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Fedea estima un 2% de déficit este año y avisa de los ingresos «engañosos»

Hacienda reduce al 1,3 el desfase entre ingresos y gastos

El presidente de Fedea, Ángel de la Fuente, y el conseller Soler, en unas jornadas en 2016.

El presidente de Fedea, Ángel de la Fuente, y el conseller Soler, en unas jornadas en 2016.

La Comunidad cerrará 2020 con un déficit del 2%, el mayor desfase entre ingresos y gastos del conjunto autonómico por detrás de las comunidades forales. Así se refleja en el estudio de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) sobre el cierre de 2020, que apunta a que el PIB de las autonomías bajará de media un 0,6%. El deterioro, que puede parecer contenido en el conjunto autonómico, tiene trampa ya que, tal como advierte Fedea, la situación fiscal empeorará en años venideros. Este deterioro en el caso valenciano, con un agujero de 2.000 millones, es el más elevado, solo superado por Navarra y País Vasco, las únicas que no se han visto beneficiadas por la inyección de recursos del Gobierno vía entregas a cuenta y fondos anticovid.

Fedea alerta de que el cierre de 2020 puede ser «engañoso» ya que esconde una optimista previsión de ingresos que habrá que devolver cuando se liquide el sistema de financiación autonómico en 2022.

Y es que la relajación de los objetivos de déficit decidida por el Gobierno central y su decisión de mantener las entregas a cuenta, así como de inyectar fondos a las comunidades para salvar la crisis es una tabla de salvación a corto plazo, pero puede agravar las cosas en un futuro. Cabe apuntar que el Consell acaba de llevar a las Cortes un presupuesto expansivo, que crece más del 11%, gracias, en parte, a este incremento de ingresos provenientes del Estado y basados en una previsión irreal de crecimiento. Además, los recursos vía FLA para cubrir el déficit autorizado tendrán que acabar devolviéndose. Hasta julio de este año, las comunidades presentaron un saldo de contabilidad nacional corregido de anticipos de 3.062 millones (0,3 % del PIB), con una mejora respecto al registro de julio de 2019 en más de 6.000 millones.

La mejora se debe a la actualización de las entregas a cuenta, la liquidación del sistema de financiación de 2018 y el reparto del fondo covid. En el caso de la Comunidad, ese saldo se situó en 0,8%. Vía entregas a cuenta y liquidaciones, la valenciana mejoró sus ingresos en un 9,1% , es decir, el mayor incremento del conjunto autonómico. Los ingresos propios, es decir, fruto de la recaudación de impuestos propios o cedidos se desplomó hasta julio en un 17%, menor caída que la registrada en otras comunidades. El gasto se disparó en ese periodo un 4,2%, pero la previsión de Fedea es que acabe el año con un incremento de 9,1%, es decir, de los 20.015 millones gastados en 2019 a una previsión de 21.833 millones. Fuentes de la Conselleria de Hacienda corrigieron ayer la previsión de Fedea y afirmaron que sus cálculos son acabar el ejercicio con un déficit muy por debajo del 2%. El conseller Vicent Soler subrayó que el informe de Fedea vuelve a poner de manifiesto que el déficit aumenta porque el Consell tiene que acudir al FLA fruto de la infrafinanciación y no porque gaste más que otras autonomías.

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