30% DTO ANUAL 24,50€/año

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El preparador físico del Hércules, preocupado por el parón: «No se puede ganar ritmo de competición en el entrenamiento»

El cuadro alicantino se ha visto obligado a modificar de urgencia todos los planes de trabajo debido a los aplazamientos súbitos - Carlos de las Cuevas avisa: «Nos enfrentamos a una situación insólita, desconocida, y no podemos predecir cómo le va a afectar al equipo»

Benja, con el chaleco GPS de medición de cargas de trabajo puesto, avanza con el balón durante uno de los ejercicios con balón programados por el cuerpo técnico. |

Benja, con el chaleco GPS de medición de cargas de trabajo puesto, avanza con el balón durante uno de los ejercicios con balón programados por el cuerpo técnico. | ALEX DOMÍNGUEZ

Miedo a lo desconocido y máxima preocupación por el efecto que tendrá en los futbolistas el parón fortuito. El Hércules ha modificado de urgencia sus planes de trabajo ante el aluvión de partidos sin margen de descanso que le sobreviene. En el tramo decisivo de la competición, en un agravio sin precedentes en la categoría, la entidad se juega su futuro con mayúsculas disputando encuentros cada tres días... o incluso menos, ya que esta misma semana está obligado por la Federación, si nadie lo corrige, a recibir al Llagostera el miércoles, a las cinco de la tarde, y viajar el viernes a Badalona para volver a competir el sábado, a las siete.

El ente que preside Luis Rubiales no ha sido sensible a las demandas blanquiazules, así que, salvo cambio de parecer federativo (nunca se puede desfallecer), el equipo alicantino se va a jugar no caer por primera vez en su historia a la cuarta categoría del fútbol nacional afrontando cinco jornadas en 18 días.

El cambio de reglas –impuesto por la propia liga para cumplir con el cierre de la segunda fase en el plazo previsto en origen sin tener en cuenta la pandemia– provoca efectos colaterales bastante adversos. El principal, el diseño de las cargas de trabajo para ajustarlas al escaso margen de recuperación que existirá entre un partido y el siguiente. «Hemos tenido que reajustarlo todo casi de un día para otro según se nos comunicaban los aplazamientos. Y eso es grave porque, en una semana normal, las cargas fuertes se hacen los miércoles y los jueves y el resto de sesiones se reparten y se rebaja la intensidad para llegar al 100% al partido. Si te lo comunican un jueves por la tarde, se trastoca todo. Y eso se complica aún más cuando te ocurre dos veces seguidas», lamenta Carlos de las Cuevas.

El actual preparador físico del Hércules, Carlos de las Cuevas. pedrorojas

El preparador físico del Hércules advierte de que la situación excepcional que ahora sufre proyecto blanquiazul «es atípica en todos los aspectos y requiere acciones nuevas. Es una minipretemporada en mitad de la competición y eso incide en la dinámica. Por un lado, ayuda a recuperar algunos aspectos físicos de los jugadores, pero, por otro, se pierde tensión competitiva», subraya el integrante del cuerpo técnico herculano.

«El ritmo de competición no se puede adquirir ni simular en un entrenamiento, es imposible. Los parones afectan de manera individual, no colectiva. Hay futbolistas a los que puede beneficiar, pero hay a otros a los que les perjudica. Estamos viviendo una situación insólita, sin precedentes y no podemos predecir cómo nos afectará como conjunto», avisa De las Cuevas.

Jugar tanto en tan poco tiempo obliga a rebajar cargas y a darle prioridad a la recuperación en el día a día

decoration

Avisar de los aplazamientos de las jornadas con un margen tan exiguo ha tenido una cosa mínimamente positiva. «Siempre hemos pensado que jugaríamos el siguiente domingo, no han sido unas vacaciones ni un descanso, la tensión de tener que competir no se ha perdido en ningún momento, nadie ha desconectado», defiende el ayudante alicantino de Manolo Díaz.

El pico de energía con el que llegue el Hércules al desenlace de la Liga será el que exhiba este miércoles. Después, con jornadas cada tres días, apenas habrá tiempo más que, como recuerda Carlos de las Cuevas, «hacer trabajo de mantenimiento y recuperación muscular». A pesar de la evidente dificultad, el preparador físico es optimista: «Todo lo que está ocurriendo nos afectará, pero quiero pensar que no será determinante».

Lo último en INF+

Compartir el artículo

stats