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La escuela concertada de Jacarilla cede y admitirá chicas en Secundaria por primera vez

El titular del centro acepta las alegaciones de los padres, que habían denunciado públicamente discriminación de género - La Generalitat elevará la ratio para que asuma todas las peticiones

Imagen desde el exterior del acceso a la EFA El Campico de Jacarilla. ÁXEL ÁLVAREZ

Imagen desde el exterior del acceso a la EFA El Campico de Jacarilla. ÁXEL ÁLVAREZ

Las chicas también entran. Familias, inspección educativa de la Generalitat, dirección y claustro de la Escuela «El Campico» y la alcaldesa de Jacarilla han empujado en los últimos días para lograr que un centro que tiene en su ideario la educación diferenciada -solo masculina- para la ESOolo masculina, cambie de criterio por primera vez para el curso que viene.

El titular de la Escuela Familiar Agraria (EFA) de «El Campico», un centro educativo concertado y el único con oferta de secundaria en el municipio, ha aceptado los recursos de la decena de padres que había solicitado plaza a fin de que sus hijas pudieran cursar secundaria en este centro este próximo curso 2020/21. Conocedores de que el proyecto educativo del centro solo permitía el acceso a chicos, hasta este año los padres interesados en que sus hijas acudieran a este centro concertado subvencionado con fondos públicos y único con este ciclo en Jacarilla, no habían dado el paso de registrar matrículas de alumnas. Hasta ahora la población escolar femenina de primero de ESO en Jacarilla estaba obligada a optar por otros municipios aledaños para cursar Secundaria, siendo habitual que alumnas escolarizadas en Bigastro, Rojales o Almoradí tuvieran hermanos matriculados en Secundaria de «El Campico».

El proyecto educativo del centro, integrado en la Federación Valenciana de Escuelas Familiares Agrarias -que gestiona otros dos con enseñanza diferenciada en Llombai (València) y con orientación espiritual a cargo del Opus Dei-, ha apostado desde que puso en marcha la ESO por la educación Secundaria diferenciada por sexos. Solo chicos. Este año una decena de familias, de Jacarilla y de otras poblaciones de la comarca, dieron el paso de presentar matrículas para la admisión de alumnas. Desde el punto de vista administrativo y en el momento que la escuela aceptó las solicitudes de matrícula no había argumento jurídico para no valorarlas con los mismos criterios objetivos que el resto. Tres solicitudes de alumnas quedaron entre las diez primeras en puntuación, pero al llegar al proceso final de tramitación administrativa figuraban con un cero debido a que la aplicación de gestión de la Generalitat solo contemplaba las matriculaciones masculinas. Los padres recordaron entonces que se podía estar dando un caso de discriminación de género, lo que entendían que vulnera la Constitución. Además destacaron que el centro se financia también con fondos públicos. La Generalitat, a través de la inspección educativa, «recomendó» al titular de la EFA que fuera sensible a las peticiones ante la imposibilidad de forzar el cambio de ideario, porque la educación diferenciada está reconocida en la LOMCE. También pidió ese gesto la alcaldesa de Jacarilla, Pilar Díez, quien recordó el prestigio del centro «ganado a pulso» durante medio siglo de historia en la Vega Baja.

La EFA del Campico tiene asignada una línea de ESO -una clase por curso- por lo que el aula de primero de secundaria por primera vez desde que este centro, especializado en Formación Profesional implantó la ESO, será mixta desde el próximo mes de septiembre. Para hacerlo posible la Conselleria de Educación, basándose en la normativa que recoge situaciones extraordinarias, elevará la ratio hasta los 31 alumnos por aula. Todas las solicitudes serán admitidas con lo que la admisión de alumnas no perjudicará el acceso de quienes hubieran quedado fuera con el número de alumnos por clase inicial.

Ni vencedores ni vencidos

Los padres de las alumnas hicieron llegar a INFORMACIÓN un escrito en el que señalan que «El Campico» atenderá «a todas las familias que han solicitado la admisión y estén dentro de la baremación y subrayan que se ha pedido el aumento de la ratio -número de alumnos por aula- para acoger a cada una de las alumnas y alumnos solicitantes. Para los padres «superadas las dificultades técnicas, solo queda felicitarse por el acuerdo alcanzado entre la titularidad del centro y los padres reclamantes». Según explican en ese escrito las familias que habían solicitado el acceso de las chicas a la ESO «a veces las cosas no se pueden cambiar tan rápido como empujan las circunstancias. En este caso El Campico y las familias han tenido la oportunidad de hacer compatibles intereses de ambas partes».

Para los padres «es una buena noticia para todos, incluida la Inspección educativa y nuestra alcaldesa Pilar Díaz, que han apostado en todo momento por una solución dialogada a algo que era un mero problema técnico», según aseguran las mismas fuentes. Las familias también agradecen a la Conselleria de Educación su «papel dialogante en este proceso». Los padres insisten en que El Campico «jamás ha baremado de forma distinta a alumnos y alumnas» y recuerda que el centro ya tiene clases mixtas en otros ciclos formativos desde «hace muchos años».

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