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Neurociencias empieza a dar con la clave en ratones para recuperar la memoria

La investigación estudia cómo la acción de varias neuronas hace que las personas recuerden a otras

Una investigadora del Instituto de Neurociencias de la UMH de Elche.

Una investigadora del Instituto de Neurociencias de la UMH de Elche.

Cómo la memoria es capaz de acordarse de las personas. El doctor Félix Leroy del Instituto de Neurociencias (CSIC/UMH) aparece como autor principal de una investigación publicada en «Molecular Psychiatry» en la que se desentraña el mecanismo, hasta ahora desconocido, para el almacenamiento de la memoria.

Se está estudiando en ratones cómo la acción de ciertas neuronas produce una plasticidad sináptica de larga duración por la que se forma la memoria social, es decir, la capacidad de recordar a las personas. Esta plasticidad sináptica hace referencia a los cambios que se producen en la intensidad de la comunicación entre las neuronas, y es el principal mecanismo implicado en la memoria y el aprendizaje.

Las pequeñas moléculas de encefalina, compuestas por cinco aminoácidos, son fundamentales para que el encuentro con alguien que antes no habíamos visto se quede de alguna manera archivado en la memoria.

En esta investigación se está analizando cómo la plasticidad se puede aprovechar para rescatar la capacidad de formar memoria social en estos animales.

Por otro lado, se tiene constancia de que las neuronas llamadas VIP, porque producen un péptido que fue aislado inicialmente en el intestino, se encuentran en una pequeña zona del hipocampo denominada CA2, que está implicada en la formación de la memoria social. Estas células VIP actúan en esta zona del cerebro como neuronas desinhibitorias, porque frenan a las neuronas inhibitorias.

De esta manera, las neuronas excitadoras pueden activarse indirectamente. Es por esta razón por la que las neuronas VIP muestran una mayor actividad durante el encuentro con un individuo desconocido que frente a otro familiar y también ante un objeto nuevo.

Cuando estas neuronas liberan encefalina, se induce un tipo especial de plasticidad que es fundamental para la formación de la memoria social. Estas formas de plasticidad, además, se han descrito en varias partes del cerebro, con mecanismos que a menudo se ajustan a las propiedades de cada circuito en particular.

La esquizofrenia y sus síntomas negativos

La investigación también trata de ahondar en los síntomas negativos de la esquizofrenia, ya que se entiende que una mejor comprensión de cómo opioides regulan la función de la CA2 contribuirá a una mejor comprensión de los mecanismos de la enfermedad. Apunta Félix Leroy que por los modelos de ratón de esquizofrenia que se tienen, la zona CA2 está mal regulada en esta patología, y que esos ratones no pueden formar memoria social. Por ello, se está estudiando cómo la plasticidad demostrada se puede aprovechar para rescatar la capacidad de formar esta citada memoria.

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