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Malos síntomas en Ciudadanos

La cúpula provincial de C's analiza hoy la crisis abierta tras la dimisión del coordinador de campaña

Malos síntomas en Ciudadanos

Ciudadanos se juega en los comicios del próximo 26J el ser o no ser. Y en el caso de la provincia, esa cita con las urnas llega justo en el peor momentoen el peor momento. La crisis abierta tras la dimisión del coordinador provincial de campaña -la mezcla de un conflicto local en Alcoy salteado con un enfrentamiento por asesores y sueldos- ha puesto en cuestión el modelo de crecimiento de un partido nutrido de antiguos cargos del PP, exsocialistas y huídos del naufragio de UPyD y también el sistema de funcionamiento de una organización que llegó a la política envuelto en la bandera de una democracia interna que, en realidad, es objeto de discusión. Altos cargos de C's tratan de rebajar el tono de la disputa pero son conscientes del momento decisivo al que se asoma la organización.

Hoy mismo, de hecho, la dirección provincial del Ciudadanos, con Emigdio Tormo al frente, se reunirá para analizar la crisis. El documento sostiene la decisión de excluir por decreto a la número tres de la lista al Congreso -una edil de Alcoy que procede del PP- por impago de las cuotas. La ejecutiva de C's apunta que todos los cargos públicos con sueldo en la política deben aportar su nómina al partido a modo de control y, a su vez, ceder el 10% de sus retribuciones netas a las arcas de la organización a partir de una cantidad superior al salario mínimo. El informe ratifica que la concejal alcoyana Lucía Granados habría incumplido esa norma, motivo para que el máximo órgano del partido la excluyera de la candidatura al Congreso y la sustituyera a dedo al «no haber tiempo para primarias». Ninguno de los cuatro ediles alcoyanos, de hecho, habría cumplido con esa cuota. Los dirigentes de C's en Alcoy -todos con pasado zaplanista en el PP- mantienen por contra, que abonaron los gastos de su campaña electoral municipal sin que la caja común del partido les retornara las cantidades acordadas. Desde Ciudadanos, sin embargo, responden que en ningún caso estaba prevista la devolución de parte de todas esas facturas.

El coordinador provincial de Ciudadanos, Emigdio Tormo, se mostró ayer conciliador y quitó hierro al conflicto. «Vamos a explicar la situación en la ejecutiva y estoy convencido de que los concejales de Alcoy se van a poner al corriente de los pagos para poder seguir trabajando juntos», aseguró Tormo. El gran problema de Ciudadanos es que ha intentado hacer su «estructura» en la Comunidad a base de un aluvión de militantes de diferentes procedencias sin ninguna cohesión ni conexión ideológica. Y eso ahora, cuando el partido acumula tras las últimas citas electorales una importante porción de poder institucional, supone un problema.

Más allá de todo eso, de hecho, subyace un problema de fondo interno que ha provocado la ruptura y, en último extremo, la dimisión de Mario Santacreu como coordinador electoral: el reparto de puestos de trabajo con una pugna por un sueldo de asesor en la Diputación. Ahora, sin embargo, esta batalla llega en un momento muy complicado para Ciudadanos, necesitado de frenar la vuelta de votos a las filas del PP en los comicios del 26J. Si C's logra resistir, podrá seguir adelante; si empieza a transmitir síntomas de debilidad, estará a merced del PP. La batalla es, en estos momentos, pura supervivencia política.

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