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Chiner: «Genéticamente hay quien tras su primera calada fumará para siempre»

Eusebi Chiner lleva años siendo testigo directo de los estragos que el tabaco causa en nuestros pulmones

Chiner: «Genéticamente hay quien tras su primera calada fumará para siempre»

Chiner: «Genéticamente hay quien tras su primera calada fumará para siempre»

P El número de jóvenes que fuman no deja de aumentar pese a que los efectos negativos del tabaco son de sobra conocidos, ¿por qué se siguen enganchando los chavales?

R Los adolescentes fuman porque el tabaquismo siempre ha sido una forma de incorporarse a la edad adulta. También son mucho más vulnerables a todo el efecto de las campañas de las empresas tabaqueras. Además, se crea una especie de efecto entre ellos, que es la copia de papeles y de roles. Siempre ha sido así y no lo hemos conseguido frenar o hacer llegar con un mensaje claro a esta población, que es la diana para las compañías tabaqueras. El tema es preocupante, sobre todo en el caso de las chicas adolescentes, que fuman más que los chicos.

P ¿Ha llegado el momento de darle una vuelta de tuerca a la ley antitabaco y hacerla más restrictiva?

R Probablemente sí. Hay algunos puntos que pueden ser susceptibles de debate, como no dejar fumar en los coches y otros espacios cerrados. También el no dejar fumar al aire libre en espacios públicos, eso posiblemente llegue. En España aún no ha llegado, pero hay países en los que no se permite fumar dentro de los edificios de viviendas. Con todo, es un tema polémico. El tabaquismo también son las conductas de imitación de los mayores frente a niños y jóvenes. Requiere de un debate más en profundidad, de madurez. La ley antitabaco fue atrevida y avanzada y pasado el tiempo se ha demostrado que ha sido efectiva.

P También ha tenido más aceptación social de la esperada. Nadie pensaba que en los restaurantes o bares se dejaría de fumar.

R Sí, y al final se hizo. Al principio había intentos de hacer trampas, como aquellos locales sociales donde iba a estar permitido... eso, si existe, es testimonial. Hay un nivel de aceptación que antes era impensable.

P ¿En qué país deberíamos mirarnos para atajar estas altas cifras de consumo de tabaco? Siempre se dice que Islandia es un buen ejemplo.

R Sí, pero en España tenemos un hándicap y es que el tabaco es muy barato. Aumentar su precio sería un aspecto importante de cara a los jóvenes, ya que actúa como un mecanismo disuasorio.

P ¿El fumador es un enfermo o es una persona que tiene un vicio?

R Sin duda es un enfermo y el gran defecto del abordaje del tabaquismo es pensar que es un vicio. Es una enfermedad, con unos mecanismos a nivel cerebral de adicción a la nicotina y de neurotransmisores que hacen que sea una enfermedad adictiva superior a otras drogas. Además, se sabe desde el punto de vista genético que hay personas en las que la primera calada marcará que lo van a ser para siempre. Hay que abordar el problema como una enfermedad que a su vez va a ocasionar muchas otras enfermedades.

P A comienzos de este año Sanidad ha comenzado a financiar los primeros fármacos para dejar de fumar. ¿Está a favor de cómo se ha implantado esta medida?

R Es una medida bienvenida. Podría haber sido más o mejor, pero seguro que llegaremos a otra fase de ampliación, para que sea más universal y menos restrictiva. Pero en una primera fase ha sido un gran paso, de gigante. Dentro de un año analizaremos como está el tema, porque el efecto de esta medida hay que medirlo con indicadores. Si hubiera sido universal y gratuita y en un año no baja el número de fumadores, habríamos tirado el dinero publico.

P ¿Cómo afecta a su especialidad el paulatino e imparable envejecimiento de la población?

R El envejecimiento es básico cuando hablamos de la patología respiratoria, que supone cerca del 40% de cualquier consulta de Atención Primaria y el 40% de los ingresos hospitalarios y la mitad en Medicina Interna.

P ¿Su día a día entonces es un no parar?

R Si, hay patologías propias de los ancianos, como un tipo de neumonías, que son muy prevalentes. La apnea del sueño, conforme se envejece, también va aumentando y entre los 70 y 80 años la sufren hasta la mitad de las personas. También el cáncer de pulmón, que se relaciona con el tabaquismo, pero también con el envejecimiento, que va ligado al aumento de los tumores en general.

P ¿Y la contaminación cómo está influyendo en las enfermedades del sistema respiratorio?

R Afecta de una manera importante. En pacientes con enfermedades como el asma o la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), la contaminación ambiental es causa de visitas a los servicios de Urgencias y de hospitalizaciones. Así lo han demostrado distintos estudios en ciudades con picos de contaminación elevados. Eso si hablamos de enfermedades agudas. En crónicas se sabe que es una de las causas de EPOC, aunque menos conocida que otras. De hecho, las ciudades del mundo con mayor contaminación tienen cifras más altas de EPOC no ligadas al tabaquismo.

P ¿Sería partidario de limitar el tráfico en grandes ciudades?

R Los neumólogos no tenemos más remedio que serlo. Debemos ser partidarios de restringir las fuentes que producen la contaminación. Si son los coches y los motores, pues hay que restringirlos. Por ejemplo, Bilbao era de las ciudades más contaminadas y los propios políticos se pusieron de acuerdo en convencer a la población más resistente de que esas medidas que se iban a implantar eran las correctas. Vitoria también es una ciudad que se ha convertido en ejemplo en este terreno. Hay que adoptar este tipo de modelos y convencer a la población. Sólo se puede hacer con argumentos científicos y ahí las sociedades científicas son las que deben darlos.

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