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Orihuela recibe a los veraneantes en su costa con la peor cara

Residentes y turistas denuncian el abandono de las urbanizaciones del litoral con calles llenas de podas y escombros, maleza sin control y viales con socavones. Critican la inseguridad por la faltas de policías

Orihuela Costa tiene dos caras. La del frente litoral que, salvo excepciones, suele lucir perfecta, y la del interior de las urbanizaciones donde esa bella imagen del mar, con los característicos acantilados de color rojizo de la costa oriolana, pasa a ser otra más deprimente en la que los protagonistas son la suciedad en las calles, los socavones en las carreteras, la maleza que cubre hasta las aceras o los parques infantiles que poco invitan a disfrutar de ellos. La situación de «abandono» que denuncian los vecinos y residentes no es nueva, pero ahora resulta vergonzante ante la llegada de veraneantes que, tras pasar varios meses de confinamiento, no se encuentran el lugar idílico que esperaban sino la peor cara de la costa oriolana.

El joven Liam Kiley preside la Asociación de Vecinos Cabo Roig y Lomas. «Este año está peor que nunca, vaya imagen para los turistas», lamenta, mientras trata de abrirse camino entre la maleza que crece sin control en una calle de Cabo Roig. «Hay aceras en las que no se puede ni pasar», indica. No es el único lugar donde la mala hierba ha encontrado las condiciones ideales para expandirse. La maleza afea todas las urbanizaciones de la costa oriolana, sin que se le ponga remedio.

El mantenimiento de parques y jardines, desbroce y poda de palmeras es muy deficiente, denuncian los vecinos. A las carencias antiguas de falta de mantenimiento, se unen las urbanizaciones donde no se desbroza o se hace mal, porque no se aplican herbicidas. La poda de palmeras, en algunas zonas como Aguamarina, lleva sin realizarse cerca de dos años. La contrata de parques y jardines para Orihuela Costa, que cubrirá su totalidad, lleva tres años atascada en Contratación, área en la que mueren muchos proyectos.

Parques infantiles con menos de tres años de antigüedad se encuentran destrozados y entre maleza, de nuevo. Es el caso del que se encuentra en Lomas de Cabo Roig donde el vallado de madera se ha arrancado y los tablones amontonados han dejado al descubierto peligrosos clavos y tornillos que suponen un riesgo para los niños que se atrevan a jugar en este abandonado espacio al que le faltan hasta losetas.

Los parques tampoco están en mejor estado. En Las Filipinas, la DANA arrasó con él, pero 10 meses después sigue igual. «Hay cables de alumbrado expuestos y parece que entramos en una selva en vez de en un parque por los hierbajos de hasta dos metros que hay y somos los vecinos los que tenemos que avisar para que vacíen las papeleras», denuncia Liam.

«Desidia»

La costa oriolana aún no está tan masificada como en un mes de julio de otro año, porque aún no han llegado todos los turistas, la mayoría extranjeros. Muchos de ellos tienen su segunda residencia aquí y cuando regresen se encontrarán una imagen desoladora si el Ayuntamiento no le pone solución. «Hay una desidia, una desatención y una dejadez por parte del Ayuntamiento total», critica José Luis Bustamante, de la Agrupación de Amigos de Cabo Roig. José Luis enfatiza en la inseguridad que, asegura, hay en las urbanizaciones costeras, donde se han producido varios robos últimamente. «Aquí residen todo el año 28.000 personas y solo hay 30 agentes de la Policía Local», critica.

La seguridad vial también es otro de los puntos puestos en entredicho. A la falta de pintura en la mayoría de pasos de peatones, se unen los numerosos socavones en las carreteras, sobre todo en Monte Zenia, donde Liam recuerda que en la votación de los presupuestos participativos del pasado año se impuso el asfaltado de las calles adyacentes de la avenida principal, la de la Luz, «pero ni así se hace», dice resignado. Otro problema, este más incívico, es el de la acumulación de podas y escombros, que gente irresponsable deja en las calles.

Sin centro cultural ni ecoparque, la falta de infraestructuras en la costa oriolana es otra de las reclamaciones de los vecinos, que esperan que solucione el gobierno oriolano de PP y Cs, si la maleza les deja ver los problemas.

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