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La inestabilidad mantiene las dudas sobre la fecha del congreso provincial del PP

La interinidad de la cúpula alicantina puede alargarse si Pedro Sánchez no logra apoyos para su investidura presidencial

La inestabilidad mantiene las dudas sobre la fecha del congreso provincial del PP

Desde la marcha de José Ciscar como presidente provincial del PP, los populares alicantinos están a la espera de confirmar la renovación de su cúpula directiva, en estos momentos, encabezada de forma provisional por el alcalde de Torrevieja, Eduardo Dolón, como presidente y con Toni Pérez, primer edil de Benidorm, como secretario general. Para que Carlos Mazón -como todos en el PP tienen claro y completamente decidido- asuma las riendas del partido, del que ya marca su estrategia, y compagine el cargo con la presidencia de le Diputación, el PP alicantino maneja distintas opciones de calendario de congresos -nacional, regional y provincial-, y por tanto, de guión en el relevo al frente del partido.

Si ya existía un «Plan A» (la fecha del congreso provincial de Alicante se mantendrá de acuerdo al calendario clásico que suele marcar Génova), un «Plan B» (con un golpe de timón estratégico que debería imprimir Génova para adelantar el congreso de Alicante antes del cónclave autonómico), desde hace unas horas, cobra fuerza un posible «Plan C» que dilatarían aún más la concreción de lo que ya es evidente: la llegada de Carlos Mazón al mando del PP que, por otra parte, ya controla.

El impacto que la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea sobre la inmunidad de Oriol Junqueras ha tenido sobre las negociaciones entre el PSOE y Esquerra Republicana de Catalunya para la investidura de Pedro Sánchez no ha pasado desapercibida para el PP. Si las conversaciones se «congelan», o incluso, es más, si se rompe el necesario acuerdo y socialistas y podemitas no pueden sumar suficientes apoyos para formar Gobierno, eso conllevaría nuevas elecciones y, por tanto, prolongar aún más la interinidad que vive, primero el Gobierno de España, y después, la dirección de todos los partidos, pendientes de renovar sus equipos directivos después de cada proceso electoral. Si se modifica la agenda habitual de visitas a las urnas, también se altera el calendario de congresos orgánicos.

Con tantas dudas en el horizonte, no fue de extrañar que ayer, en el brindis navideño del PP provincial y local, flotara sobre la atmósfera ambiente electoral. Bien porque era momento de agradecer el trabajo realizado las últimas campañas, bien porque hay que mantener la tensión de cara una (posible) repetición electoral. Militantes con un vaso de cava o sidra que no pueden bajar la guardia porque, mira tú por dónde, igual tiene que volver a pegar carteles antes de hacer presidente provincial del PP a Carlos Mazón. Más incertidumbre en el aire.

Brindis de la cúpula del Partido Popular por la Navidad

A la vista de lo apretado que se pone estos días el calendario de comidas, copas, ágapes y celebraciones prenavideñas, el PP optó ayer por unir en el mismo acto a sus direccione locales y provinciales para compartir con la militancia el brindis navideño. Parlamentarios nacionales, autonómicos, provinciales y concejales juntos, en torno a la misma mesa, con la ausencia del presidente de la Diputación, Carlos Mazón, todavía con una agenda más apretada, que no pudo pasar por la sede del PP y felicitar las fiesta a sus compañeros de filas.

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