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La caída en riqueza y empleo aboca al Consell a un ciclo desconocido

La Comunidad pasa de ser una de las locomotoras del crecimiento del PIB español desde 2015 a sufrir un retroceso mayor

La caída en riqueza y empleo aboca al Consell a un ciclo desconocido

La caída en riqueza y empleo aboca al Consell a un ciclo desconocido

La economía valenciana crece más que las del resto de España en los periodos expansivos y cae más con vacas flacas. Así ha sucedido en las últimas crisis y esta no va a ser una excepción, aunque presente matices diferentes. La pandemia aboca al Consell de izquierdas a un panorama desconocido. El Ejecutivo del Botànic ha visto desde 2015 cómo el producto interior bruto (PIB) de la Comunidad crecía cada año, a menudo por encima de la media española, hasta situarse en este periodo como la cuarta autonomía con un mayor progreso en riqueza media (por detrás de Madrid, Navarra y Canarias). Y ha registrado al tiempo una evolución mejor del empleo.

Todo iba bien en la macroeconomía (a pesar de la infrafinanciación, que impide destinar fondos importantes a política industrial) hasta que llegó la pandemia. Los indicadores se han volteado. La Comunidad Valenciana es la tercera donde más sube el desempleo en el último trimestre. Y es una donde el retroceso del PIB va a ser mayor: un 11,9% este año. Solo Baleares (20%) y Canarias (16%) presentan cifras mucho más elevadas. La previsión es parecida para Andalucía (12,1%) y Cataluña (12%). En general, la caída media en España será del 11,5%.

Este es el panorama con el que trabajan en la Conselleria de Hacienda. De ser una de las locomotoras del crecimiento de la economía española a sufrir un freno evidente por el coronavirus, más pronunciado debido al peso del turismo y las exportaciones. Es posible incluso que las predicciones se queden cortas si el cierre de fronteras con Reino Unido se hace efectivo.

Se trata de un contexto nuevo para los gobernantes valencianos, que han lidiado hasta ahora con una etapa de crecimiento. Con altibajos, pero con una tendencia superior al resto de España. Al menos en lo que respecta a crecimiento medio. Otra cosa es la evolución del PIB per cápita. Este, como subrayaba la patronal CEV, ha mejorado menos y se sitúa «al mismo nivel que en 2015». Quiere decir que los cuatro últimos años de crecimiento no han estrechado la diferencia con respecto a la media estatal.

En todo caso, el panorama de evolución de la riqueza y reducción del paro se ha roto. El Gobierno de izquierdas se enfrenta a un cambio de esquemas inesperado. Los periodos de retroceso suelen ser de mayor malestar social y el Consell deberá gestionarlo.

El titular de Hacienda, Vicent Soler, defiende que la mayor incidencia de covid debe ser tenida en cuenta en el reparto de los 72.000 millones procedentes de la Unión Europea para España. «Al igual que ha sucedido con el reparto de fondos entre los países de la UE, la distribución de la financiación europea entre comunidades tendrá que considerar el mayor efecto económico de la covid en las regiones españolas». O sea, que si la afección es asimétrica sobre el PIB, por causa del turismo y la exportación, el reparto también debería serlo.

De no ser así, se profundizará en el alejamiento en riqueza per cápita que se observa desde principios de siglo. Entonces, el PIB valenciano equivalía al 96% de la media. Hoy se sitúa en el 87,35%.

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