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El finiquito más rápido en la historia del Hércules

Planagumà se marcha después de solo cuatro partidos disputados de la 19-20

Planagumà saluda a la afición en el partido en Buñol.

Planagumà saluda a la afición en el partido en Buñol. alex domínguez

Un punto de doce y una relación deteriorada hasta el extremo con el director deportivo han bastado para hablar en pasado de Planagumà en el Hércules. El técnico, que llevó al equipo a la final del «play-off» el año pasado y al que tuvo renovar Portillo en julio a regañadientes, se marcha del club tras solo un mes de competición.

Esas escasas cuatro jornadas de Planagumà al frente del banquillo se convierten en el despido más rápido de un entrenador en la historia de un Hércules instalado en la urgencia permanente. Solo Mundo duró menos en el inicio de una temporada, tres jornadas de la 52-53, en Segunda División, pero porque dimitió por un problema familiar. Entonces el Hércules había firmado una victoria, un empate y una derrota e incluso había vencido en otro encuentro de Copa ante el Orihuela. Precisamente el Hércules fue el primer equipo al que dirigió el célebre goleador, que todavía hoy es el máximo anotador de la historia del Valencia. Mundo dirigió al conjunto blanquiazul en la 51-52 y lo dejó a un puesto de pelear por el ascenso a Primera. Sin embargo, la entidad confió en él para afrontar el siguiente curso, el que decidió abandonar por asuntos extradeportivos. En aquella 52-53 el Hércules tendría otros dos entrenadores (De la Riva y Gaspar Rubio), pero no consiguió regresar a Primera.

Planagumà, como Mundo, inició un segundo año en el Hércules tras una decepción en el primero. Ninguno llegó lejos en segunda aventura y Quique Hernández sigue siendo el último entrenador en haber completado dos temporadas completas en el club. El técnico de Anna enlazó íntegras la 92-93 y 93-94. En la primera consiguió el ascenso a Segunda División y en la siguiente se mantuvo incluso con opciones de pelear por la zona más noble de la tabla.

Un mal repetido

La prontitud en el despido de Planagumà es única, pero en la casi centenaria historia del Hércules ha habido precedentes bastante similares. Con una jornada más, en la quinta de Liga, Paquito García fue despedido en la 82-83, igual que el doctor Toba en la 67-68. Y ninguna terminó bien para los intereses blanquiazules. En la primera el equipo, que volvía Segunda tras ocho temporadas en la élite, no consiguió retornar a Primera. La segunda fue todavía peor porque el Hércules terminaría descendiendo a Tercera División con Ramallets en el banquillo. Antes de él también había pasado el uruguayo Sergio Rodríguez.

Con solo seis encuentros se marchó Ormaetxea en la 86-87, como Pachín en la 83-84 y Caicedo en la 55-56. Siete duró Bordalás en la 06-07, que tiene en el Hércules su único lunar en su cada vez más notorio currículum. El argentino Sergio Egea aguantó las primeras ocho semanas en el Hércules 98-99, como Quique Hernández en la 97-98 y Torres en la 85-86. Más recientemente, en esta etapa en Segunda División B, Gustavo Siviero duró nueve encuentros, antes de que Claudio Barragán le sustituyera. Un cambio también prematuro que acabó con otra destitución en mitad del curso. Llegó Visnjic. El Hércules sigue en el laberinto.

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