Suscríbete desde 3,99€/mes

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Poda de palmeras en la Explanada para prevenir el picudo rojo

El tratamiento, que afecta a 18.500 ejemplares en todo Alicante, se hace en invierno para intentar evitar el contagio del destructor insecto

Poda de palmeras en la Explanada para prevenir  el picudo rojo

Poda de palmeras en la Explanada para prevenir el picudo rojo

La poda de las palmeras de Alicante llega a la Explanada, donde esta semana se está realizando un saneamiento integral de los ejemplares del emblemático paseo para prevenir el picudo rojo, insecto originario del Asia tropical. Se trata de una intervención que afecta a las más de 18.500 palmeras que hay en la ciudad, según informa la Concejalía de Medio Ambiente, y se hace en invierno para prevenir la plaga de este coleóptero que vuela de un ejemplar a otro, lo que supone un fácil contagio que destruye las palmeras.

El tratamiento contra el picudo se hacía antes en otras épocas del año pero la intervención, que incluye la poda, se adelantó en el calendario, para realizarse entre noviembre y marzo, que es cuando se considera que tiene menos actividad el picudo por las temperaturas más bajas.

Además, a las palmeras de los paseos más céntricos se les inyecta un tratamiento biológico con una cánula que se clava en el tronco. En verano se realizan actuaciones para descargar los dátiles. El Ayuntamiento asegura que el palmeral de Alicante está sano, pero que se realiza un control y «si se detecta algún sitio donde decaen las ramas, se actúa, se trata, se poda y se sanea».

En palmeras de la avenida de Dénia se detectó picudo el año pasado en una docena de ejemplares. Las que se encontraron enfermas, con las copas secas, estaban en la mediana cerca del cruce con la Vía Parque, de la variedad canaria, que gustan especialmente a estos insectos de entre dos y cinco centímetros de color rojizo, cuya cabeza acaba en pico. Sus larvas perforan galerías de más de un metro de longitud en los troncos, comprometiendo la vida de las palmeras y convirtiendo al picudo en una plaga.

El problema empezó en los accesos a la ciudad hace unos seis años. Otra clave para detener su avance es la colaboración de los propietarios de jardines privados en el cuidado de sus palmeras y el tratamiento cuando ya están enfermas para prevenir el contagio del picudo, ya que vuelan de las enfermas a las sanas.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats