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Compromís aprieta con la tasa turística y se da hasta fin de año para aprobarla

La formación iniciará una campaña de firmas contra el «robo» de la infrafinanciación que llevarán a La Moncloa

La diputada alicantina Aitana Más mira su teléfono móvil junto al síndico de Compromís, Fran Ferri, sentados en sus escaños. | ROBER SOLSONA / E. P.

«Hay terreno ‘Botánico’ para el acuerdo en la ecotasa turística». Fue el anuncio que realizó el síndic de Compromís, Fran Ferri, en el debate de política general. Ferri llamó a trabajar en ello en el seno del tripartito hasta fin de año, con la vista puesta, tanto Compromís como Unides Podem, que también apoya la iniciativa, en convencer al otro socio de gobierno del Botànic, el PSPV, que se opone frontalmente a aplicar esa tasa, especialmente el jefe del Consell, Ximo Puig. La propuesta, que pretende gravar con entre uno y dos euros por noche la estancia en un hotel de la Comunidad, la recuperaron la semana pasada los vicepresidentes Mónica Oltra (Compromís) y Héctor Illueca (Podem), para destinar su recaudación a garantizar el derecho a la vivienda de los jóvenes «y que puedan crecer en un entorno sostenible», explicó Ferri. Ambas formaciones pretenden llegar a un pacto con el PSPV hasta diciembre, aunque el jefe del Consell lo rechaza.

El síndic de Compromís reivindicó la necesidad de esta tasa y, a su juicio, nadie dejará de visitar tierras valencianas por «aportar uno o dos euritos», como se hace cuando se visita Berlín, Oporto, Roma, Cataluña o Mallorca, recordó, y fue más allá para defender su implantación señalando que, «si alguien no viene por eso, quizá no es el tipo de turismo que necesita la Comunidad Valenciana».

Ferri fue especialmente duro con el Gobierno de España, que encabeza el partido con el que Compromís gobierna en la Comunidad. La falta de fondos del Estado centró parte de su discurso, asegurando que el Ejecutivo de Pedro Sánchez trata a la Comunidad Valenciana «como una colonia» y no como una autonomía. Para el síndic de la formación valencianista, la infrafinanciación es un «robo». Exigió que realmente se ejecute el 10% de los Presupuestos Generales del Estado, que el Gobierno aporte el 50% del dinero para sufragar la dependencia y que no «discrimine» con el reparto de fondos europeos. «Es corrupción territorial: los gobiernos españoles han robado miles de millones de euros a los valencianos en las últimas décadas y este pueblo tiene derecho a saber dónde está el dinero», apuntó, e insistió en sus críticas por los retrasos de los trenes de Cercanías, «líderes en retrasos y en pérdida de pasajeros con diez millones menos en los últimos años». Precisamente, el el jefe del Consell, Ximo Puig, anunció que pedirá al Ministerio de Transportes asumir las competencias de este servicio.

A Madrid

En este sentido, Compromís quiere ir un paso más allá en la reivindicación de una mejor financiación para la Comunidad, y anunció la puesta en marcha de una recogida de firmas para exigir una financiación justa. «Saldremos en cada pueblo, en cada ciudad, en cada barrio y en cada estación de Renfe» para pedir al Gobierno «que nos escuche». Firmas que la formación llevará a La Moncloa «para decir basta de maltrato, de discriminación y de tratarnos como ciudadanos de segunda». Y llamó a participar en la manifestación unitaria contra la infrafinanciación autonómica del 20 de noviembre, como la que llenó las calles de València en 2017, para lo cual Compromís se «dejará la piel».

El síndic de Compromís hizo una férrea defensa del pacto con Unides Podem y el PSPV y lanzó un «larga vida al Botànic». Aseguró que a Compromís «nos gusta gobernar en coalición» como garantía de estabilidad, a pesar de que reconoció que «a veces sea más difícil o tengamos momentos complicados», tras las discrepancias por la tasa turística o por los presupuestos. Ferri afirmó que «las buenas políticas no salen de una persona muy lista, sino de muchas visiones plurales que se complementan» y apostó porque el tripartito que comparten junto a PSPV y Unides Podem debe ser «ahora más que nunca un gobierno transformador y valiente» para dar oportunidades a de futuro y combatir la emergencia climática y todas las «injusticias» que no han parado a pesar de la pandemia.

El síndic volvió a defender, por otro lado, la reducción de la jornada laboral de cuatro días o 32 horas semanales y aseveró que, pase lo que pase, Compromís no tendrá «dudas de última hora» ni hará «cálculos partidistas», de forma que su respuesta frente a los retos como las desigualdades, la emergencia climática, el odio o al machismo será «siempre Botànic, Botànic y más Botànic», abogando por un gran acuerdo de los partidos democráticos contra la LGTBIfobia y el racismo.

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