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José Emilio Munera

Más de 3 puntos en Ipurua

Elche-Eibar

Elche-Eibar

Un gran gol de Lucas Boyé en su primera titularidad con el Elche le dio anoche en Eibar a los franjiverdes una victoria que vale más de tres puntos porque se consiguió ante un rival directo por la permanencia -con el que hay cuentas pendientes desde el descenso administrativo de hace cinco años- y porque rearma anímicamente a este equipo aún en construcción. Fue un triunfo basado en el orden defensivo, la entrega de los jugadores y la buena disposición táctica del entrenador Jorge Almirón, que finalmente sí pudo sentarse en el banquillo de Ipurua. Con la única novedad de Lucas Boyé por el lesionado Cifu en el «once», el Elche arrancó con fuerza y desparpajo. En el minuto 2 el delantero argentino ya había dado muestras de su oficio de «9» con un potente disparo que obligó a Dimitrovich a intervenir. Jugaba con atrevimiento el cuadro ilicitano en su primera prueba como visitante con un esquema 5-3-2 para defender y un 3-4-3 en el despliegue con Tete Morente por la izquierda. Intentaron jugar los franjiverdes desde atrás, como manda Almirón, pero se complicaron la vida menos que ante la Real en un campo de reducidas dimensiones como Ipurua. Poco tardó el Eibar en nivelar el juego con su presión alta y fases de mucha posesión, aunque el Elche sufrió poco ante la movilidad del japonés Inui, un cabezazo de su compatriota Muto y la amenaza a balón parado de Pedro León. Cuando más controlado parecía el partido por el conjunto armero llegó el primer gol del Elche esta temporada. Morente arrancó la jugada por la izquierda, recortó hacia dentro para el disparo y el rechace lo recogió Lucas Boyé para marcar con una magnífica maniobra de ariete puro: controló de espaldas y protegió el balón con su cuerpo para girarse y anotar con un gran derechazo cruzado. El tanto dio tranquilidad y pausa al Elche y disparó la preocupación de Mendilibar. Pudo cambiar el escenario tras el descanso por el torpe penalti cometido por Pere Milla al defender un córner con los brazos extendidos, pero el fallo de Expósito aportó aún más aplomo a los de Almirón, que supieron replegarse y sufrir el acoso del Eibar sin excesivos apuros, ni conceder ocasiones, para amarrar una victoria de más de tres puntos.

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