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Un verano decisivo para el comercio de Benidorm

Las previsiones del sector es alcanzar las ventas de 2019, unas cifras con las que se sentirían satisfechos ante la situación económica actual

Un grupo de turista pasa por delante de un comercio de Benidorm. David Revenga

Tienen los ojos puestos ya en el verano cuando Benidorm será un hervidero de turistas, tanto de segundas residencias como de alojamientos como hoteles o apartamentos. Las previsiones hablan de un escenario similar al de 2019 y el sector del comercio firmaría ya por ello. Porque la inflación, el aumento del precio de la gasolina o la luz, entre otras cuestiones, hacen que las esperanzas de superar las cifras de antes de la pandemia cada vez sean menores. Pero el ánimo no decae y esperan que la afluencia de visitantes sea una buena señal en la ciudad.

El comercio de Benidorm encara ya el verano y los empresarios piensan poner todo de su parte para intentar sacar adelante los negocios aunque tienen claro que consumir en los establecimientos es prácticamente la última elección de los clientes. "El verano va a ser muy bueno para la restauración pero malo para el comercio", indicó a este diario Pere Llorca, propietario del supermercado Llorca, ubicado en pleno casco histórico de la ciudad.

Porque las perspectivas de los negocios no son las mismas y varían según los sectores. Por ejemplo, los supermercados han tenido buenas cifras en pandemia que casi están comenzando a bajar ahora. "El verano va a ser tranquilo para nosotros. El turista no compra en los establecimientos, vienen y no quieren están en casa, prefieren salir por ahí", explicó.

Una de las calles comerciales de Benidorm. David Revenga

En otros sectores, como las floristerías, estos meses están siendo muy buenos: "Estoy teniendo muchos trabajo, sobre todo bodas", indicó a este diario Esther García, propietaria de La Narcisa. Aunque reconoce que este año se está dando mucho encargo "de última hora" y también hay mucho movimiento de "gente acumulada" que no se pudo o no se quiso casar el pasado año y ahora sí lo están haciendo. La empresaria afirma que "será un verano tranquilo, aunque está entrando trabajo". 

En otros sectores, como el de moda o complementos, la actividad es una montaña rusa. "La cosa está regular, no es para tirar cohetes" aunque sí que hay más gente por las calles. Pero la situación actual "pesa" sobre el consumo: "Habíamos salido de la pandemia y vino la guerra y ahora los precios... se junta todo". 

Aunque hay más optimistas como Pepa Santamaría, de AG 25, una tienda de moda: "Benidorm aún está por levantar la actividad" porque "en realidad aún no hemos empezado el verano". Por lo que "cambiará todo seguro" y se verá más movimiento en las tiendas. Santamaría apuntó que "tenemos el ánimo arriba porque lo mejor está por llegar". Aunque Alejandra Arias, también dependienta, opina que "hay mucha gente, pero se consume poco", aunque está de acuerdo en que el verano aún no ha entrado del todo a pesar de parecerlo por el calor. 

Lo cierto es que caminar a primera hora de la tarde entre las calles comerciales de Benidorm es hacerlo entre negocios con poca gente, algo que cambia según avanza la tarde. Algunos locales que cerraron en la pandemia han vuelto a abrir sus puertas y otros han cambiado de actividad. Aunque aún hay establecimientos cerrados que no se sabe si volverán a abrir sus puertas. La llegada del calor hace que los horarios para salir a comprar cambien por completo. En las horas de más sol, los consumidores que no estén trabajando prefieren estar en la playa o en las piscinas y "se sale más tarde a comprar".

Algo que en Benidorm no es nuevo. Así lo corroboran otros empresarios quienes indican que "hay negocios que abren más tarde y cierran más tarde para atender a esa demanda". Así lo explica también el presidente de la Asociación de Comerciantes de Benidorm (AIco), Raúl Parra: "Algunos abren a las 18 horas y cierran a medianoche". 

Pero, ¿qué previsiones tiene el sector sobre las ventas? Parra afirma que "no son malas" y que "creemos que se igualarán a las de 2019, pero nada más". Así, "no habrá subidas importantes de facturación debido a la inflación, el precio de la gasolina, la luz...". Así apuntó que "aunque aumenten por el aumento del turismo, se quedará en datos de antes de la pandemia". Así que "con eso nos vamos a conformar" este año, añadió. 

Uno de los comercios de Benidorm. David Revenga

Los empresarios confían también en la campaña de rebajas que acaba de comenzar y que será "un plus" para rematar ventas y sacar stock. Así, ésta llega tras un mes de mayo en que los bonos consumos que puso en marcha el Ayuntamiento animaron las ventas en una fecha en la que solían ser menores.

Con todo, la afluencia de compradores tampoco es la misma en verano y hay que diferenciar entre la actividad del comercio tradicional "que se estabiliza con la llegada de aquellos que tienen segundas residencias"; con el turístico que "depende de los datos de ocupación". Así que hacer una radiografía al milímetro es complicado. 

Dificultad para encontrar personal

La falta de personal ya no solo es un problema que afecta a la hostelería. Como ya publicó este diario, el sector de la restauración lleva meses con problemas para encontrar personal cualificado, una circunstancia que se ha trasladado también al comercio: "En Benidorm esto no había pasado hasta ahora nunca", indicó Parra.

Es un "problema generalizado" que preocupa al sector y que hace que muchos propietarios "estén echando muchas horas" para tener abiertos los negocios. Así indicó que "no sabemos si cuando acabe la campaña de verano el problema seguirá o será mayor cuando se acabe la campaña". 

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