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El Gobierno inyecta 511 millones más a la Generalitat en 2020 pero a base de deuda

El ministerio suaviza el objetivo de déficit para que el Consell pueda gastar unos 230 millones suplementarios por esta vía. Los 281 millones del IVA de 2017 se compensarán con un préstamo sin intereses del Fondo de Liquidez. La nueva financiación autonómica, pendiente de otra cita del Consejo de Política Fiscal

El Gobierno inyecta 511 millones más a la Generalitat en 2020 pero a base de deuda

El Gobierno inyecta 511 millones más a la Generalitat en 2020 pero a base de deuda

Con una nueva y próxima convocatoria en la agenda y con un mínimo margen de confianza, la delegación del Consell que ayer se desplazó a Madrid y participó en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) regresó a València con la certeza de haber regresado a casa con más de 510 millones para las arcas públicas valencianas en 2020, aunque sea un dinero que se tenga que devolver más pronto o más tarde. La propuesta del Ministerio de Hacienda, aceptada por una amplia mayoría de comunidades autónomas, de marcar unos objetivos de déficit del 0,2% del PIB este año y del 0,1% para 2021 implica la posibilidad engordar el déficit de la Generalitat otros 230 millones de euros este año. Un respiro a costa de engordar un poco la bola a la espera del nuevo sistema de financiación, que sigue pendiente.

A esta cifra, hay que añadir el pago pendiente y esperado desde hace dos años de los 281 millones del IVA retenido por el exministro del PP Cristóbal Montoro, que no llegaron en su día a la Comunidad Valenciana. Y que ahora, su sucesora en el cargo, la ministra socialista María Jesús Montero ofrece reintegrar a través de un Fondo de Liquidez Autonómico extraordinario. Un extra-FLA que no computa para el déficit global, que cuando llegue alimentará la mermada caja pero que se tendrá que devolver con un tipo de interés, eso sí, del 0%. Fondos adicionales sin intereses. Préstamos pero no más financiación ordinaria, que es lo que necesita en el Consell.

Dos medidas que no sirven para distraer el primer objetivo del Consell marcado en esta reunión, como es abrir de una vez por todas el debate sobre el sistema de financiación autonómica. En la hoja de ruta de Vicent Soler siguen estando, por orden, la reforma del modelo de financiación, aplicar medidas transitorias hasta que se logre este primer objetivo, y lo que no se puede ir consiguiendo como ingresos por la vía directa, que se compense por medio de un déficit asimétrico para la Comunidad. Al menos, Soler destacó ayer que la ministra Montero «comparte la urgencia del tema de la financiación». Según el conseller, «la parte técnica de la reforma esta hecha y solo falta la parte política». La propia Montero, en la rueda de prensa, habló de «diferencias» de financiación incomprensibles entre comunidades a las que se tiene que dar solución. No pasó de eso.

En todo caso, el debate para conseguir una mayor flexibilización a través de un déficit específico para la Generalitat, se pospuso para dentro de unas semanas, en las que, posiblemente se vuelva a convocar otro Consejo de Política Fiscal con el que se cierre el círculo que delimitará la senda con los objetivos de déficit y deuda pública. A falta de conseguir ese déficit individualizado, el Consell ya ha asegurado con esas dos décimas del déficit autonómico, más la añadida para el año 2021, un respiro de 352 millones para las arcas valencianas, 235 este año y otros 117 en 2021 de la otra décima aprobada en la cita.

Muchos motivos

Sin ser el motivo por el que se convocó este reunión -imprescindible para poder sacar adelante unos Presupuestos Generales del Estado que el nuevo Gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos quiere tener aprobado este verano para dejar de vivir de las cuentas prorrogadas de Rajoy desde 2018-, el conflicto del IVA impagado centró buena parte del cónclave económico. Las comunidades gobernadas por el PP tenían muy clara su postura de fuerza, pensando en los tribunales como opción segura para reclamar el IVA autonómico que sus ciudadanos pagaron hace dos años y no se les devolvió. Una postura, la judicial, que ya empezaban a barajar algunas comunidades en manos socialistas, entre las que no estaba la Comunidad Valenciana.

Sabiendo que la presión iba a ser máxima, la ministra Montero asumió que las comunidades no han realizado recortes por el efecto de la liquidación del IVA de 2017, sino que han gastado ese dinero. El primero que recordó este hecho fue Vicent Soler, que llegó a la reunión con la intención de pedir soluciones para un dinero que «estaba en nuestro presupuesto de ingresos de 2019, que hemos gastado y que debemos reingresar», avanzó. Si el conseller comenzó el Consejo con esa intención, acabó este encuentro « provechoso» asegurando que la solución dada para el IVA «no es la mejor pero sí es la más imaginativa desde el punto de vista contable. Lo mejor era aprobar los presupuestos de 2019, pero esta medida no nos satisface».

Más de año y medio sin reunir Hacienda a las autonomías

El Consejo de Política Fiscal y Financiera no se reunía de manera presencial desde el 31 de julio de 2018 y de manera telemática desde el 22 de agosto de ese mismo verano. Después de más de año y medio sin sentarse en torno a una misma mesa, los responsables de los departamentos de Hacienda nacional y autonómicos volvieron a juntarse en la sede del ministerio que dirige María Jesús Montero, ubicada en el Paseo de la Castellana de Madrid. Como novedad, la presencia de la ministra de Política Territorial, Carolina Darias, en lugar de Meritxell Batet. En la imagen, las dos ministras con los representantes del Consell, el secretario autonómico de Hacienda, Francesc Gamero y el conseller Vicent Soler.

Soler: «Nunca es suficiente pero es mucho mejor que la política austericida del PP»

El conseller sigue abogando por una reforma del sistema de financiación como única forma de salvar el Estado de bienestar

El conseller de Hacienda, Vicent Soler, celebró ayer viernes que el Gobierno proponga a las comunidades autónomas un objetivo de déficit del 0,2% del PIB, un incremento de dos décimas que supone un «cambio sustancial con la política austericida» que mantuvo en su día el ministerio de Hacienda del PP con Cristóbal Montoro a la cabeza. Soler aceptó de buen grado la medida planteada por la ministra María Jesús Montero aunque resaltó que «nunca es suficiente, sobre todo para las comunidades autónomas que están infrafinanciadas». Por este motivo, «ir del 0,0 a 0,2 es mucho dentro de la lógica en que nos movemos», pero no será suficiente «hasta que no tengamos un nuevo sistema de financiación autonómico», señaló Soler.

El conseller recordó en Madrid que «tres de los cuatro pilares básicos del estado de bienestar» (educación, sanidad y servicios sociales) son gestionados por los gobiernos autonómicos, por tanto discutir la financiación «es hablar del Estado de bienestar», añadió el representante valenciano. Con respecto a la disputa por la devolución del IVA por la liquidación de la recaudación de este impuesto en 2017, el conseller calificó de «broma de mal gusto» los anuncios de ir a la «vía judicial» por parte de dirigentes autonómicos del PP. Para Soler, «el partido que crea el problema y no lo resuelve porque no quiere, ahora quiere llevar a los tribunales a un gobierno que no tiene nada que ver y busca una solución», lamentó, a lo que añadió: «Eso es tomarle el pelo a la gente». Vicent Soler estuvo acompañado en el Consejo por gran parte de su equipo, como son los secretarios autonómicos de Modelo Económico y Financiación, María José Mira, y de Hacienda, Francesc Gamero, y por los directores generales de Presupuestos, Eva Martínez y Modelo Económico, Juan Pérez.

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