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CORONAVIRUS

Semana clave antes de que el Consell estudie ampliar aforos para hostelería y ocio

La Generalitat analizará la situación de estos primeros días sin estado de alarma y con la llegada de turistas

Semana clave antes de que el Consell estudie ampliar aforos para hostelería y ocio

Semana clave antes de que el Consell estudie ampliar aforos para hostelería y ocio

Semana clave antes de que la Generalitat estudie la posibilidad de abrir la mano un poco más con la actividad económica y, especialmente, con la hostelería y el ocio. Ya con las competencias de la desescalada en manos autonómicas dentro de este paso a la nueva normalidad, el jefe del Consell, Ximo Puig, considera necesario testar la evolución del coronavirus antes de adoptar nuevas medidas de estímulo. De hecho, el decreto autonómico que se aprobó en la reunión del Ejecutivo autonómico del pasado viernes reproduce casi al dedillo la regulación que ya se adoptó para la fase 3 a la vez que incluye mecanismos de modificación rápida para poder afrontar escenarios positivos pero también negativos. Una vez que pasen los primeros días y a la vista de los datos de la epidemia, el Consell acabará tomando una decisión sobre esos aforos. Nunca antes. «Es una semana crucial», apuntó Puig durante una comparecencia con la delegada del Gobierno, Gloria Calero, tras reunirse la comisión de seguimiento entre ambas administraciones sobre la covid-19.

La evolución de contagios en la Comunidad Valenciana sigue siendo favorable. Ayer se cumplió una nueva jornada sin fallecidos ni infectados. Y el número de afectados es sólo un tercio de los que se generan en el conjunto del Estado, donde el impacto ya es bastante bajo. De ahí que el jefe del Consell animara a intentar recuperar la actividad económica para poder afrontar con seguridad la llegada de turistas. «Y lo tenemos que hacer con una sonrisa», sugirió el jefe del Consell aludiendo un antiguo lema publicitario de la administración autonómica para intentar reactivar el principal motor económico valenciano, que supone un 15% de la riqueza autonómica. «Si todos cumplimos, no habrá problemas», defendió Ximo Puig.

«Es una semana esencial», insistió el presidente antes de mostrarse esperanzado sobre el futuro aunque «sin triunfalismos». «Toda la UE está en condiciones similares, por lo que no tendría que tener más incidencia», subrayó como argumento para evitar el «miedo» ante la llegada de personas que vienen del resto de España o de Europa. Cuandos se pueda valorar la repercusión de estas primeras jornadas, el Consell estudiará abrir los aforos en hosteleria -ahora en el 75%- y el ocio, que tiene los porcentajes limitados a un tercio. Será a finales de mes o en julio. Con una condición. Que los datos sigan siendo tan positivos como hasta ahora.

Pero, en cualquier caso y a pesar de intentar animar una temporada hundida por el virus, el presidente de la Generalitat continuó apelando a la «prudencia», una de las banderas que ha usado durante toda la gestión de esta epidemia. De momento, el Consell y el Gobierno de España han decidido mantener el nivel 2 de emergencia a pesar del final del estado de alarma. Pero, además, Ximo Puig reclamó un cumplimiento estricto del uso de la mascarilla, la higiene o de las distancias de seguridad que, en estos momentos, son de un metro y medio. Y añadió un nuevo elemento: la ventilación. El comité de expertos que asesora al jefe del Consell ha solicitado que, de alguna manera, se trate de actuar en espacios abiertos al aire que diluyen la extensión del virus. Es uno de los argumentos fundamentales de ese grupo de notables que está trabajando codo a codo con la administración autonómica. Puig considera imprescindible que se tomen todas las precauciones para evitar rebrotes como los que se han producido en zonas del País Vasco, Galicia, Aragón o Andalucía.

Desde la conselleria de Sanidad se van a tomar medidas y planes de actuación para que todos los que entren en la Comunidad Valenciana a través de los aeropuertos tengan información clara de que al primer síntoma acudan a los centros de salud para poder frenar la expansión en el supuesto de que se trate de un contagio. Y, en cualquier caso, desde la Generalitat tienen esbozada la estrategia a adoptar ante la posibilidad de que se pudiera dar un rebrote: reducirlo a un espacio pequeño. «Encapsular» ese brote para evitar que pueda acabar afectando al conjunto de la actividad y se puedan tomar medidas sobre zonas que estén muy controladas. El Consell sigue trabajando, además, en el reconocimiento a sanitarios, personal social y de emergencias anunciado la semanada pasada en las Cortes. Incluirá una parte de homenaje público por la labor desarrollada y otro económica, aunque no será una paga lineal para todos igual. «Estamos haciendo un estudio pormenorizado para esa compensación económica. Se está intentando hacer de forma justa, en las condiciones que podamos», recalcó el presidente de la Generalitat sin entrar a concretar más detalles de esta iniciativa.

De vuelta a la presencialidad en el Palau de la Generalitat

El Palau de la Generalitat retornó ayer a la actividad presencial con asistencia de periodistas durante la comparecencia pública que compartieron el jefe del Consell, Ximo Puig, y la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Gloria Calero. Puig, el primer presidente que atendió un sistema de preguntas telemática, agradeció a los periodistas su tarea y al equipo que ha permitido que mantuviéramos «una comunicación directa en todo momento».

Los municipios tendrán a su disposición los mil asistentes para las playas el 1 de julio

Ximo Puig defiende la vuelta de los funcionarios al trabajo presencial: «Los que están en función pública tienen un plus de responsabilidad»

La Generalitat está ultimando en estos momentos la formación de los mil auxiliares de playa contratados para la temporada turística y los pondrá a disposición de los municipios el próximo 1 de julio, según adelantó el jefe del Consell, Ximo Puig. El proceso de selección y de preparación de los jovenes valencianos de entre 18 y 30 años que podían optar a las plazas se han realizado en un tiempo récord por los servicios de Labora, el ente de la Generalitat dedicado al empleo. Los que han conseguido plaza entre más de 22.300 solicitudes prestarán sus servicios durante esta temporada a cambio de unos 1.400 euros brutos. Es una iniciativa que ha tomado el Consell para aportar más seguridad en los accesos a los arenales en una temporada difícil.

Como se recordará, la porción más grande de esos contratos, más de 400, corresponden a las poblaciones costeras de las comarcas de Alicante. La previsión es que alrededor de un centenar tengan su destino en la ciudad de Benidorm, la más importante ciudad turística de la Costa Blanca. «Creo que podemos dar una buena imagen con esta iniciativa», apuntó Puig durante su comparecencia junto a la delegada del Gobierno de España tras la reunión de la comisión entre ambas administraciones. En esta línea, el jefe del Consell defendió la decisión de acordar la vuelta de los trabajadores públicos a sus puestos de trabajo para este lunes, de acuerdo con el decreto públicado el pasado sábao. «Aunque se pueden hacer excepciones en casos concretos, los funcionarios tienen que volver a la actividad presencial como el resto de trabajadores. Tienen un plus de responsabilidad», zanjó el presidente.

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