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FISCALÍA

Acusado de violencia machista por amenazar a su expareja con no ver más a su perro

El procesado utilizó presuntamente al can para chantajear a su exnovia y obligarla a volver con él si quería seguir viendo al animal

Chantajear a una expareja con no volver a ver a su mascota puede tener consecuencias penales en un juzgado especializado en violencia de género. La Fiscalía ha solicitado nueve meses de cárcel para un hombre que amenazó a su exnovia con no volver a ver a su perro si no retomaba la relación con él.

Así consta en el escrito de calificación del Ministerio Público contra un acusado de amenazas por, presuntamente, chantajear a su exnovia con no volver a ver más a su mascota, un perro que la pareja tenía en común y que fue supuestamente la pieza de cambio entre la libertad y la coacción.

Los hechos ocurrieron en agosto de 2012. El acusado, según la Fiscalía, se desplazó a la estación de autobuses de Alicante, donde se había citado con su exnovia para hacerle entrega del animal, pese a que eso implicaba quebrantar una medida cautelar de prohibición de aproximación y comunicación con su expareja que había sido impuesta por el juzgado de Instrucción número 4 de Elda. El procesado, con pleno conocimiento de esta orden de alejamiento, según el fiscal, acudió a la estación en la que habían quedado «y con el fin de limitar la libertad de su expareja el acusado le refirió a ella que no iba a volver a ver más a su perro, que si quería recuperar al animal tendría que irse a vivir con él», según el escrito de acusación del Ministerio Público.

El fiscal califica de un delito de amenazas cometido con quebrantamiento de condena el episodio ocurrido aquél agosto en la estación de autobuses y pide para el procesado nueve meses de cárcel. Al tratarse de un caso de violencia de género, el acusador público también solicita para el mismo la privación del derecho a la tenencia de armas y porte de éstas durante dos años.

Estos hechos con el perro como moneda de cambio dieron lugar a un nuevo procedimiento en un juzgado de Alicante por amenazas en el marco de la violencia de género y por ellos será juzgado el acusado en los próximos meses en un juzgado de lo Penal de la capital alicantina.

Por su parte, la acusación particular, ejercida por la mujer, añade más hechos y más delitos derivados de los mismos hechos.

En primer lugar, coincide con el Ministerio Fiscal en la solicitud de nueve meses de prisión para el acusado por un delito de amenazas, aunque concreta que la mujer no quedó con él como determina el Ministerio Fiscal, sino que ella quedó con una amiga común que es la que iba a hacerle entrega del animal. Según la acusación particular, el hombre se personó en la estación sabiendo que iba a producirse ese encuentro.

Una vez allí, cogió a su exnovia y la llevó a un descampado en Juan XXIII para insistir en que tenía que volver con él, reteniéndola en el vehículo, y amenazándola con no volver a ver a su mascota. Añade el escrito que el procesado se puso muy nervioso y que la invitó a tomar lejía para que la ingresaran en un hospital y poder así acudir a su rescate, aunque no se precisa más cuál era el objetivo que perseguía el acusado con esta «invitación».

Coacciones

Los hechos constituyen para la acusación particular, además de un delito de amenazas, otro de coacciones y un tercero de quebrantamiento de condena, solicitando en total 18 meses de cárcel para el hombre, que tiene ahora pendiente la vista oral.

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