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La imparable escalada de los precios lleva a la gasolina a su máximo histórico

El incremento ha sido paulatino desde que se tocó fondo en pleno confinamiento, hasta batir en este comienzo del año el récord anterior de 2012 - El gasóleo también se encuentra a tan solo tres céntimos de igualar su mayor registro

Panel de una gasolinera en Alcoy, donde se reflejan los altos precios actuales. | JUANI RUZ

Se veía venir, y al final ha terminado pasando. La imparable escalada de los precios iniciada en el mes de mayo de 2020, cundo se tocó fondo en pleno confinamiento por la pandemia, ha llevado a la gasolina a alcanzar su máximo histórico. Nunca hasta la fecha llenar el depósito había resultado tan caro, dado que el precio actual, de 1,53 euros el litro, es un céntimo superior al anterior récord, registrado en septiembre de 2012. También la cotización del gasóleo anda disparada, hasta el punto de que en la actualidad se encuentra a escasos tres céntimos de igualar su mayor registro.

El incremento de los costes energéticos parece no tener techo. Si el precio de la electricidad ha estado en los últimos meses batiendo un récord detrás de otro, ahora le ha correspondido el turno a la gasolina. Fue en mayo de 2020 cuando, en el peor momento de la pandemia, y con las carreteras vacías por el confinamiento, la gasolina marcó un mínimo de 1,091 euros el litro y el gasóleo, de 0,987. Desde entonces, aunque con ligeras oscilaciones, se ha asistiendo a una escalada continuada, que ha alcanzado su cénit en este inicio de 2022.

Según la información que recopila el Ministerio de Transición Ecológica, este martes la gasolina sin plomo 95 marcaba un precio medio de 1,537 euros el litro, por encima del anterior máximo histórico de 1,528, correspondiente a septiembre de 2012. El gasóleo A, por su parte, se sitúa en 1,417 euros, a escasa distancia del récord registrado también en esa misma fecha, cuando marcaba 1,451 euros. Se trata, en cualquier caso, de precios extraídos de la media, toda vez que hay gasolineras en las que los combustibles son aún más caros.

Así las cosas, llenar en estos momentos un depósito de gasolina 95 de una capacidad de 55 litros tiene en estos momentos un coste de 84,5 euros, cuando en mayo de 2020 apenas costaba 60. En el caso del gasóleo A, el precio de llenar el depósito en la actualidad se sitúa en 77,9 euros, frente a los 54,2 euros registrados durante el confinamiento por la primera ola de covid.

El motivo de estos incrementos hay que buscarlo en la también imparable tendencia al alza del precio del petróleo, circunstancia que obedece a la decisión adoptada en su momento por los países de la OPEP de reducir la producción de crudo para recuperar las cotizaciones de los carburantes tras el desplome registrado en el inicio de la pandemia. Tomando como referencia el último año, hay que señalar que el precio del petróleo ha pasado de 56 dólares el barril de Brent a 85. Durante ese intervalo de tiempo, el litro de gasolina se ha incrementado en 30 céntimos y en 31 en el caso del gasóleo.

Disminución del consumo

El incremento de los precios ha traído consigo una disminución del consumo de combustible de alrededor de un 20%, lo que esta afectando a la rentabilidad de las gasolineras. El presidente de la Asociación Provincial de Estaciones de Servicio, Emilio Córcoles, destaca que, «al contrario de lo que la gente pudiera pensar, el aumento de los precios no nos beneficia para nada, toda vez que nosotros cobramos una comisión por litros, y cuanto menos vendemos menos percibimos». El representante del sector recuerda que la irrupción de la pandemia trajo consigo un descenso de las ventas, y que, «desde entonces, no acabamos de remontar. Desde luego, esta escalada no ayuda en absoluto».

Desde las estaciones de servicio se viene reclamando al Gobierno una reducción del IVA para reducir los precios, al igual que se ha hecho con la electricidad. Emilio Córcoles, sin embargo, no es optimista a este respecto, ya que sostiene que «el Ejecutivo tiene que recaudar, y con los combustibles lo tiene sencillo. Hay que recordar que el 60% del precio de la gasolina y del gasóleo son impuestos, y es ahí donde verdaderamente reside el problema que nos afecta a todos».

Alarma entre las empresas del transporte

Los altos precios están poniendo en riesgo la continuidad de numerosas empresas del transporte. Así lo afirma Carlos Prades, presidente de la federación valenciana del sector, quien destaca que el coste en combustible de un vehículo de carga que recorre 120.000 kilómetros al año ha pasado de 31.600 euros en octubre de 2020 a 43.600 en el mismo mes de 2021. Por ello, esperan que el Gobierno articule mecanismos para poder repercutir esta variación.

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