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El PSPV aprieta a Mazón con el transfuguismo en plena carrera por liderar el PPCV

Los socialistas buscan en las Cortes un pacto valenciano antitransfuguismo y ponen el foco en el favorito de Génova para presidir el partido

Bancada del Botànic en una sesión plenaria de las Cortes.  | INFORMACIÓN

Bancada del Botànic en una sesión plenaria de las Cortes. | INFORMACIÓN

El PSPV ha trazado una estrategia para poner en el centro del debate político la firma de un pacto valenciano antitransfuguismo. La propuesta, que se debate mañana en las Cortes, persigue adaptar el acuerdo existente a nivel estatal a la realidad de la Comunidad Valenciana y crear una comisión de seguimiento para supervisar su efectivo cumplimiento. Con ello, los socialistas pretenden que los grupos parlamentarios se posicionen al respecto, especialmente el PPCV, que se encuentra en plena batalla interna por la renovación de liderazgos. Mientras el presidente de la Diputación de Alicante, Carlos Mazón, apuntala posiciones para relevar a Isabel Bonig al frente del partido, será la síndica popular la que tendrá que avalar o no una iniciativa que, en teoría, prohibiría expresamente al alicantino seguir sumando Alcaldías con el apoyo de tránsfugas, como ha hecho ya en tres ocasiones en la provincia en lo que va de mandato.

La búsqueda de un acuerdo autonómico que persigue mantener un código de conducta política común con relación al transfuguismo, plasmado a través de una proposición no de ley, fue registrado por los socialistas en febrero, precisamente cuando ya se sabía que el PP alicantino, con Mazón al frente, respaldaba una moción de censura en Teulada para arrebatarle la Alcaldía a Compromís gracias a los votos de dos ediles expulsados por el PSPV. El presidente provincial del PP sabía bien lo que hacía, había pilotado antes operaciones similares. La primera el verano pasado, en La Torre de les Maçanes. Meses después, en enero, repitió la jugada en Agres. En ambos casos, también con el respaldo de concejales que habían sido expulsados de sus partidos.

La táctica del socio mayoritario del Botànic de poner ahora el acento en el transfuguismo no es casual ni baladí. Ocurre, además, en un momento en el que siguen coleando las consecuencias de la ruptura del Gobierno de PP y Cs en Murcia, un hecho que desencadenó la ofensiva lanzada por Génova para conservar el poder en ese histórico bastión. Contra todo pronóstico, consiguió entonces neutralizar esa operación con el apoyo, igualmente, de tres diputados tránsfugas; mientras en Madrid, en paralelo, y también como causa derivada, se ha iniciado la carrera por las elecciones del 4-M. Pero al PSPV, en concreto, le interesa sobre todo poner el foco en Mazón en un momento en que el liderazgo de Bonig está cada vez más cuestionado y donde los movimientos de ajedrez se suceden ante la inminente renovación territorial del organigrama de los populares. Con el apoyo expreso de la cúpula de Pablo Casado, el presidente de la Diputación de Alicante está inmerso en un proceso con el que busca una visibilidad creciente mientras Bonig está dispuesta a plantar batalla por mantenerse al frente del PPCV. Eso es algo que, de facto, la sitúa como rival de Mazón, al menos en términos de su lucha interna por conservar el liderazgo. Sin embargo, será él quien, inevitablemente, se convertirá en protagonista de la sesión plenaria de esta semana por sus flirteos con el transfuguismo en los últimos meses, a pesar de que no cuenta con escaño en la Cámara valenciana. No obstante, si tuviera representación en València, probablemente nada le impediría apoyar pactos antitransfuguismo. Ya lo hizo con una declaración institucional de ese tipo en la FVMP y con otro acuerdo similar en la Diputación tan solo 24 horas después de la moción de Teulada. Está por ver si mañana lo defiende Isabel Bonig desde la tribuna.

Bonig a Puig: «¿Cuándo le montamos el pollo a Sánchez?»

El próximo jueves, la Cámara autonómica acogerá una nueva sesión de control al presidente, Ximo Puig, donde cada grupo parlamentario formula las preguntas que considera. En esta ocasión, la de la síndica del PP, Isabel Bonig, será la siguiente: «Señor Puig, ¿cuándo le vamos a montar el pollo al señor Sánchez?». La pregunta está relacionada con la infrafinanciación que sufre la Comunidad Valenciana y los plazos incumplidos por el Gobierno central presidido por el socialista Pedro Sánchez en abordar la reforma del sistema.

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