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El 43% de los menores de 29 años tiene miedo de contagiar a alguien cercano

Una encuesta sobre juventud y pandemia aleja a adolescentes y veinteañeros de la imagen irresponsable que se ha construido sobre ellos

Un grupo de jóvenes reunidos en la calle durante este año.

Un grupo de jóvenes reunidos en la calle durante este año.

Por si faltaban chivos expiatorios este año, los medios, las redes y parte de este grupo de edad han contribuido a construir el estereotipo del joven hedonista y «covidiota» que no está dispuesto a renunciar a nada porque -cree que- el virus no afecta a su salud. Sin embargo, un estudio presentado este jueves expone a los menores de 30 años españoles de 2020 bajo una luz distinta: lo más inmediato para el 43% de ellos al comenzar el desconfinamiento fue el miedo a contagiar a un familiar o a alguien cercano. Un repunte, un nuevo confinamiento, enfermar de covid o propagar el virus en el entorno cotidiano son temores que han tenido entre el 24 y el 30% de los españoles de entre 15 y 30 años. Sólo uno de cada nueve no ha sentido miedo de nada entre marzo y junio, durante la primera oleada de contagios e ingresos por Covid-19.

Estas son algunas de las principales conclusiones del informe Jóvenes en pleno desarrollo y en plena pandemia, elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la Fundación de Ayuda para la Drogadicción (FAD) y la Fundación Pfizer que fue presentado este jueves. Para el trabajo se encuestó a una muestra de 1.200 chicos y chicas de entre 15 y 29 años de todas las comunidades, tipos de hábitat y clase social entre los meses de julio y agosto. El resultado es «una radiografía de los jóvenes en la pandemia», según explicó la directora general de la FAD, Beatriz Martín Padura, basada en una «muestra representativa» de la juventud del país.

Preparados para lo peor

El 40,7% de ellos cree que la situación del país será peor en el futuro y un 30% se muestra convencido de que los problemas existentes se agravarán. En conjunto, consideran que hay una probabilidad media-alta de que tengan que trabajar en lo que sea y casi la mitad de ellos ve muy posible tener que recortar en ocio y depender económicamente de su familia: la situación laboral de los jóvenes será aún más dura que la actual, una idea con un 59,5% de consenso.

Lo vivido marca su agenda. Para uno de cada tres encuestados, los temas más importantes en el mundo poscovid serán la defensa de los servicios públicos, la política y la ecología y el medio ambiente. Y, quizá por el mundo difícil que se les viene encima, los cambios personales que más consenso generan entre ellos son disfrutar más de la vida (37%), ser más responsable (30%) y ser más trabajador (27%). La decisión de ser más optimista, sociable y solidario se da en casi una cuarta parte de ellos.

En la presentación online, el sociólogo de la UCM Pablo Santoro destacó «el contraste entre el estereotipo de los jóvenes construido después del verano» y los datos que ofrece el estudio, así como el «realismo» de estas cohortes. Su compañera de disciplina en la UAB Marga Marí-Klose destacó un perfil del joven como «un ciudadano en stand-by», «preocupado por cuestiones fundamentales» que sin embargo ve cómo no se cuenta con él.

Tres meses de preocupación, estrés y aburrimiento afrontados casi a solas

Lo más duro del encierro fue no poder salir de casa pero valoran el tiempo para cuidarse y conocerse

El estudio se centra en gran medida en cómo ha vivido esta cohorte demográfica el confinamiento. En esos tres meses, las emociones que han tenido con mucha o bastante frecuencia han sido la preocupación por el futuro (63%), seguida de aburrimiento (60,2%), estrés (51,2%) y apatía (50,7%). Todas ellas se han dado con más intensidad en mujeres que en hombres.

Más de la mitad de ellos ha sufrido por los estudios, un 41,5% lo ha pasado mal por su trabajo y alrededor de tres de cada diez se han preocupado por su situación financiera y su salud mental. Aunque la principal experiencia negativa ha sido la restricción de movimientos, los adolescentes y veinteañeros han disfrutado, como extracción positiva, de las posibilidades de introspección, autocuidado y atención a las relaciones personales -a distancia- que ha facilitado la pandemia.

Las estrategias para sobrellevar el encierro han sido diversas y normalmente individuales. Salvo hablar con la pareja -la mejor ayuda, con un 30,6% de acuerdo, para los 638 encuestados que salía con alguien- los videojuegos, la música, el ejercicio y dormir fueron las opciones principales para sobrellevar la situación. Un 35% ha tenido menos relaciones sexuales que antes.

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