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Opinión

Obras son amores y no buenas razones

El refranero popular español nos regala frases que se trasmiten de padres a hijos, mostrándonos como los tiempos que vivimos no son tan diferentes de épocas pasadas. No en vano, encontramos en el Quijote, de nuestro manco más conocido, la frase «Parece, Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la mesma experiencia, madre de las ciencias todas».

En el ecuador de la desescalada, toca pasar de la reflexión a la puesta en común y anticiparnos a la nueva realidad que se asoma. La nación ha sufrido un confinamiento de casi 3 meses. En cada uno de nuestros hogares, esta experiencia perdurará en el recuerdo. Confiemos en que, al menos, haya servido para sacar lecciones de futuro.

Volviendo a las razones del título del artículo, desde el colectivo de profesionales de la arquitectura, así como el sector de la construcción y promoción al que damos servicio, vemos el horizonte con inquietud, justo cuando parecía que empezábamos a ponernos en pie tras los avatares que veníamos sufriendo desde la última tempestad de 2008, hemos entrado en este estado de nueva normalidad.

Con el fin de mejorar las expectativas de futuro del sector y mejorar la gestión de algunos municipios, desde el Colegio Oficial de Arquitectos de la Comunidad Valencia, de la mano de nuestro Decano Luis Sendra, así como el resto de las Juntas de Valencia, Castellón y Alicante, hemos lanzado durante el mes de mayo una encuesta a colegiados/as de toda la Comunidad Valenciana sobre los retrasos en las concesiones de las licencias en todo el territorio. Se buscaba información sobre la eficiencia de la Administración local a la hora de conceder licencias de obras y poder evaluar en qué territorios se estaban detectado problemas. En la encuesta han participado casi 300 arquitectos de toda la Comunidad, que corresponde aproximadamente al 30% de los profesionales que tienen una mayor vinculación con la administración local. Se han reunido casi 400 reclamaciones de expedientes. Todos ellos presentan retrasos para la consecución de licencias de obra nueva, rehabilitación o reforma, entre otras.

Los resultados, sin sorprendernos demasiado, dejan claro que en la Comunidad existe sobre todo una ciudad donde las quejas se intensifican, Valencia capital. Pero si observamos las diez primeras ciudades que acumulan más reclamaciones, siete de ellas se encuentran en la provincia de Alicante. El 80% de los retrasos de toda la Comunidad Valenciana se acumulan en estos 10 primeros municipios. Castellón debe estar orgulloso porque la incidencia las quejas en sus municipios es testimonial en comparación con el resto.

Las ciudades con más reclamaciones de la provincia son Denia, Orihuela, Alicante, Xabia, Teulada, El Campello y Elx. Todos ellos municipios pujantes y con fachada al mar. Sin duda alguna, sus gobernantes son perfectamente conocedores de esta problemática. La encuesta pretende dar una perspectiva general de la situación en la Comunidad Valenciana y su incidencia en la provincia de Alicante en particular. Nos consta que algunos municipios están poniendo medios para mejorar la situación, como son Teulada, Onil y Orihuela. Sin embargo, la mayoría de los Ayuntamientos siguen retrasando la toma de decisiones que permita cambiar los cánones establecidos y desatascar la situación actual.

El sector de la construcción y promoción en la Provincia de Alicante es sin duda uno de los más potentes de nuestro tejido productivo. En el año 2019, se registraron en el Colegio de Arquitectos 11.713 registros que correspondía a un presupuesto de ejecución en su conjunto de 1.874 millones de euros. Si a estos expedientes los sumamos los que no pasan por el registro oficial, o los que se presentan en otros, el montante económico en la provincia de Alicante no bajaría de 3.000 millones de euros. Estos datos ponen de manifiesto que, un retraso medio de 12 meses en la concesión de licencias, tiene un impacto económico y sobre el empleo inasumible, sobre todo en la actualidad.

El Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España también ha realizado otras encuestas a nivel Nacional. En ellas, los participantes estiman que los retrasos de la administración tendrían una repercusión negativa de un 30% en la reactivación económica. Es evidente que esta ineficiencia termina ahuyentando tanto al inversor como al pequeño empresario o particular, derrotado ante el tedioso proceso de solicitud y concesión de cualquier autorización administrativa. En este contexto, uno siempre recuerda el famoso cómic "Las doce pruebas de Asterix", cuando los protagonistas entraban en la casa de administración Romana e intentaban conseguir el impreso correcto para la Forma A-38. Parece que, aunque los tiempos y atuendos han cambiado, la situación descrita en la viñeta no tanto.

La Administración tiene la costumbre a la hora de solucionar los problemas del ciudadano de desarrollar nuevos edictos que, lejos de simplificar los problemas, los eterniza sobremanera en un laberinto sin fin.

La era Post-Covid no está exenta de incertidumbre y exige una fortaleza que esta Provincia volverá sin duda a manifestar. Pero el sobresfuerzo no puede venir exclusivamente de la ciudadanía y de los profesionales, teniendo que implicarse los Ayuntamientos y el resto de administraciones en una gestión más eficiente, que no lastre las expectativas económicas y de progreso de esta sociedad.

La Consellería de Política Territorial, impulsada por el Conseller Arcadi España, ha desarrollado la herramienta legal capaz de agilizar la gestión de licencias. Unas medidas que desde hace tiempo venía reclamando el sector. En estos momentos difíciles, donde se hace necesario recuperar la confianza de la ciudadanía y de los mercados, nuestros ayuntamientos han de aprobar las medidas que permitan el cumplimiento de los plazos administrativos que la legislación exige. De lo contrario, no estarán asumiendo sus responsabilidades. Ya no hay excusas, quien no implemente las reformas, será porque está mal asesorado o simplemente no le parece prioritario mejorar.

Es necesario trabajar intensamente para que dentro de 12 meses seamos capaces de encontrarnos con una nueva realidad, en la que los indicadores marquen una mejoría de estos Ayuntamientos. Sería deseable que una economía Post-Covid también nos dejara una administración local renovada, menos burocratizada, más eficiente y accesible para todos. Si esta nueva realidad no llega, nosotros estaremos para recordárselo de nuevo.

La Provincia de Alicante ocupa la quinta posición en relación al PIB español. Necesitamos una Administración que esté a la altura de las necesidades de sus ciudadanos y que sepa optimizar cada día sus recursos materiales y humanos. Está en juego nuestra competencia y competitividad. Entre todos podremos lograrlo.

Finalizar el texto con otra célebre frase de Sancho Panza:

"Sobre un buen cimiento se puede levantar un buen edificio. A buen entendedor pocas palabras"

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