Urbanismo y medio ambiente

¿Qué es la ‘ciudad de los 15 minutos’ y por qué es la clave del futuro?

La apuesta por un modelo basado en pequeñas comunidades autosuficientes

Planes de fuituro para los Campos Elíseos de París.

Planes de fuituro para los Campos Elíseos de París. / PCA_Stream

Ramón Díaz

Ramón Díaz

La crisis provocada por la pandemia de coronavirus ha acentuado el deseo de vivir en pueblos, barrios y pequeñas ciudades de ‘tamaño humano’. Esta realidad ha vuelto a poner sobre la mesa el concepto de ‘ciudad de los 15 minutos’. Una ciudad más habitable y orientadas a las personas, en vez de a los coches. Sus defensores creen que este modelo podría ayudar a la recuperación económica tras la pandemia.

La idea es propiciar el regreso a un ‘modo del vida local’, a un modelo basado en pequeñas comunidades autosuficientes, en las que los habitantes de la ciudad tengan acceso a todas sus necesidades esenciales en 15 minutos a pie o en bicicleta. Esto es, mejorar la calidad de vida a través de la ‘hiperproximidad’.

El concepto está basado en los trabajos realizados hace más de 100 años por el planificador estadounidense Clarence Perry, rescatado en los años sesenta por su compatriota Jane Jacobs, redefinido por el científico franco-colombiano Carlos Moreno y popularizado por la alcaldesa de París y candidata a las presidenciales, Anne Hidalgo.

Esta propuesta urbana fue ‘adoptada’ en mayo de 2020 por el Grupo Liderazgo Climático C40, constituido por un grupo de ciudades de todo el mundo, entre las que están Madrid y Barcelona, que aúnan esfuerzos para reducir las emisiones de carbono en la atmósfera y adaptarse al cambio climático. Fue su respuesta no solo a la crisis climática, sino también a los efectos urbanos de la crisis del covid-19.

Infografía con los cambios propuestos para los Campos Elíseos de París.

Infografía con los cambios propuestos para los Campos Elíseos de París. / PCA-Stream

La ‘ciudad de los 15 minutos’ se basa en una visión de ‘ciudad policéntrica’, una estructura descentralizada, sectorizada, que trasciende lo urbano para abarcar el territorio, combinando desarrollo y cooperación competitiva a nivel económico, social y medioambiental entre sus partes, todo articulado a través de eficientes redes de comunicaciones.

Menos contaminación

Un reciente estudio científico revela que la contaminación entre los individuos es mucho más lenta en las localidades que siguen este modelo, ya que la mayoría de sus habitantes no tiene que pasar por los mismos sitios de concentración todos los días. Y a que la mayoría ni siquiera depende del transporte público, ya que puede ir a pie o en bicicleta al trabajo, al colegio, a la unidad básica de salud o al comercio local. 

Así, al reducir la necesidad de viajes largos, no solo se reduce la circulación de los virus y la polución, sino que también se fortalecen las comunidades y las economías locales.

Este modelo también refuerza las relaciones de vecindad, que los psicólogos consideran de suma importancia en situaciones como la actual de pandemia, en la que el ser humano necesita cooperación y cuidado.

Una ‘ciudad de 15 minutos’ permite a los habitantes responder a sus necesidades organizadas en seis categorías: vivir, trabajar, abastecerse, cuidarse en salud, educarse y divertirse.

Pero, ¿cuáles son los servicios esenciales que han de estar a menos de un cuarto de hora de todos los habitantes? Por ejemplo, el puesto de trabajo, el supermercado, el parque público, la escuela, el consultorio médico, la zona de juegos infantiles…

Tráfico urbano

Tráfico urbano / Pixabay

Según Calor Moreno, director científico de la cátedra de Territorio e Innovación de la Universidad Sorbona en París, la ciudad debe ser una aliada, una inspiración y no un obstáculo para el desarrollo de una vida plena. Por eso, propone una mejora en el diseño urbano que fomente comunidades más saludables.

En lugar de localidades con distritos diferenciados para vivir, socializar y trabajar, como ocurre en la actualidad en la mayoría de las grandes ciudades, el concepto de Moreno concibe el centro urbano como un tapiz de barrios.

Regenerar los barrios urbanos

Según el científico, el drástico cambio hacia el teletrabajo, apuntalado por la pandemia, ha demostrado que la ‘ciudad de 15 minutos’ no sólo es factible, sino que podría ser “decisiva para regenerar los barrios urbanos”. Crear barrios completos mediante la descentralización de los servicios básicos y el desarrollo de una combinación social y funcional.

“Hay muchos trabajos que se pueden hacer a distancia. Desplazarse una hora para estar detrás de un ordenador en la oficina no tiene mucho sentido si se puede estar detrás de un ordenador cerca de casa. Estar cerca de casa significa que podemos crear nuevos espacios”, resalta Moreno.

Otra de sus propuestas es reimaginar cómo se pueden utilizar mejor las infraestructuras existentes. “En una ciudad como París, un edificio está en uso el 30% o el 40% del tiempo. Eso significa que durante el 60% o el 70% del día, el edificio está vacío más tiempo del que está en uso”. Apuesta por aprovecharlo para albergar actividades distintas de aquellas para las que fue concebido originalmente.

Pone ejemplos: los edificios en desuso podrían convertirse en espacios de co-working o trabajo colectivo. Los colegios podrían abrirse los fines de semana para actividades culturales. Un pabellón deportivo de día podría ser una discoteca de noche. Las cafeterías podrían acoger clases de idiomas por las tardes y los edificios públicos podrían acoger conciertos los fines de semana.

París.

París. / Agencias

El plan ‘ciudad de 15 minutos’ consiste en descentralizar servicios reorganizar las calles. Este cambio de paradigma significa dejar de dar prioridad al 100% a los automóviles y otorgar mayor relevancia a los peatones y ciclistas.

Es decir, que el diseño esté centrado en la comprensión de las necesidades y los deseos de quienes habitan los espacios. O sea, devolver las calles a la gente y fomentar las relaciones humanas.

Ciudades que han adoptado el modelo

París, bajo el gobierno de Anne Hidalgo y con la guía de Carlos Moreno, fue una de las primeras ciudades que impulsaron un plan para fomentar el desarrollo de comunidades más autosuficientes. La ‘Ville de quart d’heure’ persigue transformar la gran urbe en vecindarios eficientes, con el objetivo reducir la contaminación y crear áreas dinámicas y vitales.

Copenhague también ha seguido ese camino: hace tiempo que puso en el centro de la movilidad urbana a las bicicletas.

Portland adoptó un plan de acción climática innovador a finales de la década de 2000: los barrios de 20 minutos ('20-minute neighborhood’). El objetivo es que el 90% de sus residentes puedan acceder a sus necesidades básicas a pie o en bicicleta en ese tiempo antes de 2030.

Melbourne inició un programa de reforma de las licencias de construcción para apoyar la diversidad de las viviendas, financiación de instalaciones de arte público, espacios recreativos y la renovación de las calles de los centros de actividad.

Imagen de ordenador del proyecto de peatonalización para la margen derecha del río Sena, en París.

Imagen de ordenador del proyecto de peatonalización para la margen derecha del río Sena, en París. / Luxigon

Shanghái y Cantón, en China, también tienen ya barrios llamados ‘círculos de vida comunitaria de 15 minutos’, en los que sus habitantes pueden satisfacer todas sus necesidades básicas, como máximo, en ese periodo de tiempo.

Barcelona apuesta por un sistema de ‘superbloques’ o ‘supermanzanas’ que modifica las redes viales en manzanas de 400x400 metros para mejorar la disponibilidad y la calidad del espacio público para el ocio y las actividades comunitarias y para los peatones y ciclistas.

Críticas: “El modelo conducirá al tribalismo”

Pero también hay críticos con el concepto de ‘ciudad de 15 minutos’ que auguran que conducirá al tribalismo y exacerbará las disparidades urbanas existentes entre los barrios.

La respuesta de Moreno es que las ciudades ya son hoy en día muy desiguales: “Están muy fragmentadas, muy segregadas. Empujamos a un montón de gente hacia los suburbios, donde los precios de la vivienda son más bajos. Y les decimos 'coge el tren, puedes tardar una hora en ir al trabajo y puedes dar gracias por tener un trabajo porque el mundo es de los que madrugan’”.

“No podemos seguir construyendo cada vez más lejos y construir tres o cuatro nuevas estaciones de tren y decirle a la gente 'tienes la posibilidad de venir’”, clama Moreno, que defiende frente a ello que la ‘ciudad de 15 minutos’ ayudará a la cohesión social, reducirá la desigualdad y mejorará la calidad de vida de los barrios más desfavorecidos.

Guía del C40 sobre ‘Ciudades de 15 minutos’: https://www.c40knowledgehub.org/s/article/How-to-build-back-better-with-a-15-minute-city?language=es