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Estreno

Las 10 pesadillas de Isabel II que deberíamos ver en 'The Crown 5'

La quinta temporada de la serie de Netflix abarca el 'annus horribilis' de la reina y escándalos como el 'Tampaxgate'

Imelda Staunton, como Isabel II en 'The Crown 5'.

Netflix estrena el miércoles 9 de noviembre la quinta temporada de 'The Crown', la serie en la que Peter Morgan ha ido diseccionando el longevo reinado de Isabel II. Si en las anteriores ya se había analizado bastante al detalle qué era fidedigno y qué se había ficcionado para darle más fuerza al relato, esta nueva etapa se enfrentará a un escrutinio más encarnizado, con el Reino Unido todavía de luto por la reciente muerte de la monarca y con unos capítulos que abordan unos años, los 90, de lo más complicados para la corona. "Para Isabel II fueron, sin duda, los peores de su vida y de su reinado", afirma Ana Polo Alonso, especialista en comunicación política e institucional y autora de 'La reina. La increíble vida de Isabel II', editado por La Esfera de los Libros.

La guerra abierta entre Carlos y Diana de Gales vivió su etapa más cruenta y acabaría desembocando en un sonoro divorcio, pero la monarca tuvo que lidiar con muchos más dolores de cabeza durante aquella década, algo que sin duda aparecerá en 'The Crown 5'. ¿Cuáles fueron esas pesadillas que quitaron el sueño a la reina y que deberíamos ver en esta temporada de la serie de Netflix, según una experta en esta casa real?

1. Se abre la veda a las habladurías de la prensa

La veda en la prensa se destapó el 1 de julio de 1991, cuando Diana cumplió los 30 años y los tabloides, lejos de felicitarla, publicaron ya abiertamente rumores de que el matrimonio de los príncipes de Gales estaba haciendo aguas, tal como recuerda Polo en su libro. "Un tal Andrew Morton, por entonces un periodista prácticamente desconocido, publicó un largo artículo diciendo que la princesa se pasaba la mayoría de los días completamente sola", apunta. Y Diana empezó a utilizar a los tabloides a su favor. "Era muy astuta para la prensa y comenzó a lanzar pistas de lo mal que estaba. Por ejemplo, en el famosísimo viaje de la pareja a la India, ella posó sola y con cara triste frente al Taj Majal, símbolo del amor eterno. El público, que adoraba a Diana por su juventud, glamur, carisma y trabajo de caridad, comenzó a ponerse de su lado y a reprocharle a Carlos su falta de empatía con su esposa".

2. El odio descomunal de Carlos y Diana

La tensión en el matrimonio de los príncipes de Gales iba en aumento, con lo que Isabel II trató de mediar entre su hijo y su nuera. "El odio entre ellos era tan descomunal que, cuando murió el padre de Diana, el conde Spencer, de un ataque al corazón, Diana se negó a que Carlos la acompañara al funeral. La pareja estaba esquiando con sus hijos en Austria cuando supieron la noticia y la princesa no quiso que Carlos la acompañase siquiera en el avión de vuelta a Inglaterra. Hizo falta que Isabel II llamara por teléfono para evitar semejante desastre".

3. Las fotos de Sarah Fergurson en toples

El matrimonio de Carlos y Diana no era el único que estaba haciendo aguas. "A principios de 1992 se publicaron fotos comprometedoras de su nuera Sarah Ferguson, esposa del príncipe Andrés, con un millonario tejado llamado Steve Wyatt. Meses más tarde, aparecieron fotos incluso más comprometedoras aún de Sarah con otro empresario estadounidense, John Bryan". En ellas aparecía la duquesa de York en toples en una piscina de Saint-Tropez mientras su acompañante le chupaba los dedos de los pies.

4. El incendiario libro de Andrew Morton

La publicación del libro de Andrew Morton 'Diana, su verdadera historia' sacudiría los cimientos de Buckingham y provocaría un gran 'shock' a nivel mundial por las revelaciones de la princesa. "Explicaba que Diana intentó suicidarse cinco veces por culpa de un indiferente Carlos, se hablaba abiertamente de la bulimia de ella, de las infidelidades de él con Camila y de la frialdad de la familia real hacia la princesa. Carlos aparecía retratado como un pésimo padre y un peor marido", rememora Polo sobre una obra en la que lady Di aportó su versión de una forma rocambolesca: cuando un amigo, el doctor James Colthurst, iba a visitarla en el palacio de Kensington, en la cesta de la bicicleta llevaba una grabadora y unos folios con las preguntas. Diana era grabada mientras contestaba y el médico llevaba luego las cintas al apartamento de Morton.

5. El castillo de Windsor arde en el año "de mierda" de la reina

El polvorín acabó estallando de la forma más literal: con un inesperado incendio. "El 20 de noviembre de 1992, casualmente el día de su aniversario de boda, Isabel II recibió una llamada de su hijo Andrés diciéndole que Windsor estaba ardiendo", explica Polo. "El castillo llevaba en obras ya unos días para instalar un nuevo cableado eléctrico y se supone que una chispa desencadenó un gran incendio que, en cuestión de pocas horas, devoró una parte importante del castillo", añade. Cuatro días más tarde, durante un almuerzo en el Guildhall de Londres, la reina reconoció que aquel era su 'annus horribilis". "Al día siguiente, 'The Sun' se encargó de traducirlo: 'On's bum year' ('Mi año de mierda'), puso en el titular".

6. Obligada a pagar impuestos

El incendio de Windsor acabaría desembocando en un nuevo quebradero de cabeza para Isabel II. Porque cuando se hizo público que la reparación de Windsor (unos sesenta millones de libras) serían sufragadas por fondos públicos, la ira del pueblo no se hizo esperar. "Los británicos no entendían por qué sus impuestos tenían que ser destinados a un castillo que solo disfrutaba la familia real, un clan que estaba demostrando ser bastante disfuncional y escandaloso. Por no decir que nadie comprendía por qué una mujer tan rica como Isabel no podía pagar la reparación de su bolsillo", reflexiona la autora de 'La reina. La increíble vida de Isabel II'. "Buckingham entró en pánico. No solo se tuvo que retractar rápidamente, sino que a la reina no le quedó más remedio que empezar a hacer algo que hasta entonces no había querido hacer: pagar impuestos".

7. El 'Tampaxgate'

El 'Tampaxgate', a principios de enero de 1993, quedaría marcado a fuego como uno de los momentos más humillantes para Carlos de Inglaterra (y, cómo no para su madre). La transcripción de una conversación privada entre el príncipe de Gales y Camila hizo correr ríos de tinta cuando, en una extraña declaración de amor, él afirmó: "La única manera de vivir siempre dentro de ti sería estando dentro de tus pantalones. O siendo un Tampax".

8. La infidelidad de Carlos

En un intento desesperado por lavar su imagen, el príncipe de Gales participó en el documental 'Carlos: el hombre en privado, el rol público', emitido el 29 de junio de 1994. "A pesar de las buenas intenciones, el resultado no fue el esperado", rememora Polo, ya que el protagonista de este trabajo reconoció que le había puesto los cuernos a Diana cuando el entrevistador le preguntó si intentó serle fiel a su esposa. "Sí... Hasta que el matrimonio quedó irremediablemente roto", contestó. El documental provocó otra consecuencia no deseada: el divorcio de los Parker Bowles. "Camila no solo se quedó sin marido, sino también en una situación económica muy precaria. A partir de ahí, Carlos comenzó a asumir muchos de sus gastos", detalla Polo.

9. "Éramos tres en el matrimonio"

El 20 de noviembre de 1995, el productor del programa de la BBC Martin Bashir se anotó un bombazo al entrevistar a Diana. "Hoy se sabe que llegó a inventarse pruebas y documentos para convencer a la princesa", incide Polo. Ella habló de su bulimia, de los problemas en su matrimonio, de sus intentos de suicidio y de lo que mal que la habían tratado en palacio. Y soltó aquello de: "Éramos tres en el matrimonio, con lo que estaba bastante concurrido". "A partir de ese momento, ya no hubo vuelta atrás: la reina ordenó el divorcio. Después de arduas negociaciones, se certificó en agosto de 1996", subraya la experta en Isabel II.

10. Los novios de Diana

Después del divorcio, Carlos contrató a un experto en relaciones públicas, Mark Bolland, para mejorar su imagen mientras su ya exmujer emergió como la gran humanitaria y luchadora contra las minas antipersona. Pero también tuvo tiempo para el amor, como el que vivió con un cardiólogo paquistaní, Hasnat Khan, "seguramente la relación que más la llenó en su vida", según Polo. "La princesa se enamoró tanto de él que pensó seriamente en convertirse al islam". Más tarde llegaría Dodi Al Fayed. "Muchos periodistas aseguraron que iban a casarse, pero mi impresión es que Diana no se enamoró de él. Tan solo lo usó para evadirse y olvidarse momentáneamente de sus problemas. A los hijos de ella, además, no acababa de gustarles aquella relación", apunta Polo. Su triste final no lo veremos hasta la sexta temporada de 'The Crown'.

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