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Sin agobios en la playa de San Juan

Las urbanizaciones, otros veranos a reventar, están a un tercio de ocupación mientras los hoteles no llegan al 50% y se puede aparcar mejor

Un comercio de la playa de San Juan. MANUEL R. SALA

Antes de que el covid espantara al turismo, la Playa de San Juan multiplicaba su población por diez en verano, rozando los 300.000 habitantes, con gravísimos problemas para aparcar en agosto. Este año es un verano sin agobios, con un 35% menos de ocupación en las urbanizaciones. «Se nota bastante el bajón, como ocurre también en Santa Pola, por ejemplo. Se aprecia a la hora de pasear o de cenar en los restaurantes. No hay que esperar tanto», afirma Augusto Soler, presidente del Colegio de Administradores de Fincas. A menos población, menos quejas recibidas desde las comunidades de propietarios.

Aunque turismo nacional residencial ha llegado, de Madrid y otras provincias del centro de España sobre todo, no todos han viajado; y poco extranjero: los rusos aún no han llegado a sus segundas residencias de la Playa de San Juan y de la Albufereta. «La gente además sale poco, al supermercado y poco más; y se quedan en las piscinas que están abiertas». Porque más de un tercio de las urbanizaciones tienen sus piscinas cerradas: son pequeñas y la ley no les obliga a contratar socorristas para comprobar que se respetan las distancias de seguridad a que obligan las autoridades sanitarias. Estas comunidades de propietarios tendrían que hacer un desembolso para contratar vigilancia, «y muchas no quieren complicaciones y han cerrado directamente porque con los rebrotes se mira mucho. Lo del virus es una desgracia económica. Hay bares que esperaban la temporada de junio a septiembre para poder sobrevivir y directamente no han abierto. El palo económico va a ser muy grande en nuestra costa. Estuve en Benidorm y parece una ciudad fantasma comparada con otros veranos».

Otro indicador de la baja ocupación de la Playa de San Juan son los datos de hoteles. La media fue del 50% en julio y la previsión para agosto está en el 43,53%, según datos de la Asociación Provincial de Hoteles (el fin de semana es cuando sube la demanda). Mejores son los datos de apartamentos vacacionales, un 80% en agosto, españoles que a última hora aprovechan las ofertas: los alquileres cuestan este verano entre un 10% y un 20% menos, indica la Asociación de Bloques y Viviendas de Uso Turístico de Alicante (Abtur).

El comercio de la Playa de San Juan, salvo el de alimentación, también lo nota, con caídas de la facturación a la mitad. «Obviamente la playa no está atrayendo a la gente habitual, ni nacional ni internacional porque la presencia de extranjeros es nula. Y españoles hay justitos, con mucho miedo y preocupación», señala Julián Gayo, que tiene una joyería. Solo hay más animación los viernes y sábados, sobre todo en la restauración. En Casa Julio están preocupados por el otoño, cuando se marche el turismo residencial. De momento sí tienen trabajo, «aunque tenemos que hacer turnos de cocina y gestionar la barra para evitar aglomeraciones». Este año, se aparca fácilmente, salvo el fin de semana, que se complica, de ahí que el presidente vecinal, José Caracena, siga reclamando nuevos espacios de estacionamiento.

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