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Una jornada de nervios en Elche

1.246 candidatos optan en la UMH a 24 plazas de Policía, mientras un centenar de taxistas se examina en el Centro de Congresos

Agentes velando por la seguridad y el distanciamiento, ayer. V. R.

Agentes velando por la seguridad y el distanciamiento, ayer. V. R.

Las aulas de la Universidad Miguel Hernández de Elche volvieron ayer a llenarse, esta vez para examinar a 1.246 aspirantes para 24 plazas de turno libre para Policía Local de Elche. Los exámenes fueron repartidos en cuatro edificios del campus (Altabix, Arenals, Altet y Atzavares) de la Universidad para garantizar la distancia de seguridad, teniendo cada aula un aforo de 30 aspirantes.

Una pareja de policías custodiaba las puertas de cada uno de los cuatro edificios para evitar que no entrara nadie ajeno a la convocatoria y que no hubiera problemas de seguridad. Dentro también había varios agentes, cuya función era controlar que se utilizara mascarilla en todo momento, se respetara el sentido de la circulación, ya que se habían instalado indicaciones para controlarlo, además de vigilar el aforo de los baños, que estaba limitado a dos personas como máximo.

En los aularios se había señalado una puerta de entrada y otra de salida y las indicaciones con respecto a las medidas de seguridad y asignación de las sillas durante la convocatoria fueron dadas por los colaboradores y coordinadores, que se encontraban en las aulas en todo el proceso. Así, al comienzo del examen los alumnos fueron llamados en orden alfabético para proceder a su identificación y ahí debían desinfectarse con gel hidroalcohólico para ocupar el asiento que se les había asignado. De esta forma, entraron uno por uno para evitar aglomeraciones y el material para realizar el examen fue facilitado por la organización en cuestión. Así, en cada aula había un aforo de 30 aspirantes y la distancia de seguridad entre ellos era de dos metros.

Para ampliar el espacio entre los asistentes, los asientos ocupados se fueron alternando en filas, quedando una ocupada y la que le seguía vacía para así asegurar los dos metros de distancia entre los asistentes.

A la finalización del examen, todos debieron aguardar en su sitio hasta la hora en la que se había programado que acababa la prueba y así la salida se realizó de forma alfabética por la puerta que indicaba la salida.

La prueba en cuestión fue tipo test, y según indicó el tribunal que lo realizó el jueves estarán publicados los resultados para proceder a las pruebas físicas, psicotécnicas y psicológicas.

40 preguntas sobre Sixto Marco, las fiestas, idiomas y tarifas

Los aspirantes del examen de capacitación para taxistas responden preguntas jurídicas y de cultura general

Mañana de nervios también la que se vivió ayer en el Centro de Congresos, escenario en el que más de cien aspirantes se examinaron de la prueba de capacitación para taxistas en paralelo a la celebración de un pleno municipal en el que los concejales locales debatieron sobre la monarquía, el servicio de ambulancias o los puestos de venta ambulante. Los candidatos afrontaron el examen para la prestación del servicio de auto-taxi bajo estrictas medidas de seguridad e higiene a causa de la emergencia sanitaria, ataviados con mascarillas, utilizando gel antes de entrar a las aulas y respetando la distancia interpersonal.

La prueba, que constaba de 40 preguntas que había que responder en una hora como máximo, estaba divida en tres bloques, uno jurídico, otro de cultura general y un tercero con cuestiones lingüísticas relacionadas con el valenciano y el inglés. En el bloque de cultural general, que siempre deja las preguntas más curiosas en este tipo de exámenes, se ponía el acento en el plano turístico de Elche. Por este motivo, los candidatos tenían que responder preguntas que guardaban relación con las fiestas patronales, el origen de la Dama de Elche o la escultura que rinde homenaje al pintor Sixto Marco en la plaza de San Juan.

«En el bloque de cultura general hemos querido preguntar sobre cuestiones más sencillas, que cualquier ilicitano puede contestar, como cuál es el mes en el que se celebran las fiestas, para compensar la dificultad mayor que presentan tanto el bloque jurídico, con preguntas sobre leyes, tarifas e infracciones, como el de idiomas», explicaba ayer en el Centro de Congresos la técnico municipal y presidenta del tribunal examinador, Ana García, mientras los aspirantes comenzaban a rellenar los test.

En total fueron 105 los candidatos que se examinaron para conseguir un apto que les permita trabajar en el sector del taxi ilicitano. Pagadas las tasas, el único requisito que tenían que cumplir para poder presentarse a la prueba era el de tener el carnet de conducir con una antigüedad de un año. Para cumplir con las medidas de seguridad, los aspirantes se tuvieron que dividir en dos bloques que utilizaron como aulas para examinarse el auditorio y la sala de conferencias.

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