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Finestrat

Un milagro navideño y subterráneo

Los Bomberos rescatan con vida a un gato tras 24 horas atrapado en una tubería de Finestrat

Un milagro navideño y subterráneo

Los maullidos de su gato fue el único «villancico» que escuchó el martes por la noche Igor Kovalev, vecino de Finestrat. Su mascota, a la que bautizó como Motya, se había colado en una tubería de pluviales cercana a su vivienda y se había quedado enganchada en la misma.

El gato se perdió a primera hora de la mañana del martes y gracias a un chip con GPS que le instaló su dueño, se dieron cuenta de que estaba dentro de una tubería de la calle Mallorca de este municipio. Oxana Mamedova, su vecina, explica que cuando vieron dónde se encontraba llamaron a los Bomberos de Benidorm. Mamedova, que ayudó a su compatriota ruso haciéndole de intérprete durante este incidente, relata que cuando llegaron los bomberos les comentaron que tenían que esperar un día, «ya que el gato podía haberse asustado una vez dentro y quizá saldría por sus propios medios», reseña.

Fuentes de este cuerpo de seguridad indican que ellos mismos probaron dándole con la manguera al animal y poniéndole comida en las salidas de la tubería, pero nada, no se movía. Sólo maullaba sin parar. «Era complicado. El gato había ido reptando unos 50 ó 60 metros dentro del tubo. Sacarlo no era una operación sencilla», subrayan.

Oxana Mamedova recuerda que su vecino se quedó toda la Nochebuena tratando de que saliera. «Llegué de fiesta de madrugada y me lo encontré junto a la tubería. Me dijo que había probado todo tipo de estrategias para que Motya reaccionara. Pero nada, no había manera. Como a las cuatro de la madrugada nos fuimos a la cama y al despertar volvimos a llamar a los bomberos», narra esta vecina de la urbanización Golf Bahía de Finestrat, lugar donde sucedieron estos hechos.

Cuando regresaron los bomberos solicitaron permiso al Ayuntamiento para, con un martillo eléctrico, abrir una zanja de metro y medio de profundidad en mitad de esta calle, y así liberar al minino. Mamedova comenta que la labor de estos profesionales de la seguridad fue excelente. «Trabajaron como auténticos cirujanos, con un amor por el gato como si fuera parte de su familia. Podrían haber dañado al animal al abrir el agujero, pero no le hicieron ni un solo rasguño», precisa la vecina.

Fuentes del Consorcio recalcan que no abrieron la zanja hasta el final. «Sólo hasta el momento en le que ya nos podíamos meter para sacarlo con las manos», dicen. Motya se encontraba helado, y al parecer sin nada roto, y fue trasladado al Hospital Veterinario Marina Baixa de L'Alfàs del Pi, donde ha pasado la noche en observación pero fuera de peligro.

Ni desde el Consistorio de Finestrat ni desde el cuerpo de Bomberos pudieron concretar si Igor Kovalev tendrá que pagar algo por el agujero que se tuvo que hacer en la vía pública. Juan Antonio Rubio, otro vecino, apunta que «por lo que hablamos con la Policía, podría tener que abonar entre dos mil y tres mil euros. Él quiere tanto a su animal que estaba dispuesto a pagar lo que sea. No obstante, hay que tener en cuenta que esta tubería no estaba en condiciones y que la entrada en ella de cemento por una obra, había reducido su diámetro a la mitad. Debido a esto, a muchos propietarios de la zona, cada vez que llueve, se nos inundan las casas», argumenta.

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