Así es el programa de voluntariado en Magisterio del CEU en Elche

La Universidad CEU se integra en el programa de grupos interactivos en las aulas del Colegio Dama de Elche para formar a los niños con experiencias inclusivas

Niños y niñas del Colegio Dama de Elche durante una sesión de grupos interactivos.

Niños y niñas del Colegio Dama de Elche durante una sesión de grupos interactivos.

Víctor M. Romero

A partir de septiembre, los estudiantes de Magisterio de la CEU-UCH en Elche se integrarán en el programa de grupos interactivos del CEIP Dama de Elche con el objetivo de que los niños y niñas adquieran diferentes competencias con experiencias inclusivas. Se trata de una iniciativa que, según Antonia Buigues, directora del colegio, «mejora los resultados académicos, las relaciones interpersonales y la convivencia».

El proyecto de grupos interactivos, en el que participarán el alumnado de Magisterio del CEU, consiste en el agrupamiento de todo el alumnado de un aula en subgrupos de cuatro o cinco niños y niñas de forma heterogénea. A partir de ahí, en cada uno de los grupos se incorpora una persona adulta de la escuela o de la comunidad y su entorno. «El objetivo es que su entrada en el aula favorezca las interacciones a través de diversas actividades», apunta Toñi Buigues.

Entre las diferentes opciones que ya se aplicaron en la prueba piloto entre las dos instituciones están tertulias dialógicas, actividades confeccionadas siguiendo la metodología de aprendizaje servicio, comunidades de aprendizaje... «El profesorado prepara tantas actividades como grupos hay (normalmente 4). Los grupos cambian de actividad cada 15 o 20 minutos. El alumnado resuelve las actividades interactuando entre sí por medio de un diálogo igualitario».

Niños y niñas del Colegio Dama de Elche durante una sesión de grupos interactivos.

Niños y niñas del Colegio Dama de Elche durante una sesión de grupos interactivos.

Beneficios de los grupos interactivos

La puesta en marcha de los grupos interactivos en el CEIP Dama d'Elx surge de la reflexión de su equipo docente. Se trataba, según Toñi Buigues, «de abrir el centro educativo al entorno más cercano del mismo». Antes de la pandemia, se realizó una prueba piloto que se detuvo por la COVID 19 y ahora se retoma.

Así, se observó que la presencia de un adulto asegura la participación de todos los integrantes del grupo, favoreciendo así las habilidades sociales, la competencia oral comunicativa, el respeto por las diferentes visiones o estrategias para la resolución de la actividad propuesta del alumnado. «Este tipo de experiencias de carácter inclusivo mejoran los resultados académicos, las relaciones interpersonales y la convivencia».

Para María Pascual, vicedecana de Educación del CEU en Elche, esta iniciativa «supone un gran beneficio en la formación de nuestros alumnos como futuros docentes». Algo en lo que coincide Elisa Minguet, docente de Magisterio e impulsora de este proyecto junto a Manuel Pastor, Helena Pascual y Marta Ruiz. «Comprendimos que era un entorno de aprendizaje óptimo para alumnos de la mención de Orientación y Tutoría. Tanto por las características de la mención en sí, como por tratarse de alumnos de 3º y 4º de grado, que ya han pasado por un periodo de prácticas y conocen, en cierta medida, la realidad de un aula»