada de gallinas, que irán llegando al CdT conforme vayan siendo necesarias, el Hotel Bali ha ofrecido 800 kilos de ternera, o Juinsa, de Ibi, ha entregado 20.000 envases. Ahora bien, no han sido los únicos. También los particulares se están volcando, y no sólo con labores de voluntariado. Una técnica del Patronato de Turismo entregó el lunes por la tarde 20 cajas de naranjas, que conformaron el postre de ayer, e incluso la Peña Los Juanetes de Daya Vieja ha dado 1.000 kilos de patatas. De momento, para hoy parece que toca lentejas.

Rotaciones y guías para garantizar en todo momento la seguridad

Los platos serán elaborados en las primeras jornadas por dos equipos de cocina formados por nueve profesionales liderados por la chef galardonada con una estrella Michelin Cristina Figueira; Paco Cano, de Restaurante El Xato de la Nucía; Ginés Lorente, jefe de cocina del Hotel Meliá de Alicante; y Héctor Hernández, de Restaurante Oreo. La empresa Tescoma, por su parte, cubre los costes de los menús de estos tres primeros días. Los equipos de cocina y voluntarios se irán rotando cada dos o tres días, y se han elaborado guías con el protocolo de seguridad y garantía alimentaria. El correo para sumarse a esta iniciativa es organizacion@alicantegastronomica.com.