Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Padres de una escuela infantil de San Blas denuncian los peligros de la zona

Los progenitores presentaron una queja en septiembre en el Ayuntamiento de Alicante por los riesgos presentes al recoger a sus hijos de la guardería y pidieron que mejorara la accesibilidad, pero aseguran que no se les ha ofrecido una respuesta

Los padres del centro de la calle Ciudad Real piden que se adecuen las inmediaciones. | INFORMACIÓN

Los padres del centro de la calle Ciudad Real piden que se adecuen las inmediaciones. | INFORMACIÓN

Una veintena de padres de la escuela infantil Rayuela, en el barrio de San Blas de Alicante, denuncian el estado de la zona por la que sus hijos acceden al centro y piden al Ayuntamiento que acondicione la vía para evitar peligros como los atropellos, de los que, aseguran, se han dado varios episodios de amague. Los progenitores han presentado dos escritos en registro comunicando la situación y proponiendo soluciones, el primero de ellos en septiembre, pero aseguran que no han recibido ningún tipo de respuesta.

Se trata de un espacio al que se accede desde el número 13 de la calle Ciudad Real. Una zona en la que actualmente están ubicados los puntos de entrada a la guardería, a la que acuden niños de hasta tres años. Tras la irrupción del covid, el protocolo de la escuela comenzó a marcar como puntos de acceso los que se encuentran en el lado del centro que ha provocado las denuncias.

La primera de ellas la presentaron el ocho de septiembre, nada más comenzar el curso escolar y tras ver las complicaciones que les suponían el mal estado de la zona. Pedían que en la calle Ciudad Real, en la esquina con el centro, se interviniera «con carácter urgente» para evitar caídas. En la solicitud entregada, proponían que este tramo que se adentra hacia la guardería fuera asfaltado ,y que las aceras se arreglaran. El escrito iba dirigido a la Concejalía de Infraestructuras y Mantenimiento, que dirige el popular José Ramón González.

Los progenitores que llevan a sus hijos a la guardería Rayuela, en San Blas, piden al Ayuntamiento que mejore la accesibilidad para evitar peligros como los atropellos. | INFORMACIÓN

Dos meses más tarde, y tras no recibir una respuesta, los afectados volvieron a presentar otro escrito en registro, solicitando, una vez más, la adecuación de los alrededores de Rayuela. Denunciaban que los fines de semana se hacía botellón en el entorno y que esto sumaba cristales rotos y colillas a las condiciones en las que se encuentra el espacio. «Nos gustaría insistir en la urgencia de la situación y poner en marcha las obras aunque sea con un contrato menor», apunta el escrito, en el que se plasman los distintos peligros que pueden derivarse del mal acondicionamiento del tramo en cuestión.

«Es un espacio mediano. Hay cuatro o cinco plazas de aparcamiento. Se podría haber actuado perfectamente y haberlo tenido arreglado en una o dos semanas. No es una gran obra que requiera un contrato de licitación», critica Carlos Giménez, uno de los padres que señalan la mala accesibilidad al centro.

Padres de una escuela infantil de San Blas denuncian los peligros de la zona

«Lo que hay ahora es un descampado lleno de piedras, cristales y suciedad», denuncia Giménez, quien explica que el emplazamiento lleva en estas condiciones desde hace más tiempo, pero que es ahora, cuando se les indica que el acceso se debe hacer por las puertas de este lateral por la situación de pandemia, cuando se la problemática ha empeorado y ha pasado a estar más presente.

«Al no tener acera, tenemos que pasar por el tramo de parking que hay, por donde todos los coches entran y salen. Ha habido ocasiones en las que, por ejemplo a mí, casi me atropellan», explica Giménez. «Un coche iba haciendo marcha atrás y casi me atropella a mí y a mi hijo», añade.

En un primer momento, los padres dirigieron la queja al centro infantil, desde donde les derivaron al Ayuntamiento de Alicante por cuestión de competencias.

«El Ayuntamiento no nos ha ayudado a que la zona sea más accesible. Nadie se ha puesto en contacto con nosotros. No me han escrito ningún correo, ninguna carta ni nada», asegura el portavoz de los padres, quien, según apunta, espera que no se produzcan males mayores como consecuencia de la inaccesibilidad y tenga que ser necesario tramitar acciones de responsabilidad por caídas en las aceras.

Compartir el artículo

stats