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CORONAVIRUS

Puig propone abrir la mano con el turismo en la desescalada para salvar la temporada de verano

El Consell pide al Gobierno que tenga en cuenta la singularidad de la Comunidad Valenciana y permita usar las playas garantizando la seguridad

Videorreunión de la consellera Gabriela Bravo con el ministro de Interior, Grande-Marlaska. información

Turismo y playas seguras en un verano donde la reapertura de los arenales de la Comunidad Valenciana sea una «posibilidad real» que alivie la economía. El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, en plena elaboración de planes de desescalada hacia la «nueva normalidad», quiere que las playas vuelvan a ser «útiles» para la ciudadanía. Con este objetivo, el jefe del Consell avanzó ayer que tiene en marcha un estudio para saber cómo sería ese modelo de uso de las playas que, a su vez, evite la propagación del coronavirus. «Playas sí, pero con seguridad», con unas condiciones determinadas y en proceso que se desarrollará en función de cómo avance la pandemia y de la mano, siempre, de la industria hotelera. Ni de forma generalizada ni para todo el litoral que baña las tres provincias pero sí de forma singularizada y adaptada a las «circunstancias valencianas», diferentes en gran medida a las de otras comunidades que también piden salir del confinamiento dentro de la etapa de transición hacia la «nueva normalidad» que prepara el Gobierno en las próximas semanas.

Puig adelantó ayer su propuesta antes de que este martes el Ejecutivo desvele las primeras normas de desescalada tras el Consejo de Ministros. Con el 62% de los municipios de la Comunidad -337 localidades- sin que se detecten casos de Covid-19 en las dos últimas semanas, o con una tercera parte de casos acumulados en comparación con la media de España por cada 100.000 habitantes, Ximo Puig ya manifestó este pasado domingo en la última reunión telemática con el presidente Pedro Sánchez, que la Comunidad Valenciana «estará en condiciones de cumplir» con los criterios fijados por el Gobierno para el inicio de la desescalada, donde se incluye el aceptable grado de ocupación de las UCIs o la disponibilidad de más camas con los hospitales de campaña operativos. Unas horas después, con el registro más bajo de contagios y fallecidos en la Comunidad desde el 7 de marzo, Puig le plantea al Ejecutivo que tenga en cuenta «la singularidad de este territorio» como primer ejemplo de diferenciación respecto a otras comunidades. Empezando por las playas como símbolo de recuperación.

Aire para el sector

Para que esta apertura de los arenales se realicen con «todas las medidas de la seguridad», Puig coordinará esta semana una reunión con responsables de los distintos departamentos afectados por la apertura de las playas, como son Política Territorial, Seguridad y Turismo. Y todo ello, sin dejar de «trabajar con el Gobierno en unas normas básicas» para poder usar las playas este verano. Una propuesta que podría incluir, además, un plan gradual de apertura de los establecimientos de hostelería, hoy cerrados a cal y canto y resignados en las últimas semanas a perder toda la temporada de verano. Todo ello con máxima cautela.

Dentro de este mismo tipo de medidas aperturistas a estudiar, Puig lanzó ayer otra idea, concerniente a que los propietarios de segundas residencias en la Comunidad puedan utilizar sus viviendas este verano. Puig se mostró favorable a que puedan disfrutarlas en la próxima temporada estival, también en unas condiciones de seguridad, que afectarían a los propietarios españoles y extranjeros. Con esta serie de iniciativas, Puig intenta darle aire al sector turístico, vital para la Comunidad, dentro de unos parámetros que buscan la necesidad de aunar economía y seguridad sanitaria. Puig insistió ayer -y lo hizo incluso en una entrevista televisiva de ámbito nacional- que la pandemia es global y que las decisiones locales tienen que adoptarse con prudencia. Sí a la apertura de la actividad económica pero manteniendo la seguridad para no dar pasos atrás.

Bravo reclama a Interior más control en las salidas a la calle pero evitando sanciones sanciones

La consellera de Justicia, Interior y Administración Pública, Gabriela Bravo trasladó ayer al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, la necesidad de mantener el apoyo a los ayuntamientos, especialmente a los más pequeños, por parte de los servicios de Protección Civil dependientes de las comunidades autónomas. De forma específica, la consellera solicitó al ministro que refuerce las patrullas en lugares singulares que pueden concentrar mucha gente, como los grandes parques urbanos o las playas, para evitar aglomeraciones mediante la presencia policial sin tener que recurrir a las sanciones.

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