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«En la violencia de género no podemos bajar la guardia»

A finales del pasado año la Universidad de Elche dio un destacado paso adelante inaugurando unas nuevas dependencias para hacer definitivamente visible la Unidad de Igualdad

María José Alarcón, responsable de la Unidad de Igualdad.

María José Alarcón, responsable de la Unidad de Igualdad. antonio amorós

La Unidad de Igualdad se incorpora a la estructura organizativa en la UMH, como en el resto de universidades, por mandato legal y con la misión de desarrollar las funciones relacionadas con el principio de igualdad entre mujeres y hombres. Concretamente, tiene el encargo de promover una cultura a favor de la equidad, impulsar las políticas de igualdad en la institución, velar por la no discriminación, impulsar la participación equilibrada de mujeres y hombres en los niveles de responsabilidad y favorecer la conciliación de toda la comunidad universitaria.

P Para aquellos que no lo sepan ¿en qué puede ayudar a la sociedad en general la Unidad de Igualdad de la UMH?

R La Universidad, por su papel de institución transmisora de valores y promotora de transformación social, debe jugar un papel fundamental. Debemos ser modelo de referencia y, en este sentido, debemos eliminar las desigualdades que imperan en el ámbito académico. Es imprescindible formar y educar en igualdad a quienes han de desplegaran su actividad profesional en los diferentes ámbitos de la sociedad. También es muy importante incorporar la perspectiva de género en la creación y transferencia de conocimiento, en la promoción de la cultura... En el diseño e implantación de todas estas estrategias es como la Unidad de Igualdad puede ayudar.

P Como responsable de este servicio ¿qué le gustaría ver en un futuro?

R En la UMH estamos en el segundo año de implantación del Plan de Igualdad, todavía nos quedan muchas medidas por desarrollar y todas ellas son importantes para mí. Ahora bien, creo que formar en igualdad e incorporar la perspectiva de género en la docencia y en la investigación es uno de los retos más ambiciosos y más urgentes. Por tanto, mi prioridad es la de concienciar y formar al profesorado para que esté en disposición de aplicarla.

P¿Qué tipo de inquietudes principales están recibiendo por parte del alumnado, del profesorado e investigadores o del PAS?

R Los tres colectivos muestran inquietudes muy similares. Cómo prevenir, detectar y actuar ante situaciones de violencias machistas despierta gran interés y preocupación. También, todos ellos, cada uno en su particular ámbito, manifiestan sus deseos de eliminar todo tipo de discriminaciones y conseguir que todas las personas reciban un trato igual e iguales oportunidades.

P ¿Cree que en estos años recientes hay más violencia de género que hace unas décadas o ahora se visibiliza más cualquier caso porque la sociedad está más sensibilizada?

R La violencia machista es un problema estructural que ha existido históricamente y que me temo persistirá mientras existan desigualdades entre las personas según su sexo. La violencia de género siempre ha sido considerada un tema tabú, algo que pertenecía al ámbito privado y en él debía permanecer para que la mujer y su familia no fueran estigmatizadas. Ahora, algunas cosas están cambiando. Se visibiliza más este problema y creo que esto es positivo porque la sociedad está más sensibilizada. También tenemos leyes y protocolos que intentan proteger a las mujeres y campañas que buscan la complicidad de todos y animan a romper el silencio. Creo que algo hemos mejorado, pero la violencia no cesa. Los feminicidios continúan formando parte de nuestro día a día, las actitudes machistas y de control dentro de la pareja se agravan, particularmente entre los más jóvenes como consecuencia de las nuevas tecnologías, las agresiones sexuales se reproducen, la prostitución y la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual es junto al narcotráfico y el tráfico de armas el negocio más lucrativo... No podemos bajar la guardia.

P ¿Ve a los universitarios maduros en temas de igualdad de género?

R Mi percepción a este respecto es que en la Universidad, igual que ocurre en la sociedad, existe un colectivo muy numeroso que piensa que mujeres y hombres ya tenemos iguales derechos, recibimos el mismo trato y se nos ofrecen las mismas oportunidades. Aquí también se pone de manifiesto el «espejismo de la igualdad» al que se refiere la profesora Amelia Valcárcel. Un espejismo que induce a creer que la igualdad entre ambos sexos es algo ya superado y, por tanto, no es un tema que preocupe particularmente. No obstante, cuando muestras datos y desmontas mitos suelen, al menos una parte importante, reaccionar positivamente. Por supuesto, también encontramos otros grupos de personas que, aunque más reducidos, son muy activos e implicados. Un grupo muy consciente de que, si bien hemos avanzado considerablemente, todavía queda mucho por hacer y se muestra especialmente comprometido por trabajar en este terreno.

P Además de igualdad están trabajando por la diversidad. ¿Han notado que esta última era una cuestión también cada vez más emergente y más presente?

R Aunque desarrollar las políticas de igualdad entre ambos sexos es nuestra razón de ser, en la Unidad de Igualdad, lo cierto y verdad es que, desde nuestros inicios, hemos asumido el reto de trabajar por todas las personas y colectivos que conforman nuestra comunidad, combatir la intolerancia, sea del tipo que sea y velar por la no discriminación, cualquiera que sea su razón. El racismo, la xenofobia, la homofobia, y otros tipos de intolerancias que vemos manifestarse en nuestra sociedad cada vez con más virulencia son inadmisibles. Es necesario que desde todos los ámbitos hagamos frente a esta situación. Desde la Universidad, desde luego, hemos de emitir el mensaje de que estos comportamientos no se van a tolerar, debemos garantizar que todas las personas puedan ejercer su derechos en entornos seguros y respetuosos.

«Necesitamos visibilizar las desigualdades para avanzar»

Desde este servicio se invita a todos los campus a colaborar para cambiar actitudes y combatir estereotipos

P Con la nueva sede han mejorado mucho su visibilidad. ¿Han notado que han aumentado las consultas, las dudas, la carga de trabajo?

R Desde luego que sí. Es lógico y esperábamos que así fuera. Nuestro objetivo al contar con un espacio a pie de aulario no era únicamente visibilizar la Unidad de Igualdad, lo cual es importante, sino también facilitar nuestra labor de atención a la comunidad universitaria y, sobre todo, lo que buscábamos era una mayor cercanía al estudiantado. Desde que se ha inaugurado el punto de igualdad y diversidad no hay día que grupos, sobre todo de estudiantes, se acerquen a recabar información, a interesarse por qué cosas hacemos, a contarnos sus inquietudes o solicitar nuestra colaboración con proyectos que quieren acometer. Sin duda tenemos más carga de trabajo, pero estamos muy satisfechas con la acogida que el punto de atención ha recibido y, también, estoy segura de que la institución cumplirá con su compromiso de dotar a la Unidad con los recursos necesarios.

P ¿Necesitan las universidades más fondos o recursos para unidades u oficinas de este tipo?

R Para avanzar en materia de igualdad necesitamos visibilizar las desigualdades, analizar sus causas, combatir estereotipos, cambiar actitudes…, todo ello supone destinar esfuerzos en docencia, investigación y transferencia, no solo recursos financieros sino también humanos. Necesitamos unidades de igualdad que cuenten con una estructura y un presupuesto adecuado, pero también necesitamos contar con el apoyo y el compromiso de la dirección y la colaboración de la comunidad universitaria.

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