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Algarrobas y olivas públicas

Cada vez más alicantinos recolectan frutos de los árboles ornamentales de rotondas y parques

Algarrobas y olivas públicas

Algarrobas y olivas públicas

Entre 700 y mil kilos de aceitunas recogen Benito Beides y sus hijos de los olivos «abandonados» de rotondas y zonas ajardinadas de la huerta alicantina para hacer aceite que será de consumo familiar. Desde hace un par de años, estos vecinos de Las Paulinas, en Sant Joan, salen a coger las olivas, a mano y directamente del árbol, cuando llega el otoño, para partirlas, y más adelante, en diciembre, extienden sacos grandes debajo de los olivos, los varean con cañas, intentando no romper las ramas, y cogen el fruto del suelo.

«Como estoy jubilado y ahora no hago nada, y mis dos hijos tampoco, juntamos hasta mil kilos. Si uno quisiera, cogería 20.000 porque son olivos que están abandonados, por eso cuando pasa la Policía no me dicen nada. Y nunca nos metemos en fincas privadas», explica este hombre que ha empezado esta semana con la «recolección» en los olivos de rotondas de la carretera Alicante-Sant Joan y alrededores. «Luego tenemos aceite para todo el año y eso nos tapa la crisis. Pero nos cuesta mucho cogerlas, es muy cansado», explica Beides, quien afirma que no vende ni una sola botella pese al gasto que les supone tener que llevar las aceitunas a un molino para extraer el aceite. Antes eran los únicos que cogían olivas en rotondas de la zona, pero ya no. «A veces, cuando llego al sitio ya están cogidas. Hay más gente porque hay más crisis. Se me adelantan y me las quitan». Aparte de ahorrarse el aceite, a este alicantino le gusta irse al campo y comerse allí un bocadillo o unos huevos fritos, aunque sea en medio de una rotonda de la huerta. «Para mí es comparable a ir a un buen restaurante, lo disfruto». Y si los olivos están en tierra blanca, el aceite será de calidad. «Tendrá una acidez mínima, de 01, y buenísimo», explica dando cuenta de sus conocimientos, que le llevan a recordar que en Alicante la aceituna se adelanta frente a zonas más frías como Biar, donde se recolectan entrado el invierno.

«Quedan pocas porque hay mucha gente recogiendo, cada vez más, hay veces que nos encontramos dos o tres personas, y buscamos otro sitio», explicó una pareja que recogió una caja de aceitunas en una rotonda de los alrededores de Villafranqueza para venderlas en el mercadillo. Los vecinos de Santa Faz aseguran que en las zonas con olivos próximas al monasterio suelen ver gente «que viene hasta con cañas a varear», y lo mismo pasa con los ornamentales de algunos viales de Alicante.

Otro árbol que ha dado muchos frutos este año es el algarrobo, una especie muy mediterránea de la que cuelgan vainas de color castaño oscuro rellenas de una pulpa muy dulce con un gran valor nutritivo. Se recoge algarroba para preparar pan, casi un postre al adquirir un sabor más dulce.

Los árboles ornamentales siempre han sido una despensa pública pero en los últimos más debido a la crisis. Los granados, almendros e higueras también son «esquilmados» cuando llega la temporada de fruto y son muchos los ciudadanos que madrugan para llenar sus bolsas, en la mayoría de los casos como postre para la familia.

«Dicen que es un buen sustituto del chocolate. En mi tierra se utilizan mucho y se prepara pan en casa», asegura sobre las algarrobas José, un sevillano que acaba de trasladarse a Alicante y que también sale a recoger aceitunas. «Lo malo es que hay que lavarlas mucho para quitarles el sabor amargo pero con ajos y hierbas están muy buenas».

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