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CORONAVIRUS

Empresas de Ibi y comarca producen 150.000 pantallas protectoras contra el coronavirus para Sanidad

La patronal Ibiae ha distribuido de manera altruista 15.000 máscaras a hospitales de la provincia en una iniciativa en la que participan 17 firmas

Empresas de Ibi y comarca producen 150.000 pantallas protectoras contra el coronavirus para Sanidad

«Y vosotros, ¿qué estáis haciendo en la lucha contra el coronavirus?». Ésa es la pregunta que le espetó, solo unos días después de que se decretara el estado del alarma, y en pleno puente de San José, un proveedor a uno de los empresarios de la patronal Ibiae de la Foia de Castalla. Y eso fue también lo que desencadenó la respuesta inmediata de la industria de la zona. Tanto que ese mismo sábado por la tarde comenzó a diseñarse un prototipo de pantallas protectoras para sanitarios y otros profesionales de actividades consideradas esenciales. Tres días después empezaban a salir las primeras cajas con el material. Y en una semana han llegado a distribuir de forma altruista hasta 15.000 unidades en centros sanitarios de la provincia. Ahora esa alianza capitaneada por Ibiae, y en la que participan 17 firmas de la zona dedicadas fundamentalmente a los sectores metalmecánico y plástico, se dispone a producir 150.000 máscaras para la Conselleria de Sanidad. La intención es que se distribuyan entre hospitales de toda la Comunidad, dentro de una iniciativa impulsada por la Conselleria de Innovación, a través de la Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana y de Distrito Digital.

Entre las peculiaridades de esta idea, y más allá de la celeridad con la que se han puesto las compañías manos a la obra, destacan dos especialmente. Por un lado, cada empresa -todas en un radio de ocho kilómetros- se encarga de una parte del proceso: diseño, moldes, inyectado o transporte, por poner algún ejemplo. Eso ha llevado a que haya lista de espera para que puedan acceder otras firmas que quieren ayudar. Por otro lado, se trata de mercantiles que, por el tipo de actividad, han seguido manteniendo la producción, dada la vinculación en muchos casos con el packaging de alimentos, con lo que, en la producción de esas primeras 15.000 viseras, no solo han aportado las materias primas y mano de obra de forma desinteresada, sino que se han visto obligadas a buscar un hueco para compatibilizar la producción de las máscaras con la de su día a día.

Las pantallas protectoras ya cuentan con el reconocimiento de la Dirección Genera de Farmacia, según detalla el director de Ibiae, Héctor Torrente. Sin embargo, tienen un plus añadido. «Estamos hablando de que se utiliza el mismo plástico que se usa para envasar el jamón york o para las botellas de agua y, por tanto, aunque recomendamos que se vuelvan a desinfectar, estamos hablando de un material para uso alimentario, con lo que eso implica», destaca Torrente. No es el único factor que ponen en valor. Las viseras se utilizan para proteger la cara y, al contrario de lo que sucede con las mascarillas, no son de usar y tirar, sino que se pueden reutilizar en varias ocasiones.

Esos precisamente han sido algunos de los fundamentos en los que ha apoyado la Generalitat ese encargo, e incluso hay ayuntamientos que las distribuirán, por ejemplo, entre comerciantes, trabajadores de la limpieza, policías o personal de servicio funerario. Ibi, sin ir más lejos, ha pedido 10.000, y también San Miguel de Salinas ha entrado en contacto con Ibiae.

No obstante, el hecho de que se vayan a fabricar 150.000 pantallas de protección no significa que las firmas implicadas vayan a hacer caja. Todo lo contrario. Simplemente se cobrará al Consell el precio de coste. «La colaboración ha sido máxima. Nadie se lo pensó y todos dijeron que sí al momento, porque de lo que se trata es de ayudar en una situación así, no de hacer negocio», subraya, en este sentido, Cayetano Reche, uno de los empresarios que participa en esta iniciativa. Tanto es así que el diseño se va a poner a disposición de quien quiera utilizarlo en otras zonas. Eso sí, estableciendo dos líneas rojas muy claras: no se aspira a competir con firmas que ya hacían pantallas de este tipo, por lo que, pasada la crisis sanitaria, cada cual volverá a lo suyo; y tampoco se venderán las unidades que se hagan en Ibi y comarca a otras compañías que quieran especular con estas viseras. «De lo que se trata es de ayudar a luchar contra el coronavirus, no que alguien pueda hacer negocio en una situación como ésta», subraya Héctor Torrente. Y lo destaca casi con el mismo ímpetu con el que tanto él como Cayetano Reche reivindican a las distintas administraciones que tengan en cuenta el potencial que tiene el tejido industrial de la provincia en un momento como el actual, con una crisis sanitaria sin precedentes, y cuando faltan tantos respiradores, mascarillas y material de protección.

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