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OPINIÓN

Juego de Tronos

Pedro Rivero

Pedro Rivero ALEX DOMÍNGUEZ

Se acerca el verano. La LEB Oro se ha convertido en una lucha cruenta, en una canción de hielo y fuego. Un absoluto juego de tronos en su temporada final. Diez equipos se disputan siete plazas como siete reinos para entrar en los play-off. Solo uno de ellos hará puerto en Desembarco del Rey. La pelea por conquistar el trono del ascenso ha dejado derrotas tan dolorosas y sangrantes como la sufrida este miércoles por Valladolid a manos del HLA Alicante, que le ganó por casi cuarenta puntos. Toda una boda roja para los pucelanos, que apenas pudieron resistir el envite de nuestros inmaculados. Y es que, en los dos últimos encuentros, el Lucentum no ha mostrado piedad alguna por sus rivales, al más puro estilo Ramsay Bolton. Este domingo se libra una nueva contienda. Cual buen Lannister, el Lucentum quiere pagar sus deudas y sacarse la espinita clavada que tiene en Lugo desde que perdió allí, hace poco más de dos meses, la Copa Princesa, su particular batalla de Aguas Negras. En esta singular Invernalia que son las tierras gallegas, nos espera Río Breogán, rey en el norte, en un fortín casi inexpugnable. Nuestro lord comandante Pedro Rivero mide sus fuerzas contra otro joven maestre, Diego Epifanio, en uno de los partidos más interesantes de la jornada. Tiene a su disposición tan solo uno de sus bases titulares, mientras Pedro Llompart, señor de Rocadragón, se recupera de una lesión. No sabemos si corre sangre Targaryen por sus venas, pero Justin Pitts cuenta con la puntería de Ygritte, la sagacidad de Tyrion y la agilidad de Arya para atacar por sorpresa. Estará bien pertrechado por Txemi Urtasun y Chumi Ortega, que defienden con la fuerza de un dothraki y escoltan con la lealtad y compromiso de Brienne de Tarth. Quizá les acompañe también Guillem Arcos y su artillería de vidriagón. Sin vestir de negro pero ejerciendo de guardia de la noche tenemos a Jonas Zohore y a Jorge Bilbao, todo un muro con dos norteños que serán el fuego que arde contra el frío, el escudo que defiende los reinos de los hombres. Con la ambición de Cersei Lannister y la determinación de un Stark, Álex Galán impondrá su señorío de Altojardín y demostrará, una vez más, por qué es, junto a Rafa Huertas, el guardián del sur. Los salvajes de la Kali Nord no estarán en el Pazo dos deportes esta noche para gritar con todas sus fuerzas. El pueblo libre animará desde casa, al otro lado del muro, mientras Rivero y sus hombres, desde el banquillo, darán rienda suelta a sus dragones en pista, que todo lo arrasaron en los últimos partidos en el Pedro Ferrándiz con el fuego valyrio disparado por Edu Martínez, Noah Allen y Stojan Gjuroski. 

El partido de hoy es una batalla de las muchas que quedan por librar hasta el combate final que decidirá quién se sienta en el trono de hierro de la ACB. Fuego y sangre. Lobos, hechizos, perros, brujas rojas y algún que otro caminante blanco. Un enorme juicio por combate. ¿Se convertirá Breogán en el rey de los siete reinos? ¿Perderemos contra el líder de la LEB Oro en su casa, contra el equipo más temido de Poniente, el del balance más letal para los contrincantes? No sé qué piensan ustedes, pero mi respuesta es la misma que se le da al dios de la muerte: hoy, no.

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