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El Consell diseña un plan para acabar con la brecha digital en las zonas despobladas de la provincia de Alicante

La Conselleria de Innovación impulsa el desarrollo de actividades formativas en los entornos rurales de la provincia para facilitar la familiarización de los vecinos con la tecnología

Vecinos de Famorca, una de las localidades con menos habitantes de la provincia.

Vecinos de Famorca, una de las localidades con menos habitantes de la provincia. JUANI RUZ

La Generalitat apuesta por llevar la formación en competencias digitales a las zonas rurales para acabar con la brecha existente en esta cuestión. La Conselleria de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital ha iniciado un plan para la realización de más de un centenar de cursos en toda la Comunidad Valenciana, orientados fundamentalmente a personas mayores, situadas en una especial desventaja en el uso y manejo de las tecnologías de la información y la comunicación. Además, se pone el foco en los espacios poco poblados, por ser más difícil aún por lo general el acceso a este tipo de formación y darse muchos casos de personas que viven solas.

Esta es la finalidad que persigue el convenio que la Conselleria ha firmado hace escasos días con la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP), a través del cual se realizarán las acciones formativas. También colabora en el proyecto la Agenda Valenciana Antidespoblament (Avant). La cifra absoluta de personas que se beneficiarán en este programa es bastante baja, apenas 900, pero la iniciativa tiene una relevancia simbólica muy significativa, puesto que se actuará en localidades especialmente sensibles, como son las que sufren pérdida de habitantes, y con una población con más dificultad para acceder a competencias digitales. En la provincia de Alicante, varios municipios de comarcas como El Comtat o la Marina Alta se encuentran en esta situación.

Fuentes de la Conselleria hacen hincapié en que son bastantes las personas, principalmente mayores, que de alguna manera quedan excluidas ante el constante avance de la sociedad digital, por carecer de las competencias suficientes. Uno de los grandes puntos en los que se considera oportuno intervenir es en la comunicación electrónica con la administración, puesto que en los últimos años se han desarrollado de manera muy especial estos cauces de relación telemáticos, y más aún a raíz de la pandemia de coronavirus, en que la atención presencial ha desaparecido o se ha limitado. Además, se presta atención a cuestiones como el uso de redes sociales o el comercio electrónico, con vistas a su aplicación en las relaciones interpersonales o en las actividades económicas, que pueden resultar claves en territorios poco poblados.

Según datos recogidos por la Conselleria en un informe de la Cátedra de Brecha Digital Generacional de la Universidad de Alicante (UA), elaborado el año pasado, más del 50% de las personas mayores de 75 años de la provincia de Alicante tienen dificultades a la hora de manejarse con internet o con el uso de dispositivos digitales móviles. Algunos datos llaman especialmente la atención, como que apenas el 5% de este segmento de la población -a través del muestreo realizado- es capaz de obtener información de páginas web. Tampoco llegan al 20% los que son capaces de almacenar archivos, y a la hora de encontrar información sobre salud tampoco se alcanza el 50%, si bien en este caso el porcentaje se acerca bastante a ello. Una de las pocas variables donde se supera ese 50% es en la realización de videollamadas; sin embargo, apenas un 40% es capaz de enviar un correo electrónico. Estos y otros muchos datos revelan una carencia a la que se intenta hacer frente.

De ahí que, tras la firma del citado convenio, la consellera Carolina Pascual incidiera en que «la formación es una estrategia imprescindible», dado que la falta de competencias digitales puede ser «un motivo de exclusión, tanto laboral como social». También el presidente de la FVMP, Rubén Alfaro, incidió en el «avance» que supone para los municipios en riesgo de despoblamiento esta iniciativa. Los cursos se desarrollarán en pequeños grupos, para favorecer una atención más personalizada y también por la situación sanitaria, combinando la actividad presencial y online.

María Blanco, directora general de Brecha Digital: «Es fundamental infundir confianza y seguridad y que nadie quede al margen»

La directora general para la Lucha contra la Brecha Digital, María Blanco, explica que la iniciativa de la Conselleria de Innovación para dar competencias digitales a vecinos de pequeños municipios se hará «de manera muy práctica», para que «cada cual encuentre aquello en lo que quiere formarse» en función de sus intereses. Habrá módulos sobre alfabetización básica, redes sociales, relaciones con la administración y actividad económica. Los cursos se desarrollarán hasta noviembre.

Blanco incide en que «es fundamental infundir confianza y seguridad» en las herramientas de las tecnologías de la información, porque «la brecha digital es también un poco mental», derivada de la inexperiencia con estos recursos. Esa confianza adquirida por el propio usuario es la que hará que «nadie se quede al margen», añade. La directora general reitera la necesidad de que la población de más edad tenga una cultura tecnológica, ante el creciente uso de estos métodos, poniendo como ejemplo la capacidad para manejar la aplicación de la Conselleria de Sanidad. Y también, aspectos más lúdicos que aportan asimismo una mejora en la calidad de vida, como las redes sociales. «A todo el mundo le hace ilusión conectar con su familia o escuchar música», recuerda.

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