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Torrevieja asumirá en 2021 la gestión del Auditorio que exige un coste anual de 800.000 euros

Solo el desembolso en mantenimiento y seguridad, sin programación cultural, es de 400.000 euros al año. SPTCV debe dejar la gestión de la infraestructura tras agotarse el convenio de uso del suelo por 15 años

Imagen del Auditorio que desde 2017 y hasta 2021 tiene garantizada la programación cultural con Sonora Producciones. tony sevilla

La construcción del Auditorio y Conservatorio tiene su origen en un convenio firmado el 21 de noviembre de 2006 entre la Generalitat Valenciana, a través de la Sociedad Proyectos Temáticos (SPTCV), y el Ayuntamiento de Torrevieja . En plena época dorada de grandes proyectos (grandes en metros y en cifras millonarias) el Ayuntamiento torrevejense aportó el suelo - parcela de 95.000 metros cuadrados-, y la Generalitat -gobernada entonces por el PP- se quedó con el derecho de superficie para construir el Auditorio y Conservatorio y operar ambas instalaciones durante un periodo de 15 años. El plazo concluye el 21 noviembre de 2021, y extinguido el derecho de superficie la Generalitat del Botànic lo entregará al Ayuntamiento de Torrevieja.

El director general de la SPTCV, Antonio Rodes, explica que no es necesaria ninguna tramitación adicional desde el punto de vista jurídico y administrativo después de que el municipio asuma la gestión del recinto y sus edificios. «En ese momento estará puesto todo a término y la Sociedad Proyectos Temáticos ya no pintará nada ahí, en función del acuerdo que se adoptó en su día», aclara Rodes quien recuerda que «esos señores- en alusión a las consecutivas administraciones del Consell bajo mandato del PP- construyeron el Auditorio y luego lo cerraron. Nosotros lo pusimos en marcha».

La contratación de una programación cultural realizada por la SPTCV (tras licitarla por concurso) se hizo en palabras de su director por razones de «convicción», dando uso a una infraestructura que supuso una inversión multimillonaria -53 millones de euros-. PSPV y Compromís cuestionaron duramente en la oposición la inutilidad de la infraestructura, que apenas acogió espectáculos subvencionados por el Ayuntamiento desde su inauguración en la campaña electoral de 2011 y hasta 2015. Pero también se puso en marcha por razones fiscales. El Consell pagó por la obra el IVA correspondiente hasta la inauguración en mayo de 2011 y luego reclamó su devolución a Hacienda: 11 millones de euros. Hacienda sin embargo volvió a exigir esa cantidad, más sanciones, porque el complejo «no producía nada y no operaba». La puesta en marcha de la programación, con el IVA que factura por espectáculos y alquileres resolvió esa irregularidad fiscal.

A la Generalitat que el Auditorio esté en marcha le cuesta 800.000 euros anuales, incluida la programación. De ellos recupera en torno a 400.000. En estos momentos, el mantenimiento integral del edificio, la seguridad y vigilancia de las instalaciones y la jardinería suponen para las arcas autonómicas un coste anual de 376.000 euros. Inversión a la que se debe añadir los 800.000 euros anuales de coste de la programación contratada a una productora para que el auditorio cuente con actividad. Iniciada en 2017 y que se prolongará hasta la fecha de entrega al Ayuntamiento. De la taquilla de los espectáculos y del alquiler para eventos, jornadas y congresos, que se ha consolidado en los dos últimos años -por ejemplo, con el congreso nacional de regantes-, la Generalitat recupera en ingresos en torno a 400.000 euros anuales. Con lo que la factura final del mantenimiento de todo el complejo ascendería, si el Ayuntamiento pretende asumirla en condiciones similares, a esos 800.000 euros anuales.

La Generalitat adjudicó a la cartagenera Sonora Producciones una programación que ha logrado que esa actividad cultural sea referencia en Torrevieja, con una ocupación media del aforo de 1.600 butacas superior al 60%, pese a algunas dificultades como la mala conexión de transporte entre Torrevieja y el Auditorio.

Sonora ha incorporado además programación del propio ayuntamiento torrevejense como carnavales o los conciertos de la Orquesta Sinfónica de Torrevieja, con gran aceptación de público. SPTCV hizo uso de la posibilidad de prórroga de dos años en junio de 2019.

Un conservatorio-campus para 220 alumnos con más de 3.000 m2 y que nunca ha abierto sus puertas

La instalación con distribución para clases individuales fue impulsada por Eduardo Zaplana y Hernández Mateo

La construcción del Auditorio y Conservatorio fue una idea del entonces alcalde Pedro Hernández Mateo, que encontró soporte inicial en la presidencia de Eduardo Zaplana (eran los felices años del impulso de Terra Mítica), y que tuvo continuidad con Camps. La propuesta de Hernández Mateo (PP), que dejó la política tras ser juzgado y condenado a tres años de cárcel por corrupción, buscaba que la ciudad pudiera subirse al carro de las iniciativas multimillonarias concebidas por la Sociedad Proyectos Temáticos. El actual gobierno del Consell no se explica cómo la Generalitat bajo esos mandatos populares concibió el Auditorio y el Conservatorio sin una clara previsión ni concreción del uso de esas infraestructuras. Antonio Rodes llegó a asegurar que para la Generalitat de ese momento el principal objetivo a la hora de plantear estas obras, con una inversión que superó ampliamente los cincuenta millones de euros, era adjudicarlas. En este caso a una UTE Acciona/Torrescámara y Elecnor. El paradigma de esa falta de previsión es el edificio del Conservatorio, con capacidad para 220 alumnos, terminado en mayo de 2011 para la gala de inauguración de todo el complejo pero que nunca ha abierto sus puertas. La Generalitat puso en contacto al Ayuntamiento en 2015 con la Conselleria de Educación para sondear la posibilidad de que el actual conservatorio municipal o uno superior pudiera estar ubicado en estas instalaciones. También entre 2011 y 2015, en el anterior gobierno de Eduardo Dolón (PP) en el Ayuntamiento se planteó la posibilidad de que el edificio albergara una sede de una universidad privada. Sigue cerrado.

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