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Mario Martínez

Mario Martínez

Presidente de la Cámara de Comercio de Orihuela

De 100 a 0 en presupuestos para la Vega Baja

El Palmeral de Orihuela

El Palmeral de Orihuela

La potencia de los coches se mide muchas veces por el tiempo que tardan en pasar de estar parados a alcanzar los 100 kilómetros por hora de velocidad. La potencia de un territorio se mide, sin embargo, por el trabajo de quienes lo hacen posible, y su combustible es el dinero que emplean en contribuir a su desarrollo las distintas entidades tanto públicas como privadas. En la Vega Baja nos podemos comparar, hoy, con un coche viejo, de gasoil y con una rueda pinchada, si miramos la inversión que nos destinan por un lado los Presupuestos Generales del Estado y por otro los de la Generalitat, ambos en borrador y nos gustaría que enmendables.

Mi acuerdo no puede ser mayor con el presidente de la Cámara de Comercio de Alicante, Juan Riera, que hace unos días se asomaba a las páginas de un periódico para analizar cómo a la provincia de Alicante le van a llegar 2,5 euros de cada 10 en ese PGE, tres veces menos que a Castellón o a Valencia. Y que nos colocamos a la cola (46 de 52 provincias) en inversión por habitante, salimos a 158,5 euros por persona frente a los 422,6 de Castellón y los 242,5 de Valencia. Las Cámaras de Comercio debemos ir a una en este caso para que empiecen a ver la luz las infraestructuras pendientes, el agua que necesita nuestro campo y las mejoras que requieren nuestros pueblos y ciudades. Desde Cámara Orihuela brindamos así nuestro apoyo a los representantes camerales de Alicante y de Alcoy para luchar por lo que es justo.

Pero ahora debo pararme en la Vega Baja y en el Presupuesto de la Generalitat para 2021. Las primeras noticias fueron alentadoras: El Consell destina 100 millones de euros a la comarca el próximo año. No es verdad. Los 100 millones que se destinan a la Vega Baja están comprometidos desde la Unión Europea y son gastos para la reparación de daños provocados por la catástrofe natural que supuso la DANA de septiembre de 2019 en nuestro territorio.

Si eliminamos esos 100 millones. ¿Qué nos queda? Nada. Los colegios, los edificios sanitarios, el edificio de los juzgados de Orihuela… No pueden ser parte del Plan Vega Renhace, porque el déficit en estas infraestructuras y su compromiso de arreglarlas, la obligación diría yo, es muy anterior a la DANA.

En inversión estatal, las infraestructuras ferroviarias de la Vega baja no recibirán mejoras más allá de las obras en marcha del AVE y el Corredor Mediterráneo, porque la línea de cercanías cuenta con presupuesto para mantenimiento y poco más.

Necesitamos unas infraestructuras acordes al siglo XXI, como es la duplicación de la CV-95 entre Orihuela y Torrevieja, la ZAL o Puerto Seco en San Isidro, la variante de la N-332 de Torrevieja, que se eliminen los dos peajes de la AP-7 Cartagena-Crevillente a su paso por Orihuela Costa, acondicionamiento de la CV-091, el tren de la costa que llegue hasta Pilar de la Horadada, la conexión del aeropuerto con parada de AVE en Orihuela centro, un Plan de Rehabilitación del Patrimonio Histórico en Orihuela, mejora de la calidad asistencial en el Hospital Vega Baja para tener la misma dotación presupuestaria que tiene uno provincial, ya que la población es similar. Las necesitamos para tener una sociedad más igual con el resto de valencianos y valencianas de nuestra región, y con el resto de españoles y españolas de nuestra nación.

Estamos a tiempo de que se nos escuche, Generalitat y Gobierno están a tiempo de rectificar y dedicar a la provincia de Alicante, a la Vega Baja, lo que llevamos esperando treinta años. Pongámonos manos a la obra, no hay ni un minuto que perder.

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