Relevo en la política holandesa

El primer ministro de Países Bajos abandona la política tras 13 años por el colapso de su Gobierno

El liberal Mark Rutte anuncia que es hora de "pasar el testigo" y que no se presentará a la reelección

El hasta ahora primer ministro holandés, Mark Rutte.

El hasta ahora primer ministro holandés, Mark Rutte. / EFE

Silvia Martínez

El primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte, abandona la política. Tras trece años al frente del Ejecutivo, el liberal holandés del VVD, el mandatario europeo más longevo en el cargo junto con el húngaro Viktor Orban, ha anunciado que no se presentará a la reelección en las elecciones generales anticipadas que tendrán lugar a partir de mediados de noviembre, a raíz de la caída de su Gobierno de coalición el pasado viernes por discrepancias en cuanto a la política de asilo e inmigración. "En los últimos días se ha especulado sobre cuál era mi motivación. La única respuesta es: los Países Bajos", ha dicho este lunes en una breve declaración institucional. 

Su intención, según ha confirmdo, es dejar la política cuando concluya el período de interinidad. "El domingo decidí que no estaré disponible como líder del partido VVD en las próximas elecciones", ha explicado al inicio de un debate en el Parlamento holandés sobre la caída del Gobierno. La discusión ha llegado precedida de demandas de dimisión de los partidos de la oposición, los laboristas del PvdA y los Verdes. Ambas formaciones habían anunciado de hecho la presentación de una moción de censura contra Rutte que también es apoyada por el ultraderechista Geert Wilders.

Límites a las solicitudes de asilo

El VVD, liderado por Rutte desde el año 2010, había exigido nuevos y estrictos límites a las solicitudes de asilo, incluido un tope a los miembros de la familia que se pueden reunirse con refugiados a los que se haya concedido un estatus temporal de asilo, pero los socios de coalición D66, partido liberal de corte progresista, y ChristenUnie, un partido centrista, dijeron que la propuesta iba demasiado lejos y tras tres días de conversaciones decidieron no apoyar las propuestas. Las desavenencias terminaron el viernes con el colapso del Gobierno.

En declaraciones a la prensa y tras su intervención en la cámara, Rutte (56 años) ha explicado que se trata de un buen momento "para pasar el testigo" y que no sabe qué hará en el futuro aunque ha descartado (por ahora) su candidatura al puesto de secretario general de la OTAN, que ocupa el noruego Jens Stoltenberg, y que ha sido renovado un año, hasta octubre de 2024.