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Tribuna

La venda en los ojos

Antes de nada, queremos expresar desde lo más profundo del corazón nuestro absoluto respeto para las familias de los fallecidos en la situación de emergencia sanitaria que nos obliga a todos a estar y seguir de momento confinados. Nuestras mas sinceras condolencias.

Ayer día 23 de abril conocimos la Nota de Prensa del Ministerio de Justicia donde se esbozan las soluciones propuestas para atajar el impacto que sobre la Administración de Justicia tendrá la crisis del Covid-19. Al parecer se está trabajando a marchas forzadas para ultimar un Real Decreto de medidas urgentísimas para el próximo martes.

Los Procuradores de los Tribunales somos los grandes desconocidos en nuestra sociedad como operadores jurídicos, pero nuestra profesión tiene más de 500 años y somos una garantía para el ciudadano que en otros países y por distintas razones, no existe. Como colaboradores de la Administración de Justicia en la vertiente pública de nuestra profesión, siempre hemos tendido la mano para ayudar en avanzar y en modernizar esta Administración que no cuenta tradicionalmente con las ventajas presupuestarias de otras (economía, sanidad, educación), y hemos sido los artífices principales de esa modernización. Pero no se trata de analizar nuestra función en esta ocasión, sino de reivindicar de una vez nuestra dignidad, que de nuevo se ve amenazada.

Hoy queremos dirigirle unas líneas al Ministro de Justicia don Juan Carlos Campo. Estamos seguros de que la crisis de esta maldita infección, exige nuevos esfuerzos por parte de todos, esfuerzos humanos y económicos, que vengan a mitigar ese impacto previsto en determinadas áreas de la Administración de Justicia. En las Jurisdicciones Contenciosa, Mercantil y Social sobre todo se prevé un importante incremento de los asuntos, incremento que en nuestra opinión incidirá de forma notable además en la Jurisdicción Civil.

Hace pocos días elevamos a través de nuestro Consejo General de los Procuradores de España las alegaciones al "Plan de Choque" que, desde el Consejo General del Poder Judicial, se proponía como panacea a esta situación. Plan de choque que evidenciaba el interés oculto del órgano rector de los Jueces de aprovechar esta coyuntura desgraciada para introducir una reforma legislativa saltándose el procedimiento ordinario de modificación de las Leyes. ¿Qué debe inspirar a los responsables de esa propuesta a aprovechar ese momento de desgracia para intentar sacar ventaja? Ni lo imaginamos, nos produce repulsa pensar que haya quien, ante una desgracia económica y social como esta, quiera aprovechar la circunstancia para modificar procedimientos cercenando derechos de los ciudadanos. Quizá la lejanía de la realidad diaria de nuestros Tribunales de estas "cabezas pensantes" sea la que propicia esta aberración.

Los Procuradores conocemos perfectamente bien esta realidad, por nuestro quehacer diario, por el contacto con nuestros Juzgados, día tras día, año tras año€ Los Jueces, los Letrados de la Administración de Justicia, los Funcionarios de Justicia, los Fiscales, los Abogados y los Procuradores somos los que hacemos posible que la Justicia llegue al ciudadano que necesita de ella. En general, Jueces, Letrados de la AJ, Fiscales y funcionarios, sufren la falta de medios de esta Administración que lleva años reclamándolos, y son los héroes silenciosos que, desde su compromiso personal, logran superar todos inconvenientes humanos y técnicos de una Administración infradotada. Los Abogados y los Procuradores contribuimos a ello desde la perspectiva privilegiada que nos brinda nuestra intervención en este mundo jurídico, y siempre actuamos en defensa de los derechos del ciudadano. Hubiera sido deseable que para alcanzar una solución óptima para todos se contara con nuestra opinión. Pero desgraciadamente y una vez más, esto no ha sido así. Se da la apariencia de que se trata de un sistema participativo de intervención, donde todos aportan en lo que debería ser un diálogo para construir vías de solución, pero efectuadas las alegaciones por nuestro Consejo, y una vez más, no se ha tenido en cuenta ninguna de nuestras observaciones.

Sin entrar a valorar técnicamente la idoneidad de lo que se modifique (aunque seguimos en la creencia de que se verán vulnerados derechos de los ciudadanos una vez más), alzamos la voz desde esta atalaya para decir basta ya. La "propuesta estrella" del Sr. Ministro es habilitar el mes de agosto. Pareciera que una expresión así no mereciera más comentario, pero entremos en materia. De un plumazo se ha cargado usted el derecho de Abogados y Procuradores a sus vacaciones anuales. No hay otra época en el año en la que podamos conciliar con nuestras familias, disfrutar de un merecido descanso y desconectar. ¿O es que usted ha pensado que con el confinamiento al que su Gobierno nos ha sometido, ya hemos tenido bastantes vacaciones? Pues no, señor Ministro. No. Mire, en este tiempo, muchos Abogados y Procuradores habremos hecho encaje de bolillos para aguantar el embate de la crisis, y seguir atendiendo nuestros asuntos como hemos podido.

Además, a la vuelta de todo esto, muchos de nuestros clientes habrán tenido que cerrar sus negocios y estarán en una situación económica lamentable, de la que muchos no se recuperarán y dejarán su actividad. Y no hemos estado de vacaciones, no. Este año más que nunca las necesitamos, aunque sea para ir a la playa a tumbarnos y no pensar en sus "maravillosas soluciones". Porque esta solución de habilitar agosto es maravillosa, fantástica. Analicémosla.

Tiene agosto veintidós días, exceptuando sábados y domingos, que son inhábiles (quizá en su propuesta haya pensado usted en habilitarlos también, ¿o no?). Veintidós días en los que imagina usted que se podrá desatascar una Administración de Justicia que lleva años de retraso, retraso en el despacho y tramitación de escritos de mero trámite presentados hace años (sí, años) que aún hoy en 2020 y en determinados Juzgados no han sido aún proveídos (en nuestra provincia, por ejemplo, Juzgados de Torrevieja, San Vicente, que necesitan actuaciones urgentes por parte de la Administración de Justicia (Consellería de Justicia) desde años atrás).

Eso sí, usted se ha hecho eco de la propuesta que le hicieron desde la cúpula de los Jueces a través del Plan de Choque que mencionábamos antes elaborado por el CGPJ. En su página 5, con total desparpajo y sin rubor, proponían: "...se opta por habilitar plenamente el mes de agosto para la tramitación y resolución ordinaria de los procesos judiciales, sin perjuicio del escrupuloso respeto al disfrute de las vacaciones anuales de los miembros del Poder Judicial, para lo cual se arbitrarán los turnos precisos para cohonestar ese derecho y la realización de la normal actividad judicial€".

Vayamos por partes. Al parecer, se está evolucionando en este momento hacia un modelo en el que, si no perteneces a un "Poder", ¿te quedas sin derechos? Porque eso sí, ese "escrupuloso respeto al disfrute de las vacaciones de los Jueces", sí que se materializará. Sus Señorías tendrán sus vacaciones, en julio, en agosto o en septiembre, en los turnos que habitualmente se han dispuesto como en otras ocasiones, al igual que los Letrados de la AJ, los Fiscales y los funcionarios. Quizá usted señor Ministro no lo sepa, pero los Juzgados a pesar de la inhabilidad legal de agosto, han seguido siempre destilando y tramitando asuntos mediante las oportunas resoluciones que a la vuelta del verano se nos hace llegar a los profesionales de forma escalonada para evitar problemas, como se establece en la Ley. ¿Desconoce usted esta circunstancia, de que la inhabilidad de agosto no implica una paralización de la Justicia? Parece que sí, señor Ministro.

Llevamos ya más de cuarenta días de confinamiento, que se presume se alargarán, y su mágica solución es habilitar y utilizar veintidós días del mes de agosto. Pero no es todo esto. Aquellas personas que puedan disfrutar de sus vacaciones querrán estar con sus hijos que estarán de vacaciones, con sus familias, viajar al pueblo de los abuelos, descansar con los suyos en definitiva€Y a usted se le ocurre la brillante idea de secundar la propuesta del CGPJ para que algunas de esas personan tengan que acudir a deponer como testigos, a celebrar su juicio (no hay días al año€) precisamente en agosto. Todo para que, llegado el momento de entrar a la Sala a celebrar el Juicio, éste no se suspenda por cualquier circunstancia (probabilidad de acuerdo entre las partes que comúnmente pidan ese aplazamiento al Juez, la falta de la citación de un testigo fundamental€). Si usted no está de vacaciones en agosto, ya se las cogerá cuando le toque, porque es su derecho, pero no nos quite el derecho al descanso a los abogados y a los procuradores, que en una inmensa mayoría tenemos despachos modestos, en los que se emplea a una o dos personas que a su vez tienen derecho a marcharse a descansar en agosto, y quizá este año más que nunca para intentar evadirnos todos de la atrocidad de esta enfermedad que no se supo atajar en su momento.

Ya propusimos como alternativa habilitar las tardes de los días de los próximos meses, aumentando el número de Juzgados (de nueva creación, que reivindicamos nuevamente desde aquí), dotando de más personal a la Administración de Justicia, de muchos más medios, para procurar su agilidad y la no existencia de tiempos muertos, que sumados en tablas estadísticas de las que tanto les gustan a ustedes, arrojan unas cifras alarmantes. La gestión correcta de los recursos disponibles es lo que provocará un resultado óptimo del que se beneficiará toda la sociedad, y no medidas descabelladas y poco meditadas, tomadas precipitadamente desde el más absoluto desconocimiento de la realidad social y jurídica que existe.

Siempre hemos intentado colaborar con la mejor de las intenciones con nuestras instituciones, aportando un enfoque eminentemente práctico de la situación puntual de cada momento, y en el actual, ofrecemos nuestro máximo esfuerzo y compromiso como operadores jurídicos necesarios, pero a cambio le solicitamos que respete nuestra dignidad y la de nuestras familias, señor Ministro.

Debe ser que la venda de los ojos que luce el símbolo de la Justicia se ha desprendido y le ha caído a usted en los suyos, señor Ministro. Trate de quitársela antes del próximo martes. Si no acoge nuestra indicación, será porque la venda sigue en sus ojos.

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